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No hay ciclistas para completar la selección

Las heridas de Valverde e Izagirre y la penuria del ciclismo español dificultan el trabajo de Javier Mínguez

Mikel Landa, trabajando para el Sky. Ampliar foto
Mikel Landa, trabajando para el Sky. REUTERS

Ion Izagirre y Alejandro Valverde tardarán meses en soldar sus huesos rotos y volver a ser competitivos sobre una bicicleta; Alberto Contador no está en su mejor forma. De entre los españoles, solo Mikel Landa, équipier de lujo del líder Chris Froome de amarillo, se mantiene entre los 10 mejores del Tour, lo que no es consuelo para Javier Mínguez, que no sabe como juntar un equipo resultón para los próximos Campeonatos de Europa y del Mundo. Landa, que también ha corrido el Giro, acabará el Tour con más de 60 días de competición y con ganas de descansar un tiempo. Para el Europeo (3 y 6 de agosto, contrarreloj y línea, en Herning, Dinamarca) no podrá estar, y, dado que no correrá la Vuelta, será complicado que pueda liderar la selección española en el Mundial de Bergen (Noruega, 20 y 24 de septiembre). La penuria del ciclismo español, triste en el Tour, afecta a todas sus manifestaciones.

“En los Mundiales me faltarán los dos mejores, y me duele casi más lo de Izagirre, muy importante junto a Castroviejo para la contrarreloj, que termina en alto, porque el recorrido en línea no le iba muy bien; pero para los Europeos no sé siquiera si podré juntar a nueve, porque coinciden muchas carreras. Pero no hay que ser pesimistas”, dice Mínguez, director de toda la vida y todos los estados del ciclismo español y seleccionador nacional desde hace tres años. “Pensemos en positivo. Si el ciclismo español ha sido capaz de ganar 10 Tours en los últimos 30 años será porque algo sabremos hacer bien. La penuria del ciclismo español la produce la falta de equipos, corredores buenos sobran, lo que pasa es que están dispersos”.

En España solo hay dos equipos con nivel para participar en una carrera de tres semanas, el Movistar (del WorldTour y uno de los mejores del mundo) y el Caja Rural, de categoría Continental-Profesional, que suele correr la Vuelta. El círculo vicioso falta de televisión-falta de carreras-falta de patrocinadores ha engullido al resto. “Se acerca el final de carrera de la gran generación de Contador, Valverde y Samuel y no hay relevo. Hacen falta equipos en los que puedan crecer con calma los buenos amateurs, competitivos y con posibilidad de participar en carreras importantes”, dice Mínguez. El Movistar no puede hacer hueco a todos los que salen, aunque ya ha formado a Marc Soler lo suficiente como para que pueda dar un paso adelante. Eusebio Unzue ya le ha dicho que se prepare para correr la Vuelta, y Mínguez le ha prometido que si la termina bien, iré con galones al Mundial. En el Quick Step, mientras tanto, madura el mallorquín Enric Mas, del que se espera maravillas, pero los mejores sub 23, salidos de equipos como el Lizarte o la Fundación de Contador no saben dónde crecerán. “Habría que dar con la fórmula adecuada para buscar patrocinadores”, dice Mínguez. “Y sería posible convencerlos, seguro, si el Estado ofreciera desgravaciones fiscales por financiar equipos ciclistas”.

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