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Mark McMorris, bronce olímpico solo 11 meses después de estar al borde de la muerte

El 'snowboarder', que sufrió un grave accidente el pasado marzo, vuelve al podio en PyeongChang

Mark McMorris
Mark McMorris, en el hospital en 2017 y este domingo celebrando su bronce en PyeongChang.

El primer ministro canadiense ha destacado "la tenacidad y el coraje" de Mark McMorris, el snowboarder que este fin de semana se ha alzado con la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados en PyeongChang (Corea del Sur). "Menudo camino de vuelta a podio", ha tuiteado Justin Trudeau. Ha destacado su ejemplo y afirmado que su fuerza es inspiradora. No es para menos. Hace solo 11 meses, este deportista de 24 años se encontraba al borde de la muerte, tras haber sufrido un grave accidente mientras entrenaba.

En marzo de 2017, McMorris se estrelló contra un árbol. Un helicóptero de rescate se adentró en las montañas de Whistler Backcountry (Canadá) para trasladar al deportista a un hospital. Sufría una fractura de mandíbula, ruptura de bazo, sangrado interno, tenía varios huesos rotos y un pulmón colapsado, según ha relatado la CNN. "Estaba seguro de que iba a morir", publicó entonces en las redes sociales el snowboarder. "Nunca volveré a dar por sentado otro día de mi vida en la tierra", añadió.

La del año pasado no es la única lesión que ha sufrido. En 2016 se cayó y se rompió el fémur. Fue sometido a una operación en la que le fue implantada una varilla de metal en la pierna. Se recuperó y volvió a entrenar. Al año siguiente, sufrió un nuevo accidente. Esta vez, casi le cuesta la vida. 

Sin embargo, apenas unos meses después, este joven deportista ha vuelto al podio olímpico. Consiguió 85,20 puntos en su categoría y repitió el tercer puesto que ya había alcanzado en Sochi-2014. 

Este domingo, la cuenta oficial de los Juegos Olímpicos tuiteó un mensaje acompañado de dos fotografías. En la primera aparece el deportista en la cama de hospital, después del grave accidente del pasado marzo. En la segunda, celebrando el bronce alcanzado en PyeongChang. "Nada es imposible", rezaba el tuit. McMorris lo ha demostrado. 

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