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“Messi rompe barreras permanentemente”

El técnico Valverde y el Barcelona al completo elogian a La Pulga, que logró su gol número 100 en Europa

Messi festeja su gol ante el Olympiacos. Ampliar foto
Messi festeja su gol ante el Olympiacos. AP

A Piqué le pudo el instinto y se marchó al camerino antes de que acabara la primera parte. Primero, inteligente, hizo una falta táctica para cortar una contra rival; después, torpe, metió con la mano un centro de Deulofeu. “Es una acción que no la piensas”, reveló Sergi Roberto; “quería marcar gol y me ha dicho que la pelota se le había quedado atrás y es el instinto por querer marcar”. El técnico Valverde opinó de igual forma -“ha sido un gesto instintivo, quieres meter el cuerpo para hacer gol”-, pero valoró más lo que suponía perder a un hombre sobre el tapete: “El contratiempo de la expulsión hacía que viéramos la segunda parte de otra manera porque no nos podíamos ir arriba, no teníamos las bandas ocupadas y las contras eran peligrosas… Pero hemos logrado marcar y estamos satisfechos porque hemos podido solventar el segundo tiempo”. Entre otras cosas porque a Messi tanto le da jugar con uno menos a su lado. Él quiere la pelota al pie y desde ahí fabrica fútbol, articula el juego del Barça y con frecuencia le pone el lazo. Así lo explicó anoche frente al Olympiacos, equipo ramplón y timorato que ni con superioridad numérica intentó estirar las líneas.

No estuvo el 10 eléctrico de inicio, cuando Deulofeu pidió protagonismo –después penalizado por la tarjeta roja a Piqué-, sino que midió al rival y pareció coger fuerza con la pastilla de glucosa que se zampó y que tenía guardada en la media. Aunque sí que dio un paso al frente en el segundo acto, cuando se suponía que el Barça podría tener apuros. No fue así, pero Messi también se encargó de aclararlo. Regaló un gol que Luis Suárez desaprovechó y, de falta, puso el interior del pie para que el balón superara a la barrera por arriba y al portero por el costado. Leo, claro, levantó los índices hacia el cielo para recordar a su abuela Celia y festejó hasta con rabia el tanto a balón parado, el primero del curso. El gol, en cualquier caso, fue el número 50 en su cuenta particular del año natural y el número 100 en Europa (97 en la Champions tras 118 encuentros y tres en la Supercopa de Europa, después de cuatro), registro iniciado ante otro equipo griego: el Panathinaikos. Fue en 2005 tras aprovechar un mal pase del defensa al portero, su víctima tras un bello sombrero. “Esos números refrendan nuestra opinión porque supera registros que parecían imposibles. Rompe barreras permanentemente”.

Pero para Messi, futbolista con frac, no solo se trata de marcar sino que también se subraya con los caramelos que entrega, como ese que Digne resolvió tras pase del 10. Suficiente para resolver el encuentro. “Es el mejor de la historia del fútbol y es un placer poder jugar, y entrenar con él”, convino Sergi Roberto. “Messi siempre ha sido el mejor. Es muy listo, lo tiene todo”, agregó Deulofeu. Se sumó el presidente Josep Maria Bartomeu: “No hay ningún jugador que se le pueda acercar. Lleva tantos años… Esta era la ha hecho sublime Messi. Es un líder y yo le daría todos los premios del mundo”. El otro líder se sienta en el banquillo y se llama Ernesto Valverde, que este jueves cumple 100 días al frente del equipo. “Sabíamos cómo era, un tío inteligente, que sabe gestionar los partidos. Ha enamorado a los aficionados y socios. Son 100 días óptimos, pero somos ambiciosos y esperamos más”, expuso Bartomeu. Valverde, pragmático, respondió: “Pues no sé si los he enamorado. Esto cambia de la noche a la mañana… Vamos a cruzar los dedos para que esto siga así”. Pero Bartomeu insistió: “Después de este verano tan movido, Ernesto nos ha dado tranquilidad, el saber estar”. Valverde cogió el testigo: “Los vestuarios son parecidos, jugadores que quieren sentirse a gusto para rendir y ganar. Nosotros buscamos el camino para que eso ocurra… Pero si hablamos de esto es porque el balón entra y nos acompañan los resultados. Vamos a tomárnoslo con calma”. Y practicó con el ejemplo cuando le cuestionaron por André Gomes, a quien el Camp Nou le ha cogido un poco de ojeriza. “Aquí se pone en duda a los jugadores y lo que hay que hacer es quererlo mucho porque son los que van a sacar eso adelante”, dijo Valverde. Otro que no acaba de convencer es Deulofeu, aunque anoche estaba de lo más incisivo hasta que lo cambiaron por la expulsión de Piqué. “No es fácil jugar aquí. Estamos hablando del mejor equipo del mundo. Pero si hago lo que tengo que hacer y juego como tengo que jugar, decide el mister, pero voy a jugar. Debo seguir por este camino y aprovechar los minutos”.

Mientras, el Barça sigue con paso firme porque tras darse de bruces con el suelo en la Supercopa de España, contabiliza 10 triunfos y un empate.

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