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Pliskova pierde el control y golpea la silla del árbitro

Derrotada en la segunda ronda, la checa se expone a una dura sanción

Pliskova devuelve la pelota durante el partido contra Sakkari.
Pliskova devuelve la pelota durante el partido contra Sakkari. Getty

Karolina Pliskova es una jugadora fría, una tenista que habitualmente no se excede en los gestos cuando está sobre la pista y que ante los micrófonos se expresa siempre desde la mesura. Desde hace tiempo pugna por conseguir su primer Grand Slam –fue finalista del US Open en 2016 y semifinalista de Roland Garros el año pasado– y también por instalarse en el primer peldaño del circuito, posición que defendió durante nueve semanas en 2017. Ahora mismo es la cinco y en Roma no tuvo un buen día. Cedió contra la griega Maria Sakkari (3-6, 6-3 y 7-5) y se despidió en la segunda ronda del torneo italiano. Sin embargo, lo peor no fue la derrota, sino la escena que protagonizó durante el protocolario saludo final.

Durante unos instantes, a Pliskova (26 años) se le cruzaron los cables. Previamente le había protestado al árbitro una decisión que le costó un break decisivo, con ella al servicio, 5-5 en el tercer set y 40-40. En ese punto llegó la queja y después el estallido final de la checa, cuando el partido se había resuelto y ambas jugadoras se dirigían al juez de silla para darle la mano. Entonces, Pliskova amagó con el saludo y a continuación comenzó a golpear su raqueta contra la silla. Hasta en tres ocasiones lo hizo, perforando uno de los laterales.

Ahora, Pliskova (ganadora de 10 títulos individuales de la WTA) se expone a una dura sanción por parte de la Federación Internacional de Tenis (ITF).

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