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Un suspiro alivia a un buen Baskonia ante el Anadolu Efes

Dos tiros libres de Poirier y un error final de Simon le dan la victoria ante el equipo turco

Shengelia lanza a canasta ante Dragic y Duston.
Shengelia lanza a canasta ante Dragic y Duston. EFE
Euroliga Fase Regular

Finalizado

Al Baskonia le salió un partido bello y extraño, lleno de sonrisas pero preñado de algunas muecas inesperadas. Uno de esos partidos que estás a punto de perder cuando has tenido siempre la sensación de tenerlo ganado, dominado, domado, a tu alcance. A veces incluso tramitado con la rutina de las victorias cotidianas. Y resulta que el Baskonia se lo ganó al Anadolu Efes porque en el último segundo al croata Simon se le escurrió el balón entre los dedos como si en vez de cuero estuviese hecho de agua. Así de mortífero fue para el equipo turco el final, así de melifluo para el Baskonia. Y todo porque unos segundos antes, Granger ejecutó mal la jugada de pizarra diseñada por Pedro Martínez para ganar el partido y agotar el tiempo. Le salvó el inconmensurable pívot francés Poirier sacando una falta personal de la nada, y con la sangre fría de años duelos míticos, anotar los dos tiros libres que le ponían por delante (81-82)

ANADOLU EFES, 81-BASKONIA, 82

Anadolu Efes: Adams (5), Dunston (14), Ledo (10), Dragic (10), Stimac (10) – quinteto inicial-, Brown (4), Batuk (0), Mecollum ((21), Simon (7) y Motum (0).

Baskonia: Granger (4), Timma (8), Janning (16), Shengelia (17), Poirier (16) – quinteto inicial-, Beaubois (9), Huertas (0), Voigthmann (3) y Jones (9).

Parciales: 19-24, 23-21, 26-27 y 13-17.

Árbitros: Lottermosser (Alemania), Letisevs (Letonia) y Rodajkovic (Croacia). Sin eliminados.

3.536 espectadores en el Sinam Erdemdome.

Pero el error de Granger en el pase le dejó tres segundos al Anadolu Efes para voltear el marcador o, al menos forzar la prórroga. Entonces fue cuando el balón se hizo agua y se le escurrió a Simon y ganó el Baskonia lo que siempre creyó tener ganado y sin embargo lo tuvo casi perdido.

Porque el Baskonia, con cuatro bajas importantes (Malmanis, Diop, Garino y McRae), salió al pabellón con aires de mariscal y le endosó al equipo de Perasovic 16 puntos en cuatro minutos, de todas las facturas (por fuera, por dentro, por potencia, por estilo, parados, corriendo...). Una tormenta perfecta que el Efes tardó en secar. Ricky Ledo, ex el Baskonia, eléctrico y sobrado de técnica individual, trató de equilibrar con acierto y coraje hasta firmar un 19-24 en el primer cuatro, más esperanzador para los turcos. Pero el daño del Baskonia estaba hecho. Cada uno de sus jugadores parecía superior a su oponente.

Pero apareció la goma. El Efes es un equipo irregular, pero no falto de talento y tiene un poderío supremo en el rebote ofensivo. Ahí humilló al Baskonia y aprovechando algunas pérdidas increíbles, fue royendo el marcador hasta aminorarlo a tres puntos en el descanso (42-45) tras haberse puesto por fin por delante un par de veces. Volver a empezar, o casi. Y empezó bien otra vez el Baskonia: 12 puntos en cuatro minutos, casi como el principio del partido. Pero ya había emergido la figura del base McCollum, una especie de jilguero con un guante de seda en las manos. Su martilleo del aro fue de una variedad incontestable, Hasta lo imposible se lo avalaba la fortuna. Los recambios de Baskonia no funcionaban. No era el día de Marcelino y Beaubois, muy desafortunados, lo que limitaba aún más su ya escaso plantel. Y el Efes firmó el tercer cuarto con tres puntos de ventaja (68-65). Y el cuarto lo empezó mal el Baskonia, como si los puntos le hubieran roto los bolsillos y los fuera derramando por el suelo. Pareció perdido cuando el Anadolu se puso 79-71. Y llegó la reacción final, gracias sobre todo a Poirier, a sus tiros libres y a los dedos de Simon a los que quizás le sobró crema de manos. El Baskonia iguala con el Real Madrid en la octava plaza, la última que da derecho al play off.

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