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LaLiga gasta más que nunca

A falta de un mes para el cierre del mercado y sin que Madrid y Barcelona acometan grandes operaciones, los clubes han invertido ya 639 millones de euros en fichajes

Lemar, durante su presentación.
Lemar, durante su presentación. AFP

Un mes antes del cierre de su mercado de fichajes, la Liga ha fulminado su tope de gasto en adquisiciones de futbolistas. Nunca antes hubo un verano en el que los clubs de la máxima categoría del fútbol español gastasen tanto. El año pasado se llegó al primer día de septiembre tras realizar compras por valor de 571 millones de euros. Ahora, según datos de la web alemana especializada Transfermarkt, ya se va más allá de los 600 millones de euros, por encima del tope de 580 marcado hace tres años en un estío en el que no hubo un gran desembolso en estrellas, pero sí un importante gasto repartido entre varios clubs. Esa línea es, por ahora, la actual. Thomas Lemar, un talento cotizado, pero suplente de la selección francesa incorporado por el Atlético, lidera la tabla de desembolsos porque el acuerdo por él con el Mónaco se cerró en 70 millones de euros. Tras él, un repóker de jóvenes con expectativas: Vinicius, Malcom, Lenglet, Arthur y Odriozola. Solo en esos cinco futbolistas entre los dos grandes del fútbol español han invertido más de 180 millones de euros. En un tiempo de récord y sin adquisiciones estelares o de los denominados fichajes galácticos, Real Madrid, Barcelona y Atlético acaparan por ahora casi la mitad del gasto total de la Liga.

Pero el desembolso se dispara porque tanto la clase media como aquellos que aspiran a instalarse en la nobleza del campeonato han salido a hacer la compra con el bolsillo nutrido. Hace un año, el mes de julio se había zanjado con una inversión de 341 millones de euros. Ahora casi se duplicó. El Getafe, por ejemplo, ya ha pagado 17 millones en refuerzos, cuatro más que en todo el verano pasado. El Espanyol ha multiplicado por cuatro sus pagos animado por los 20 millones de euros ingresados tras la marcha de Gerard Moreno al Villarreal. Invirtió la mitad en un sosias, Borja Iglesias, el fichaje más caro de la historia del club perico, un futbolista inédito en la máxima categoría.

El Valencia, espoleado por el aroma de la Liga de Campeones, ha incorporado cuatro futbolistas y pagado la opción de compra por Kondogbia para acercarse a los 60 millones de euros en refuerzos. Y espera reclutar todavía al menos a cuatro futbolistas más. "Está todo en marcha", previene Marcelino. El último verano lo acabó el club che con compras por valor de 39 millones. Todo apunta a que ahora doblará fácilmente esa cifra.

Un equipo de media tabla cobraba hace tres años 30 millones de derechos de televisión. Esta temporada doblará ese ingreso. Por ahí se empieza a entender el aumento del gasto en futbolistas, que a estas alturas por ejemplo ya cuadriplica el total del verano de 2012, cuando se tocó fondo. Y es desde ese prisma como se completa la perspectiva sobre la bonanza actual. En aquel momento la mayoría de clubs estaban sometidos a severos ajustes y lidiaban con deudas monumentales. Al año siguiente se instauraron los topes salariales, una revolución. La Administración, a través del Consejo Superior de Deportes, ayudó a promover lo que identificó entonces como "un cambio cultural para el fútbol español" que se reforzó con el control financiero de los clubes instaurado por la LaLiga.

Vender bien, clave

El último concurso de acreedores de un club fue justamente el mayor conocido y lo cerró el Deportivo en los primeros meses de 2014. Ya nadie ficha jugadores por más dinero del que ingresa porque el control económico citado impide los desequilibrios. "El objetivo que tenemos es invertir en relación a lo que se gana", explicaba al inicio del mercado Fernando Roig Negueroles, consejero delegado del Villarreal. El club levantino, pionero en ese estilo de hacer las cosas, se mueve a estas alturas en un ratio similar en gastos e ingresos (si se considera la venta de Bakambu en el último mercado invernal) por encima de los 70 millones de euros.

"Para ser mejor equipo hay que vender", apuntó también Mateu Alemany, al frente del Valencia, al iniciar la ruta de este mercado. "Tal y como está estructurado el fair-play financiero, vender es la fórmula que produce un presupuesto para ser competitivos. Si no lo haces así, LaLiga te baja los topes y tendrás menos potencial para comprar. Hay que vender y hacerlo bien". El Valencia aún tiene sobrante de los 40 millones de euros que le pagó la Juventus por Cancelo tras fichar a Piccini, un sustituto para el lateral derecho, y además a Wass, Diakhaby y Uros Racic. Y está a la espera de si el París Saint Germain acepta traspasarle a Guedes por una cifra que oscila entre los 40 y 50 millones de euros.

El dinero llama al dinero. Hace un año la española fue entre las cinco grandes ligas la que menos gastó en futbolistas. Ahora supera por mucho a la Bundesliga y la Ligue 1 gala, que se ha disparado en ventas sin necesidad de que Neymar haya hecho las maletas. Lidera el gasto en contrataciones con 1062 millones de euros la poderosa Premier League, que cerrará su mercado de fichajes, no de salidas a clubs del exterior, el próximo 9 de agosto, un día antes de su comienzo. En Italia también pliegan en la víspera de que ruede el balón, el día 17. A partir de entonces los rectores financieros y deportivos de los clubs de la Liga aguardan precios menos inflados y alguna oportunidad interesante. Y el gasto subirá aún más.

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