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España se mete en la final de 4x400 en el Mundial de Atletismo de Londres

Desde el París 2003 no había un cuarteto español en la prueba que clausura el domingo el Mundial

Mundial de Atletismo Londres 2017
El equipo español de relevos tras calificar a la final. AFP

Suena el Hey Jude, y las neuronas espejo de Lucas Búa, esperando en la banda, se activan automáticas, y las piernas se le van bailando solas y el alma se le ensancha porque los Beatles le dan siempre felicidad, y le recuerdan que las grandes cosas las hacen muy bien los cuartetos. Por detrás, Samuel García recuerda, como siempre, “que el palo no pare, que deje de moverse”. Y, al instante, con ustedes desde Astudillo, Óscar Husillos comienza a darle cuerda…

Así comenzó la clasificación de España en el relevo de 4x400. Lo hicieron con un tiempo de 3m 1,72s, a tres décimas del récord de España, su objetivo para la final (domingo, 22.15) y hasta el puesto que lleve. Por primera vez desde París 2003, un cuarteto español correrá la prueba que tradicionalmente clausura los Mundiales. Entonces la España de David Canal, Iván y Salvador Rodríguez y Antonio Manuel Reina terminó quinta (3m 2,56s), el puesto de referencia. “Y el récord puede caer si nos enganchamos bien al tren, que es la clave del relevo, si no nos cortamos”, dice Búa.

Como si el Mundial tan raro de Londres necesitara una secuencia que resumiera de qué va, España, siempre generosa, se la regaló en cooperación con Jamaica, tan dolorosa. La semifinal del relevo 4x400, la carrera que más secreta esperanza despertaba, la revelación de la verdadera cara de la nueva España, se convirtió en un duelo, un cara a cara con la gran Jamaica, que si se hubiera anunciado hace un par de años, alguien habría dicho, adónde vais, fantasmas. Y lo mejor es que no solo Husillos, en la primera posta, mantuvo el cara a cara con el caribeño de turno, Peter Mathews, uno de 44,69s, y que también el superactivado Búa, que pasado el susto –“la verdad es que da miedo verle llegar así, y tener que mantenerse”, dice el velocista toledano—se puso a rebufo del segundo jamaicano (Steven Gayle, otro que baja de 45s, 44,99s), mantuvo el tipo, sino que el tercero de los españoles, Darwin Etcheverry, un canario nacido en Cali, en el Valle del Cauca colombiano, después del cálculo y de pensárselo mucho tras la zancada de su jamaicano (Jamari Rose, el más flojo de los caribeños, 45,65s, su mejor marca) le echó arrojo y le pasó en su recta. El último relevista, otro canario, Samuel García, agarró el palo, convertido en patata caliente, y no dejó de moverlo, su lema. Lo mantuvo delante hasta la última línea, que cruzó controlando porque ya no podía más.

“Es lo peor que te puede pasar en un relevo, entrar primero en la última posta, sabiendo que por detrás están todos acechando para pasarte en la recta, aprovechándose de tu tren”, explica Búa, que vive la prueba con sentimiento, y lo expresa. Lo dice porque a Samuel García, le costó digerir la patata caliente, pero pudo con ella. “Cuando entré en la recta y miré la pantalla, no me lo creía, no esperaba estar ahí, delante de todos y con espacio”, dice Samuel García, que ha pasado enfermo medio mundial, lo que mermó su rendimiento en el 400m individual. “Y luego, cuando empecé a pinchar, decidí relajarme y controlar, no forzar más porque solo habría ganado unas décimas”. Para Samuel fue duro llevar el palo el primero y mantener el puesto, pero para Jamaica perder el puesto fue un horror. Hundida su moral, su último hombre, Rusheen McDonald, el mejor del grupo (43,93s su marca), acabó tan mal que la isla quedó cuarta, y eliminada.

En la otra semifinal, Estados Unidos mandó por delante de Trinidad y Tobago y Bélgica, los tres por debajo de los 3m, la marca que es el sueño español. “Nuestra fuerza es que somos muy compactos, no hay mucha diferencia entre nuestras marcas”, dice Samuel García. “Y que manejamos muy bien el palo, claro…” Y Samuel García, de 25 años, podría haber añadido el valor de la juventud. Hisillos tiene 24 años, Búa 23 y Etcheverry, 21.

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