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España derrota a Malí y jugará la final del Mundial Sub-17

Dos goles de Abel Ruiz y otro de Ferrán Torres clasifican al cuadro de Santi Denia para el encuentro decisivo ante Inglaterra, el próximo sábado (16:30, GolT/Eurosport1)

Mundial Sub 17 2017
Abel Ruiz marca el primer gol de España. REUTERS

Diez años después de haber disputado la última final de un Mundial Sub-17, España volverá a encarar el título de campeona del mundo el próximo sábado en el estadio indio Vivekananda Yuba Bharati Krirangan de Calcuta (16:30, GolT, Eurosport 1) después de haber derrotado con firmeza a una Malí pletórica en lo físico pero todavía taciturna en la conversación táctica.

MALI, 1 - ESPAÑA, 3

Malí: Koita; Konaté, Diaby (Fofana, m. 50), Haidara, Kane; Samake, Doucoure (Camara, m. 84), Dramé, Djemeoussa (Traoré, m. 68); Jiddou, N'Diaye. No utilizados: Coulibaly, Dabo, Traore, Doumbia, Sidibe, Gassama, Camara.

España: Álvaro Fernández; Mateu Morey, Chust, Guillamón, Miranda; Antonio Blanco, Moha (Pampin, m. 90), Gelabert (Beitia, m. 67); Sergio Gómez, Ferrán Torres (Perea, m. 79), Abel Ruiz. No utilizados: Pastor, Nacho Díaz, Ruiz, Vidal, García, Pastor.

Goles: 0-1. M. 17. Abel Ruiz, de penalti. 0-2. M. 42. Abel Ruiz. 0-3. M. 71. Ferrán Torres. 1-3. M. 74. N'Diaye.

Árbitro: Ryuji Sato. Amonestó a Jiddou, Doucoure, Haidara, Camara, Mateu Morey.

Unos 20.000 espectadores en el Estadio Deportivo Dr. DY Patil.

El grupo de Santi Denia se agarró al precoz cuajo de Gelabert y al oficio goleador de Abel Ruiz para imponer el juicio sobre el atrevimiento y la pausa frente a la sobreexcitación —tan habitual en cualquier torneo sub—, en un partido que reflejó el gran trabajo de un equipo que guarda muchas similitudes con el que cayó en la tanda de penaltis en 2007, en Seúl, ante Nigeria. A los De Gea, Illarramendi, Bojan y Camacho les han salido imitadores de talla similar como Moha, Antonio Blanco, Ferrán Torres o Sergio Gómez, estos dos últimos tan peligrosos como estéticos.

Tratando de disponer del balón como mejor aliado España trató de conectar siempre con Gelabert, que ya en el primer cuarto de hora del partido provocó el penalti de Diaby, que lo arrolló después de un buen recorte. El balón lo agarró Abel Ruiz y con un disparo raso y ajustado al palo izquierdo superó la estirada de Koita. Cuenta Malí con muchos efectivos en ataque, tantos que en ocasiones todos quieren llevar la voz cantante y rara es la vez en la que un coro sobrecargardo entona al mismo tiempo. Y entre tanto, tal congregación de jugadores en ataque provocó un desguarnecimiento en la retaguardia que lo aprovecharon Torres e incluso Miranda, por la banda derecha.

Un triplete de Brewster disuelve a Brasil

Brewster celebra uno de sus goles a Brasil.
Brewster celebra uno de sus goles a Brasil. Getty

Tres goles de Rhian Brewster, una de las últimas perlas de la cantera del Liverpool y pichichi del torneo con siete dianas, acabó con la resistencia de Brasil (1-3) en la otra semifinal y clasificó a Inglaterra para su primera final de la categoría. El buen hacer del conjunto que dirige Steve Cooper refuerza el proyecto formativo de base que se está llevando a cabo en todas las categorías de los three lions, y que tuvo su último reflejo exitoso en la victoria de la selección sub-20 en el pasado Mundial frente a Venezuela.

Sin olvidar la presión, España trató de ahogar el centro del campo de Malí desde donde Gelabert logró filtrar un pase de nuevo para Abel Ruiz, que con una definición suave y colocada desde el borde del área amplió la diferencia en el marcador y golpeó anímicamente a la selección africana. Aunque en Malí, todo sucede rápido y pasar del bajón al éxtasis es cuestión de un zapatazo. El que protagonizó Doucoure y que tras golpear en el larguero superó la línea de gol sin que el árbitro adjudicase el tanto. El enfado del banquillo de Malí, que reclamó a Ryuji Sato el uso del ojo de halcón para revisar la jugada, ante la decisión del japonés de no emplear la tecnología dispuesta por la FIFA para este torneo aumentó la angustia de una selección que se volcó al ataque.

Tal fue el envite que tras una gran jugada por la banda izquierda entre Abel Ruiz y Sergio Gómez, Ferrán anotó de cabeza el tercer tanto para España a falta de 20 minutos para el final. Sin embargo, a España lejos de aguardale la calma, le esperaba toda una avalancha constante de llegadas al área. En un despiste de Guillamon, N'Diaye le arrebató la pelota y con un buen golpeo con la pierna izquierda hizo el único tanto para los africanos.

Siguió intentándolo Malí y un disparo lejano de Traoré y un rebote de N'Diaye en el ocaso de la segunda mitad fueron los últimos restos de un equipo que no logró sacar a España del carril. Y es que el éxito del grupo de Denia tiene que ver con la comunicación constante entre las distintas líneas y con el objetivo claro de trasladar la pelota hasta sus tres últimos alfileres. Y el sábado ante Inglaterra todos ellos tendrán la oportunidad de lograr lo que sus antecesores no pudieron.

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