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So empieza a creer en sí mismo

El triunfo en León robustece la confianza del estadounidense, principal amenaza al título de Carlsen

So, hoy en León, tras recibir el trofeo de ganador, junto al organizador Marcelino Sión (izquierda) y el alcalde, Antonio Silván. Ampliar foto
So, hoy en León, tras recibir el trofeo de ganador, junto al organizador Marcelino Sión (izquierda) y el alcalde, Antonio Silván.

 

Wesley So se perfila ahora mismo como el rival más temible para el campeón del mundo, Magnus Carlsen, a finales de 2018, aunque hay varios más muy fuertes. De origen filipino muy humilde, extraordinariamente religioso y modesto, él asegura que sólo lleva dos años (tiene 23) como verdadero jugador profesional. Pero sus resultados de 2016 y 2017 indican que, como mínimo, estará mucho tiempo entre los cinco primeros del escalafón. En León deja una impresión muy positiva, por la calidad de su juego y por su carácter.

Hasta hace un año, su actual modestia era más bien inseguridad, falta de confianza en sí mismo y en su enorme talento. Lo que encaja muy bien con el turbulento periodo emocional que tuvo que sufrir durante el último lustro por varias causas simultáneas: sus padres biológicos se marcharon a Canadá en 2010, dejándole en Filipinas hasta que emigró en 2012 a EEUU tras aceptar una beca de la universidad Webster, en San Luis, cuyo potente club de ajedrez está regentado por la excampeona del mundo Susan Polgar y su marido, el muy polémico Paul Truong; una vez allí conoció a quien ahora es su madre adoptiva, Lotis Key, su marido (Renato) y la hija de ambos (Abbey), quienes lo acogieron en su casa de Minessota tras enormes y muy desagradables líos con sus padres biológicos (que, desde Canadá) se han quedado con el dinero que Wesley ganó en torneos durante su adolescencia), Polgar y Truong. Por otro lado, el gran mecenas del ajedrez estadounidense, Rex Sinquefield, aceleró la nacionalización de So y Caruana con el objetivo de que EEUU luchase por el oro en la Olimpiada de Ajedrez, lo que se consiguió al primer intento, el pasado septiembre en Bakú (Azerbaiyán).

Unos segundos antes del comienzo de ls final So-Anand, el concejal de Deportes, José María Lópezx Benito, efectuó el saque de honor ampliar foto
Unos segundos antes del comienzo de ls final So-Anand, el concejal de Deportes, José María Lópezx Benito, efectuó el saque de honor

Key es una mujer de fuerte carácter, aún más religiosa que So, que le he inculcado la disciplina necesaria para ser un jugador profesional en toda regla y mantener un régimen de entrenamiento intenso y constante, que implica una desconexión casi total de las redes sociales y los teléfonos móviles. Ella viaja con él y se encarga de las relaciones con organizadores, prensa, patrocinadores, etcétera.

Y los resultados son impresionantes: en el segundo semestre de 2016, So ganó los torneos de San Luis y de Londres, ambos del Grand Chess Tour (circuito en el que están casi todos los mejores del mundo), además de ser el jugador que más contribuyó al histórico oro de EEUU. Y en enero triunfó en Wijk aan Zee (Holanda), el Roland Garros del ajedrez, por delante de Carlsen, lo que le llevó al 2º puesto de la lista mundial. Ahora es el 3º, tras Vladímir Krámnik, pero lo importante es que muestra una consistencia y una profundidad estratégica que sólo tienen quienes pueden ser campeones del mundo.

Cuando se le pregunta por la corona de Carlsen, So tiende a las respuestas vagas y a la modestia, como hizo el domingo durante una conferencia de prensa en León, donde subrayó que aún no tiene la seguridad matemática de estar clasificado para el Torneo de Candidatos. Pero en las entrevistas más profundas y tranquilas, como la que concedió en diciembre a Dirk Jan ten Geuzendam, director de la revista New in Chess, lo que dice suena mucho más equilibrado: “En el fondo, quiero ser campeón del mundo, pero supongo que todos los jugadores quieren eso. No sé si lo conseguiré, pero voy a intentarlo con todas mis fuerzas”.

Jan Duda y Wesley So se saludan tras el sorteo de las semifinales ampliar foto
Jan Duda y Wesley So se saludan tras el sorteo de las semifinales

En esa misma entrevista queda patente que So ya ha empezado a creer en sí mismo. Y a ello no sólo han contribuido sus excelentes resultados y la gran influencia de su madre adoptiva; también, y probablemente mucho, la contratación como entrenador, hace un año, del entrenador Vladímir Tukmákov, sin duda uno de los mejores del mundo.

Conviene dejar muy claro que todos los elementos favorables para que So sea el retador de Carlsen en 2018 no valdrán de nada si el exfilipino no juega a su máximo nivel en un torneo concreto, el Candidatos, supuestamente programado para marzo o abril, aunque la Federación Internacional (FIDE) aún no ha anunciado las fechas. Ahí se encontrará con una oposición durísima, que probablemente incluirá a Krámnik, Caruana, Aronián y Kariakin, entre otros.

Pero no es menos cierto, y muy importante, que So ya está cambiando de mentalidad, y adoptando la correcta. Antes miraba a esos cuatro jugadores como referencias o ídolos. Y más aún a Carlsen, a quien le pidió un autógrafo cuando el noruego lo contrató como ayudante en 2011 para unas semanas de entrenamiento intenso en las islas Canarias. Ahora los mira de un modo muy distinto: “Todo eso se ha terminado. Por supuesto, son jugadores fortísimos, que merecen mi máximo respeto, pero ya no me siento inferior. Si quiero ganar a Carlsen debo pensar que soy mejor que él, aunque no sea cierto”.

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