Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Amargo cuarto puesto de Mechaal en los 10.000m

El atleta catalán entra en cabeza en la última vuelta, donde se ve superado por el francés Amdouni (28m 11,12s), el belga Abdi y el italiano Crippa

Adel Mechaal, después de terminar cuarto en la final de 10.000m.
Adel Mechaal, después de terminar cuarto en la final de 10.000m. EFE

Los puristas del fondo echaban de menos a Mo Farah en una final europea de 10.000m, pero un español, Adel Mechaal, se ofreció voluntario para ocupar el puesto del británico invencible a todos los niveles, en todas las distancias, entre 2010 y 2017.

Esta forma de protagonismo forma parte del carácter de Mechaal, su juego psicológico para hacer ver a los demás su aparente superioridad, para meter miedo. Y la apariencia del atleta de Palamós era espléndida. Lo fue durante 9.600m. Los últimos 400m deberían ser su jardín, el de un atleta especialista en 1.500m y 5.000m que decidió este 2018 pasarse a la distancia más larga.

Mechaal oyó más cerca que nadie el sonido de la campana que anunciaba la última vuelta e intentó acelerar. Fue su último cambio. Cuatro habían pasado en su grupo a falta de 400m. Tres le superaron antes de llegar a meta. El primero que le atacó fue el belga Bashir Abdi. Peleando con él la contrarrecta, Mechaal se vació. Y también el belga, a quien superó luego un francés de Córcega, Morad Amdouni, un treintañero que no desaprovechó la oportunidad de su vida. Se fue a por la victoria en la última recta, en la que Mechaal, subcampeón de 5.000m en Ámsterdam 16, apretó los dientes y aguantó la subida del láctico intentando aferrarse a la medalla de bronce. Le superó en los últimos 50m el más joven, el más hábil, el que siempre había estado oculto, el más cruel, el italiano Yemaneberham Crippa, un chavalín de 21 añitos, que lleva años dominando las categorías juveniles.

Durante el meollo de la carrera, lo que algunos llaman las vueltas de desgaste y calentamiento, Mechaal había sido un espectáculo. Los que echaban de menos a Farah antes de empezar abrían la boca admirados. Qué atleta. Elegante de zancada, como incansable y alado, sereno, subía y bajaba, recogía agua y se la llevaba a un rival, al turco Ozbilen, especie de gregario que mantenía en fila india a las tropas. Tanta exhibición acabó quebrando su resistencia. El sábado, en la final directa de 5.000m, Mechaal, si se ha recuperado, podrá intentarlo de nuevo, quizás con un estilo más económico. “Ahí me veré mejor”, afirmó el atleta, un estajanovista del fondo. “Pero no he elegido doblar por lo alto este año por capricho, es que el 1.500m me quedaba muy pegado al 5.000m. En 2019 bajaré al 1.500m, sí”.

“Lo intenté hasta la última recta. Me vi tercero, pero me faltaron las fuerzas. Es el segundo 10.000m de mi vida, entendedlo”, dijo Mechaal, quien relató una lesión en la cadera y unas anginas e infecciones varias que le interrumpieron la preparación y le obligaron a hacer un 5.000m dos días antes del campeonato de España para lograr la mínima. “A veces tiraba, a veces frenaba, más que nada porque no le tengo aún muy cogida la medida”.

Sergio Fernández, finalista

La mejor noticia del día para el atletismo español la regaló Sergio Fernández, quien se clasificó para la final de los 400m vallas (49,19s), pese a una décima valla en la que por poco lo deja todo. Será una final atómica, con dos de los mejores del mundo, el fenómeno noruego Kasten Warholm, campeón del mundo, y el turco-cubano Yasmani Copello.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información