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Valverde, Landa y Nairo pedalean sobre el pavés del próximo Tour

El tridente del Movistar completa en bicicleta la novena etapa, entre Arras y Roubaix, que incluye casi 22 kilómetros de adoquines en 15 tramos

Landa, el martes, sobre el pavés de Camphin-en-Pévèle. Ampliar foto
Landa, el martes, sobre el pavés de Camphin-en-Pévèle.

Alejandro Valverde, Nairo Quintana y Mikel Landa, los tres líderes del conjunto Movistar, reconocieron este martes el pavés del Tour de Francia del próximo mes de julio. Los tres corredores llegaron al velódromo de Roubaix a las tres de la tarde tras completar todo el recorrido de la novena etapa, que unirá Arras y Roubaix, en el norte de Francia, e incluye 15 tramos de adoquines por una longitud de 21,7 kilómetros. Estuvieron acompañados por otros tres compañeros del conjunto telefónico, Marc Soler, Imanol Erviti y Jasha Sütterlin. Valverde, Soler y Quintana incluso dieron una vuelta en la pista de cemento donde finalizó el pasado domingo la Paris-Roubaix, la gran carrera de las piedras en la que se impuso Peter Sagan, el triple campeón del mundo. Nairo, visiblemente emocionado, hasta se grabó un video con su móvil mientras daba una segunda vuelta.

El reconocimiento cobraba una importancia máxima para el tridente del Movistar, pues ninguno de los tres ciclistas había pedaleado previamente en los tramos de adoquines seleccionados por la organización para formar parte del recorrido de la etapa, según José Vicente García Acosta, unos de los directores deportivos del equipo. “Esta etapa marcará un antes y un después en el Tour. Nuestro objetivo era conocer y probar materiales y eso ha ido fenomenal”, aseguró.

La excursión se desarrolló en la confidencialidad más absoluta y bajo un sol generoso con 16 grados. El grupo de corredores se dividió en dos durante el reconocimiento, con Landa y Sütterlin un poco más atrás. Mostraron una cierta habilidad en las piedras de Warlaing, Beuvry-la-Forêt y Camphin-en-Pévèle, donde los vio pasar a buena velocidad este diario. Ninguno de los seis sufrió percance alguno durante la travesía, según el staff del equipo, pues llevaban las bicicletas de la París-Roubaix, adaptadas al tipo de firme de la etapa que se disputará el domingo 15 de julio, pocas horas antes de la final del Mundial de fútbol en Moscú. Dos días después, tras descansar el lunes, el Tour iniciará la travesía de los Alpes, su primera etapa de montaña, que llegará marcada por lo sucedido en el pavés casi 1.000 kilómetros al norte.

Los líderes del Movistar hicieron al menos una parada de unos 15 minutos tras el sector número 10, que une Beuvry y Orchies. La aprovecharon para descansar y recomponer fuerzas comiendo plátanos y barras de cereales. Nada más llegar al velódromo, los ciclistas se hidrataron en el autobús del equipo, que estaba aparcado en frente de la entrada. Después, Nairo y Mikel pusieron rumbo al aeropuerto de París para volver a España. Valverde se quedará por su lado toda la semana en Bélgica para entrenar por las carreteras de la Lieja, la gran clásica que adora y donde buscará una quinta victoria dentro de 12 días. El tridente del Movistar se plantea volver al norte de Francia una segunda vez antes de que comience el Tour, según García Acosta. Será la tercera vez en cinco años en que el Tour presente pavés en su menú. Tanto en 2014 como en 2015 lo hizo con una longitud menor, rondando los 13 kilómetros. En 2014, Valverde perdió dos minutos y nueve segundos ante Vincenzo Nibali, el futuro vencedor de la prueba. La carrera cogía entonces casi los mismos tramos pero en sentido contrario, entre Ypres y Arenberg. Llovía, lo que provocó que se anularan dos tramos por el barro, y el gran favorito del Tour, Chris Froome, se cayó antes del primer tramo adoquinado y abandonó. En 2015, ni Froome ni Nairo ni Valverde sufrieron contratiempos ni pérdida de tiempo en una etapa ganada por Tony Martin en Cambrai.