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Las declaraciones de Piqué llevan la crisis catalana a la selección española

Julen Lopetegui defiende que el defensa del Barça tiene derecho a expresarse como ciudadano a favor del referéndum catalán sin que eso le excluya del equipo nacional

Gerard Piqué con la selección en Liechtenstein. Atlas-Quality

El llamamiento de Gerard Piqué a votar en el referéndum convocado ilegalmente por el Gobierno catalán aproxima a la selección española de fútbol a la vorágine política. El jugador del Barcelona se manifestó este jueves a través de Twitter, a propósito de la consulta dispuesta para el próximo domingo. Horas después, durante un acto de presentación de una colección de ropa, Sergio Ramos, capitán de España, fue sometido a un interrogatorio por la prensa hasta que admitió que el tuit de su colega no ayudaba a pacificar su relación con el público más crítico. Ambos volverán a verse en el entrenamiento dispuesto para el próximo lunes en Las Rozas. Están convocados desde ayer para preparar los dos partidos que le quedan a la ronda de clasificación del Mundial de 2018.

La práctica del lunes estará abierta al público a partir de las 19.00 horas. El seleccionador, Julen Lopetegui, no quiere que las presiones externas alteren su programa. “Lo que me ocupa es la actualidad deportiva, no la política”, aclaró ayer el técnico, cuando algunos periodistas le interrogaron sobre la oportunidad de llamar a Piqué —al que por poco tachan de secesionista— considerando la tempestad social que arrecia en su contra, y que no parece que amaine en la visita que harán el próximo viernes a Alicante para enfrentarse a Albania.

“Estoy muy contento de volver”, dijo ayer Piqué, al conocer la convocatoria. “Jugar con la selección siempre es un orgullo y una motivación enorme”.

Piqué entiende que el ejercicio de su libertad de expresión como ciudadano no le invalida para jugar con España. El central viene manifestando desde 2014 lo mismo que piensan el 82% de los catalanes, según la encuesta de Demoscopia. Cree que el referéndum pactado es la mejor manera de resolver el conflicto soberanista. Como se vio esta semana, también apoya esta consulta declarada ilegal. El revuelo que generó su intervención refleja la dimensión del personaje.

Ningún futbolista español ha empleado la red social Twitter con la misma eficacia, lo mismo para atizar a sus adversarios deportivos que para hacer apuestas o intervenir en política. El tono lúdico e irreverente le ha convertido en un poder mediático en sí mismo, capaz de atraer a muchos más seguidores que cualquier institución catalana. Piqué suma más de 16 millones de seguidores en Twitter; el Barcelona contabiliza 12 millones; la Generalitat 125.000 y la Asamblea General Catalana, organización independentista por excelencia, 225.000.

Piqué nunca dijo ser independentista ni nacionalista. El mensaje que incendió las redes el jueves, escrito en catalán, se limita a llamar a la participación: “Desde hoy y hasta el domingo, expresémonos pacíficamente. No les demos ninguna excusa. Es lo que quieren. Y cantemos bien alto y bien fuerte”. Adjuntó la etiqueta #Votarem.

Las palabras de Ramos

Los jugadores de la selección consultados por este periódico manifiestan que les da igual el color político de sus compañeros siempre que les ayuden a competir. Solo confiesan que les molesta el ambiente de crispación que suele rodear a los partidos cada vez que juegan en España, a propósito de los pitos a Piqué, unas veces por sus declaraciones antimadridistas y otras por sus pronunciamientos políticos. Este jueves Ramos procuró evitar críticas a su compañero hasta que alguien le preguntó si el último tuit le ayudaba a que el público se reconcilie con él. “Quizás no sea la mejor manera de expresarse”, admitió el capitán. “Quizás, por todo lo que se ha dicho, por los pitidos que le han dedicado, no creo que esto ayude mucho. Pero cada uno es libre de expresar sus ideas y sus pensamientos. Es respetable, otra cosa es que le venga bien o no”.

Lopetegui considera que Piqué tiene derecho a pronunciarse tal y como en su día hicieron los hermanos Gasol, que también respaldaron la idea del referéndum. “Otros deportistas han hecho manifestaciones de la misma índole y no ha habido problemas”, dijo ayer el seleccionador; “yo juzgo a los jugadores por el comportamiento y el compromiso que han tenido con la selección. En ese aspecto no tengo ninguna duda con Gerard ni con ningún otro”.

“Lo que me enfadaría”, concluyó Lopetegui, “sería que los chicos cuando vengan aquí no tuvieran la actitud correcta ni el compromiso, ni entrenaran con la pasión con la que lo hacen. Lo demás son situaciones que tenemos que entender los entrenadores. Forma parte de nuestro trabajo diario y nada más. Lo que de verdad me preocuparía es lo otro. Y afortunadamente no es así. Cada vez que Gerard viene con nosotros se parte el alma por la selección española”.