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Diego Costa, dilema Mundial

El delantero y el Atlético buscan fórmulas para vincularse ante la sanción de la FIFA mientras Lopetegui se muestra reacio a garantizarle su presencia en Rusia 2018

Costa remata ante la defensa del Arsenal durante la final de la FA Cup. Ampliar foto
Costa remata ante la defensa del Arsenal durante la final de la FA Cup. Action Images via Reuters

El contrato de traspaso de Diego Costa del Chelsea al Atlético estuvo listo para la firma por una cantidad próxima a los 45 millones de euros. Si Costa no lo rubricó, según personas próximas a la negociación, fue solo debido a la postura reticente del seleccionador español Julen Lopetegui. El técnico es reacio a garantizarle un puesto en la convocatoria final si deja de competir hasta enero, en cumplimiento de la sanción de la FIFA al Atlético. La negativa del seleccionador a extender de antemano un salvoconducto a Costa para viajar a Rusia en 2018 frenó el fichaje. Ahora desde el entorno del jugador indican que el traspaso está “al 50%”. Costa debe arriesgar. Tiene las mismas posibilidades de unirse al Atlético este verano que de no hacerlo. Tampoco descartan que siga en el Chelsea.

La precaución para evitar la apertura de un expediente que pudiera derivar en otra sanción ha llevado al Atlético de Madrid a consultar a la FIFA las alternativas que maneja para poder fichar a Costa y a Vitolo, y posteriormente cederlos. El organismo que rige el fútbol mundial le ha comunicado al club que tanto si paga un traspaso, una cláusula de rescisión, o incluso que si fueran los jugadores los que depositaran el dinero, no quebrantaría la sanción impuesta por el caso de las contrataciones irregulares de menores. El castigo únicamente impide al club inscribir jugadores hasta el 1 de enero de 2018. La dirigencia rojiblanca tiene la intención de que ambos jugadores puedan ser cedidos y no estén parados durante seis meses para facilitar su integración al equipo y también para que sus posibilidades de que Lopetegui los seleccione no disminuyan.

Costa, de 28 años, es víctima de una paradoja. El delantero del Chelsea, que ha gozado de un estatuto privilegiado en la fase de clasificación del Mundial de 2018 participando siempre como titular, ya sabe que si deja de competir este verano se perderá al menos dos convocatorias con España —la de octubre y la de noviembre—, y puede que hasta su inclusión en la lista de Rusia. Fuentes próximas al futbolista aseguran que Lopetegui no está dispuesto a garantizarle ya un hueco en el cupo de tres puntas. El parón será ineludible si Costa se suma a la plantilla del Atlético el mercado estival.

El dilema de Costa encierra un conflicto a tres bandas con intereses contrapuestos. El delantero quiere fichar por el Atlético y luego aspira a acudir al Mundial como titular; Lopetegui necesita jugadores que compitan regularmente; y el Atlético pretende fichar a Costa y cederlo, o reservarlo sin competir hasta enero.

Gil Marín y Jorge Mendes

Desde el entorno del jugador señalan que esta urgencia ha empujado a Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, a pedir ayuda a Jorge Mendes, agente de Costa y del propio Lopetegui. Siguiendo esta indicación, Mendes consultó a Lopetegui sobre las posibilidades de garantizarle un sitio a su cliente en el Mundial. El seleccionador ha respondido con escepticismo.

Lopetegui replicó al intermediario que no puede asegurar ni la titularidad ni el billete de Costa para Rusia si deja de concurrir a las convocatorias previstas para octubre y noviembre por falta de rodaje. Informado al respecto, Costa suspendió su fichaje por el Atlético. En el club sostienen que el único que ha tratado el asunto con el seleccionador ha sido Costa, y que le bastará con estar físicamente a punto para ir convocado con España. Desde la federación ponen en duda esta posibilidad. Allí insisten en que si Costa no juega partidos oficiales durante el mes de agosto no estará en la mejor forma, ni física ni futbolística, para enfrentar a Italia el 2 de septiembre en el que se presenta como el duelo decisivo de la clasificación.

Costa y Morata, los dos nueves puros de España, están entre los cinco mejores delanteros del mundo para jugar al contragolpe. Pero su inserción en el modelo de la selección es complejo. Son varios los futbolistas veteranos del equipo que sostienen que encuentran más espacios cuando atacan con un falso nueve. La última gira, opinan, les volvió a dar la razón. La selección funcionó muy bien contra Colombia cuando entró Iago Aspas; del mismo modo que contra Macedonia, a Diego Costa le costó maniobrar entre las apretadas líneas de la defensa rival.

Seis jornadas después del inicio de la clasificación mundialista, Lopetegui es consciente de las dificultades de insertar a Costa en un modelo que se le resiste. Ahora, a los obstáculos futbolísticos se suman los condicionantes administrativos.

Mantener el bloque principal ha sido la prioridad del club

LADISLAO J. MOÑINO

La sanción de la FIFA ha dibujado dos escenarios en la planificación del Atlético para la próxima temporada. El primero, sin refuerzos hasta el mes de enero, ha llevado a la dirección deportiva y al cuerpo técnico a tratar de mantener el bloque principal. En la ampliación hasta 2022 y la mejora del contrato de Antoinne Griezmann ha primado el pragmatismo de mantener a su futbolista más determinante por encima de las declaraciones del jugador en las que no descartó una posible marcha al Manchester United. La renovación de Koke hasta 2024 (cuando terminaba contrato en 2019) y la próxima de Saúl (que finaliza en 2021) están encaminadas tanto al apuntalamiento presente como futuro del equipo.

La otra renovación pendiente de concretarse es la de Fernando Torres, una vez que Simeone le comunicó que contaba con él antes de que el TAS ratificara la sanción de la FIFA por el caso de los menores irregularmente fichados. El técnico también basó su discurso sobre dos escenarios, el de poder o no fichar. Con el primero, Torres hubiera partido de salida con un rol menos importante. Sin poder inscribir jugadores hasta enero, su papel cobra relieve. Ambas partes dan prácticamente por cerrado el acuerdo por un año más. Se espera al regreso de las vacaciones del jugador para la rúbrica, que podría ser la próxima semana. Solo falta definir si se establecen cláusulas por objetivos.

Para enero, ya con la sanción cumplida, emergen las figuras de Costa y Vitolo si finalmente el club alcanza un acuerdo con el Chelsea y con el hispano brasileño, y paga la cláusula al Sevilla por el canario. En ello están embarcados los futbolistas y el club. Bajo la alargada sombra de que estar seis meses sin jugar compromete su participación en el Mundial.

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