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Dybala ante el espejo de Messi

El mediapunta de la Juve, verdugo del Barça en abril, pretende arrebatarle el trono a Leo, cosa que no logra en la albiceleste

Dybala, en el entrenamiento del martes. Ampliar foto
Dybala, en el entrenamiento del martes. AFP

Alrededor de una hoguera, los amigos decían en voz alta qué querían ser de mayores. Fue el más pequeño, de cinco años, el que descorchó las risas de todos. “El mejor futbolista del mundo”, pronunció con poca convicción porque también acabó por desternillarse junto al grupo. Unos cuantos años más tarde, ese chico entró en la sala de fisioterapia del Predio de Ezeiza, instalaciones de la selección argentina, y se encontró hablando con el que realmente es el mejor futbolista del planeta, Lionel Messi. “Fue una sensación rara porque es mi ídolo”, admite Paulo Dybala (Laguna Larga, Argentina; 24 años), mediapunta vital para la Juve aunque segundo plato en la selección porque se despliega, precisamente, donde Leo. Hoy se miden ambos en la Champions, uno con la Juve, el otro con el Barça, en un envite en el que el primero pretende batir a su modelo.

Dybala ya se vistió de Messi hace un año, en los cuartos de final, para dar buena cuenta del Barça, con dos goles que destrozaron la puesta en escena de Luis Enrique y su defensa de tres. “Paulo y Neymar serán los mejores del mundo cuando Ronaldo y Messi no jueguen”, vaticinó Allegri, técnico bianconero. Incluso el Barça se interesó por él, aunque se asustó tras saber que el precio de partida eran 130 millones y, tras el traspaso de Neymar al PSG, 200. “Dybala es ambicioso”, dicen desde el entorno del jugador; “pero no era el momento”.

La ambición, en cualquier caso, la forjó desde los 15 años, cuando su padre murió de cáncer. Un varapalo para Paulo, que dejó de ir durante seis meses a entrenarse con Instituto, hasta que se dio cuenta de que la mejor manera de honrarle era cumpliendo su sueño de labrarse un nombre con las botas puestas. Se quedó en la pensión del club, se machacó a diario y logró el pase para el Palermo italiano; después para la Vecchia Signora. “Es un profesional. No le gusta salir de fiesta, tiene la cabeza en su sitio, es inteligente y tiene carisma”, le ensalzan desde la Juve. “Si quitas a Dybala no tienen esa magia en la medular”, agrega Valverde. Características que le han hecho líder del equipo y que se reflejan en su contrato: con 6,5 millones anuales solo está por detrás de Higuaín (7). Aunque tuvo que sudarlo.

“El roce con los rivales es lo que más me costó, tuve que trabajar mucho en el gimnasio”, recuerda Dybala, que se esforzó en escribir con el pie derecho para ganar sensibilidad. Aunque es zurdo cerrado como Messi. “Es difícil jugar con él porque jugamos en la misma posición, pero tengo que adaptarme”, expresó Paulo con Argentina. Palabras que se malinterpretaron, pero a las que La Pulga no les dio importancia. Quizá porque entendía el contenido. Así lo ve también el seleccionador Sampaoli: “Paulo puede darle mucho al equipo en el futuro. Pero hoy, como no tenemos mucho tiempo para trabajar, choca con Leo”. Allegri no lo ve claro: “Son dos jugadores completamente distintos, incluso en el físico, porque Messi es explosivo y Dybala aeróbico. Pero no es mi problema si pueden jugar o no juntos…”. Aunque no le sienta bien a Dybala la Albiceleste, con 12 duelos —ocho de la partida— y ningún gol. Todo lo contrario con la Juve, donde ha festejado 56 tantos y 20 asistencias en 112 partidos.

Dybala comenzó el curso como un tiro, con 10 tantos en las seis primeras jornadas de la Serie A, pero solo ha añadido otros dos goles en los últimos 10 duelos. “Debe mejorar, últimamente estuvo por debajo de su nivel”, señaló Allegri el pasado fin de semana, tras darle la suplencia ante la Sampdoria. Aunque las tiranteces entre ambos se observaron hace cuatro jornadas contra el Udinese, cuando lo cambió y Paulo le dedicó una retahíla de insultos. “¿Dybala enfadado? Debería estarlo más. Es normal que el jugador sustituido la tome con el entrenador, pero el cambio ya está hecho”. El tira y afloja en la relación, sin embargo, no pasó a mayores: el 10 es el segundo que más minutos ha jugado (1.387), solo por detrás de Higuaín (1.445).

El argentino, titular confirmado por el técnico, aguarda a esta noche para escuchar el “¡Oi oi oi, dai Dybala segna por noi!”, cántico de la afición cuando marca. “Si él lo hace bien, me irá bien a mí y al equipo”, bromea Allegri.

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