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Pedro Martínez: “Si no estás en la misma onda es mejor no continuar”

El entrenador catalán explica que percibió que el Valencia Basket había perdido su confianza en él y que, pese al título en la Liga, no se recondujo la situación

Pedro Martínez, en un partido entre el Valencia y el Madrid. Ampliar foto
Pedro Martínez, en un partido entre el Valencia y el Madrid. EFE

En solo cuatro días, Pedro Martínez ha experimentado las caras más opuestas de un entrenador, el éxito por un título de Liga sin precedentes con el Valencia y su desvinculación del club tras unas últimas semanas en que su relación se enfrió. Tras haber llegado a la cima y haber sido aclamado por la afición valenciana que, durante las celebraciones le coreó el “¡Pedro quédate!”, el técnico barcelonés, que la próxima semana cumple 56 años, se da un compás de espera para abrir una nueva etapa en una carrera que empezó en 1990 ganando la Copa Korac con el Joventut.

Pregunta. ¿Cómo se explica que el entrenador con el que el Valencia ha sido campeón por primera no siga con el equipo?

Respuesta. Percibí una pérdida de confianza y le transmití mi sensación a Chechu (Mulero, director deportivo). No era una decisión, sino mi sensación de que creía que se acababa un ciclo al final de la temporada. Y a partir de ahí, seguimos trabajando compitiendo en los playoffs... Y en los últimos días, no el lunes, sino en los últimos días, yo transmito que realmente por el equipo, por el éxito que estamos teniendo, me podía replantear el tema. Y este lunes me dicen que no, que no tiene marcha atrás.

P. ¿Desde cuándo tuvo esa sensación? ¿Qué cuestiones concretas fallaron?

R. A partir de la derrota ante Unicaja (6 de abril, final de la Eurocup). Sin entrar en los casos concretos, en algún momento hubo pequeños conflictos que entran dentro de la vida cotidiana de un equipo, en los cuales no me sentí apoyado. Y luego se produjo alguna crítica directa, hablando entre nosotros, en la que se me responsabilizó de alguna derrota. No me gustó y consideré que se traspasó una línea de confianza y de profesionalidad. Es ahí cuando creo que estamos llegando al final de un ciclo.

P. ¿Considera que se podía haber arreglado la situación?

R. Durante los últimos días se notaba la frialdad. Aunque no ha existido la más mínima interferencia entre esa situación y el trabajo con el equipo, y ese es un mérito del club. No tengo nada que reprocharle a Chechu.

P. Debe de ser muy duro tener que dejar un equipo que va a defender el título en la Liga y a competir en la Euroliga.

R. Si no se dan las circunstancias adecuadas, es mejor no continuar. Si no estamos en la misma onda, mejor no estar. No todo se puede hacer por un contrato, por un dinero o por la Euroliga. Si no existe la convicción, mejor no continuar. Será mejor para todos.

P. ¿Y ahora qué?

R. Con tranquilidad. Esperar a ver si sale una opción. Y ya está.

P. Ya le han situado en algún equipo.

R. Sí, en varios. Y también en el extranjero.

P. Y se publicó que estaba en negociaciones con el Barcelona.

R. Exactamente. Y que había dicho que no. Nunca, ni yo ni mi representante, hemos hablado con nadie del Barcelona sobre una posible contratación. Por lo tanto, difícilmente les pude decir que no.

P. ¿Todo ello empaña su alegría? ¿Se siente abatido?

R. Sigo estando muy contento. Pesa mucho más lo conseguido en la pista. Nos sorprendió el éxito. Obviamente queríamos ganar, pero ganar primero al Barcelona y luego al Baskonia y al Madrid con el factor pista en contra, fue una sorpresa. Estamos encantados y felices de haberlo conseguido.

P. ¿Qué les dijo a sus jugadores tras perder ante Unicaja?

R. Lo que hicimos fue, al día siguiente, a primera hora de la mañana, enviarles mensajes a todos los jugadores. Había que recuperarse, mirar hacia adelante. Y teníamos muy claro que, a partir de las ocho de la mañana del día siguiente, no podíamos venirnos abajo. Teníamos que recuperarnos del mazazo. Es lo que hicimos a través del grupo que tenemos en whatsapp. Ese día descansamos y nos vimos al día siguiente.

P. ¿Cómo se trabaja psicológicamente con el jugador después de un varapalo así?

R. La derrota en la Copa fue diferente porque acabamos con buenas sensaciones. A pesar de perder, fue un partido bueno. Nos dolió, pero enseguida vimos que estábamos en una buena línea. La derrota de la Eurocup fue mucho peor. Fue en casa, teníamos una ventaja grande que perdimos y todo eso nos afectó mucho más. La Copa es un torneo de prestigio y la Eurocup te da acceso a la Euroliga. No conseguirlo fue un mazazo más grande. Intentamos centrarnos en el día a día, en los entrenamientos y en recuperar el grupo desde la naturalidad. No buscamos ningún culpable, fieles a la filosofía de que ganamos y perdemos todos. Lógicamente el grupo estaba afectado.

P. ¿Aquella derrota ante Unicaja es lo más duro que le ha pasado?

Se me responsabilizó de alguna derrota y se traspasó la línea de confianza

R. Como entrenador, hay que estar preparado para afrontar momentos de dificultad. Y ése fue de los gordos, porque habíamos hecho una competición sensacional. En todas las fases habíamos pasado como líderes, habíamos ganado dos playoffs muy duros contra el Khimki y el Hapoel Jerusalén… Y contra Unicaja, contra el que ya empezamos dando algunos signos de debilidad, fuimos capaces a pesar de llegar a tener la eliminatoria muy controlada. Y está claro que fue golpe durísimo, para todo: para la autoestima, para los objetivos del club, para los jugadores. Pero esto es deporte y hay que mirar adelante y hay que sobreponerse a todas las dificultades que te vayas encontrando.

P. ¿Qué ha sido lo más difícil para usted en ese camino hacia el título?

R. Eso. Primero aislarnos de la negatividad que se genera después de una derrota así y que puede llegar a afectar mucho. Y luego, a nivel interno, estar unidos. No recriminar. Bajamos un poquito en las siguientes semanas la exigencia en el día a día. Por ejemplo, a partir de la Eurocup los entrenamientos fueron un poco más cortos. Prácticamente eliminamos los entrenamientos dobles. Buscamos que los jugadores, que anímicamente ya tenían problemas, físicamente al menos llegaran frescos a la competición. Y a partir de ahí, trabajamos en nuestras rutinas, transmitiendo ilusión y adaptándonos a la competición.

P. Dubljevic afirma que le tildaron de loco dijo al principio de la temporada cuando dijo que el Valencia iba a ganar el título. ¿Qué pensó usted?

R. A mí, cuando hizo aquellas declaraciones, que las recuerdo perfectamente, me pareció que eran excesivamente ambiciosas. No le comenté nada. Lo primero que tenemos que hacer es un camino muy largo y trabajar muy duro. Y pensar en ese momento que íbamos a ganar la Liga… no me pareció que fueran declaraciones lógicas. Pero bueno, el jugador las hizo y seguramente ese compromiso personal, le ha servido de motivación para hacer su trabajo durante la temporada. No me pareció mal la ambición que demostró en ese momento.

P. Meterse en la final ya de por sí les liberaba de presión y afrontarla ya clasificados para la próxima Euroliga, aún más. ¿El peligro es que se dejaran ir, y más enfrentándose a un rival como el Madrid?

R. No. Cuando tuvimos mucha presión fue en el playoff contra el Barcelona. Ahí sí. Y creo que se notó en nuestro rendimiento. Una vez que eliminamos al Barça, se produjo cierta liberación y dijimos: ‘Hemos conseguido el objetivo mínimo para el club que es jugar las semifinales y ahora vamos contra el Baskonia’ Había quedado por delante de nosotros, pero creíamos que teníamos posibilidades si hacíamos las cosas bien. A partir de ese momento, la liberación fue muy clara y empezamos a jugar mucho mejor. Nuestros porcentajes aumentaron y fuimos consiguiendo confianza cada partido que pasaba. Y ganamos el primero de Vitoria y luego los dos de casa.

P. Se jugaban mucho. Se les había etiquetado de perdedores tanto a usted como al Valencia.

Superar al Barça, y al Baskonia y al Madrid pese al factor pista en contra es una sorpresa

R. Seguramente. Es normal. El entrenador es a quien se suele hacer responsable de las situaciones negativas y claro, al perder la Eurocup, obviamente el más señalado fui yo. Al menos, esa sensación tuve. No me parece mal, casi lo prefiero así. Algunos jugadores también recibieron, pero no me pareció mal que yo fuera un poquito más el blanco de las iras ¿no?

P. ¿Le ha ido del canto de un duro ser el héroe o el villano?

R. Seguramente, pero en mi carrera, tampoco he estado en tantos clubes que tengan posibilidad de ganar títulos. Es verdad que estos dos últimos años especialmente. Pero las cosas no se consiguen rápido, hacen faltan procesos. En eso estamos. El segundo año, está clarísimo que fue mucho mejor que el primero. Este año hemos jugado tres finales. Yo creo que jugar tres finales para un equipo como el Valencia es un éxito. Y ganar una es la leche. Hemos ganado la Liga y estamos encantados. Es una temporada histórica y es un grupo y un equipo de leyenda para el Valencia Basket. Pero si hubiéramos perdido la final, creo que también era una buena temporada. A veces todo es: si lo ganas todo, es una maravilla; y si lo pierdes todo, un desastre. Hay matices.

P. ¿Es la vez que más se ha emocionado?

R. Ha sido una alegría muy grande y estoy encantado. Pero emoción… Para mí fue mucho más emocionante cuando hace tres temporadas nos salvamos con el Manresa en la última jornada. Ese día sí que realmente... Pues bueno es el día que más me he emocionado después de ganar un partido.

P. Además, un fue una jornada especialmente difícil, en la cancha del Real Madrid.

R. Sí, sí. Y después de una temporada que había sido muy difícil, en la que tuvimos muchísimos problemas de todo tipo. Y solventarlos y salvarnos en la última jornada en la cancha del Madrid... Es el partido más épico y más difícil que he ganado y en el que más me he emocionado. El otro día también porque ves que tiene una trascendencia muy grande, porque consigues una cosa que el Valencia Basket nunca había conseguido. Y porque creo que es histórico. Pero, por emoción. mucho más la victoria del Manresa que la del otro día.

P. Aquél día, además, incluso Florentino Pérez acudió a felicitarles.

R. Sí. Vino allí y nos felicitó. Creo que nos vio tan contentos que... realmente estuvo muy bien. Fue todo un caballero.

P. ¿Qué factor diferencial ha marcado el juego del Valencia para ser campeón?

Todos señalan a Dubljevic como nuestro jugador más talentoso, y lo es, pero en el cuarto partido metió un punto y el equipo casi 90. La clave ha sido jugar en equipo

R. Básicamente el jugar en equipo. Daba un poco igual qué jugadores estaban en la pista y cuáles no estaban. Nuestras rotaciones eran un poquito indiscriminadas. Hemos rotado muchísimo. Un día un jugador era importante, otro día lo era otro. Ganamos el tercer partido y todo el mundo señala a Dubljevic como nuestro jugador más talentoso, que lo es, pero en el cuarto metió un punto y metimos casi 90. Lo más destacable es la capacidad de todos los jugadores para adaptarse a lo que el equipo necesitara. Hemos tenido días excelentes de todos. Todos los jugadores han tenido momentos, no solo en la temporada, que también, sino en los playoffs, en los que han destacado muchísimo. Esa ha sido nuestra principal virtud, la capacidad de jugar en equipo.

P. Hable de su apuesta por Pierre Oriola.

R. Forma parte de un proceso. En la LEB había sido un jugador destacado, lo fichó el Sevilla y se le veía que estaba en progresión. Obviamente este año ha dado tres o cuatro pasos adelante respecto a lo que estaba haciendo. Pero si conoces al chico, cómo trabaja, la mentalidad, la predisposición, te explicas más cosas Es el ejemplo perfecto de lo que un jugador puede llegar a conseguir si hace las cosas con concentración, con una buena mentalidad, escuchando a los entrenadores, a los compañeros y queriendo mejorar. Lo suyo no ha sido por casualidad, ha puesto mucho de su parte.

P. ¿Y Sastre?

R. Era un jugador algo más contrastado en el Sevilla y en el Zaragoza. Cuando lo fichamos pensábamos que iba a ser un jugador que nos podía dar un buen nivel. La verdad es que en la línea de lo que decía ha tenido días excepcionales, de un nivel altísimo. Obviamente no le queríamos poner la presión de que eso lo tuviera que hacer cada día. Es completísimo. Defiende de maravilla, tiene un buen físico y lo que más destacaría es que sabe escuchar y sabe discernir lo importante de lo que no lo es. Y tiene una buena mentalidad para ser un jugador de élite.

P. Sikma, Diot…

R. Sikma jugó en la LEB, luego estuvo en Las Palmas, en Burgos, en Tenerife… Y es jun jugador que viene desde abajo. Fueron sus primeros playoffs porque el año pasado no pudo jugar debido a una lesión. Es una jugador con una mentalidad buenísima, y ahora mismo tremendamente sólido. Diot ha tenido un poco más de irregularidad, debido a una lesión, pero a la que cogió un poquito de confianza… Acabó a un nivel excelente.

P. Dubljevic estaba ya ahí, pero....

R. Es la mejor temporada de su carrera. Ha sido reconocido como el mejor cinco de la Liga y el MVP de los playoffs. Es un jugador muy talentoso y ha hecho una temporada buenísima y claramente ha subido su nivel respecto a temporadas anteriores.

P. ¿Está un poco infravalorado San Emeterio?

R. Absolutamente. Es un jugador de máximo nivel por lo que hace, por lo que aporta y por la mentalidad que tiene. Yo lo querría siempre en mi equipo. Y otro jugador en esta línea es Rafa Martínez. Es el capitán del equipo y el jugador ideal en el día a día. Siempre se entrena igual, siempre al 100%, siempre concentrado. Y tengo muchísimo respeto porque su carrera se ha basado en el trabajo. Todo, su técnica, todo lo que aporta. es de pico y pala. Le tengo muchísimo respeto.

P. ¿Sato?

R. Hay una cosa muy importante para ganar y es tener a gente que haya ganado antes, que haya recorrido el camino. Para ganar hacen falta jugadores que hayan triunfado ya antes como Saneme y Sato. Contar con un jugador con la experiencia y la mentalidad de Romain ha sido un lujo. Ha sido decisivo para el éxito que hemos tenido.

P. Y ahora, ¿sus hijos, Pol y Claudia, ya se creen que ganó una Copa Korac?

La plantilla del Valencia ofrece el título en el Ayuntamiento. ampliar foto
La plantilla del Valencia ofrece el título en el Ayuntamiento. EFE

R. Es que mi hijo nació en el 92 y mi hija en el 95. Y estaban empezando a pensar que aquello había sido una imaginación de su padre.

P. ¿Se está rompiendo la bicefalia Real Madrid-Barcelona?

R. El Valencia, que es del que más puedo hablar, es un club que va en una línea ascendente. Lleva ahora mismo varias temporadas, creo que cinco, jugando las semifinales de la Liga. Y este año jugando la final y ganándola. Si mantiene el grupo de jugadores y tiene suerte en las contrataciones que puede hacer creo que es un equipo que va a estar en la lucha.

P. Eso, a pesar de que cada año se les llevan jugadores.

R. Sí. Hace dos años fue Pau Ribas y el año pasado Justin Hamilton, el jugador estadísticamente más valorado. Pero ahora mismo, eso está a la orden del día. Y perder jugadores por la NBA prácticamente le puede pasar a todos los equipos que tienen cierto nivel. Yo creo que este año no va a pasar en el Valencia. No creo que haya ningún jugador susceptible de ir a la NBA. La NBA está arrasando un poco con el jugador joven en Europa.

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