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El Movistar, optimista sobre la participación de Landa en la Vuelta

El ciclista alavés se fracturó una vértebra en una caída el sábado en la Clásica de San Sebastián

Mikel Landa, el sábado en la salida de la Clásica de San Sebastián. Ampliar foto
Mikel Landa, el sábado en la salida de la Clásica de San Sebastián. Europa Press

Mikel Landa, con la sospecha de una fractura de la hipófisis de la primera vértebra lumbar, decide el lunes si corre la vuelta; Egan Bernal, que se partió la nariz, un labio y varios dientes, seguramente puso punto final a la temporada. Ambos, dos de los mejores ciclistas del mundo, se cayeron el sábado en la Clásica de San Sebastián, una carrera que creían que podían ganar.

El pelotón asciende hasta el alto de Miracruz y por la carretera por delante del Arzak, y el cocinero y su troupe lo ve pasar y saluda desde la sombra del toldo de la fachada. Después todos los ciclistas se lanzan cuesta abajo a 60 por hora hacia San Sebastián. Quedan 20 kilómetros de Clásica. En la cabeza del grupo, un ciclista del Dimension Data mira imprudentemente para atrás. “Estaba buscando a mis compañeros”, explicó luego el corredor, el estadounidense Ben King, quien, cuando volvió a mirar hacia delante solo tuvo tiempo de ver encima de su rueda delantera la trasera de otro corredor. Se fue al suelo. Cayó de plomo. Un obstáculo insalvable para medio pelotón. Muchos le atropellaron. Unos cuantos más se derrumbaron sobre el asfalto. La mayoría se levantó, se sacudió el polvo, comprobó que la bici no se hubiera roto y continuó la marcha. Media docena se quedaron en el suelo atendidos por los médicos de la carrera. Dos de ellos fueron evacuados en camilla. Fue la caída menos justificada en la vida ciclista de Mikel Landa y Egan Bernal, los más perjudicados por el descuido de Ben King.

Egan Kid Maravilla Bernal, el fenómeno colombiano de 21 años que asombró al mundo en el Tour, cayó de cara. Un cirujano maxilofacial invirtió varias horas de quirófano para recomponer lo dañado el sábado por la noche. Recibió el alta el domingo y se fue a su casa de Andorra. La baja no le descabala excesivamente un calendario en el que no entraba la Vuelta.

Landa volvió el domingo a su casa de Vitoria, y el lunes, pese a ser las fiestas de la Blanca, visitará la consulta de Mikel Sánchez, el traumatólogo de las estrellas, para tomar la decisión más importante, para él y para su equipo, el Movistar: correr o no la Vuelta. Landa es el ciclista español con más posibilidades en la ronda española, que comienza el sábado 25.

“Las sensaciones son buenas, una fractura sin desplazamiento”, señala Jesús Hoyos, médico del Movistar. “Pero hasta que no pasen 48 horas desde el golpe y descienda la inflamación no podremos estar seguros de que en la zona de sombra no hay algo más. El lunes se decidirá. Aunque tenga que estar un par de semanas parado su forma no sufrirá. Llegaría perfecto a la Vuelta siempre que el golpe no le afecte la postura sobre la bici o la mecánica de pedaleo”.

Si Landa fuera baja, el ciclismo español dependería en la Vuelta de las aventuras de Alejandro Valverde, cazador de etapas, de los progresos de Pello Bilbao y de David de la Cruz, quien tendría libertad en un Sky sin líder, y, sobre todo, de las señales que envíe Enric Mas, el joven escalador balear que va para estrella de las pruebas por etapas.