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Machín: “Nos identificamos con el Atlético porque hemos sido un poco ‘el pupas”

El técnico del Girona, a un punto del ascenso, está convencido de que este año cambiará su suerte

Machín, durante un partido de esta temporada. Ampliar foto
Machín, durante un partido de esta temporada. gtresonline

Nadie suspira más por el ascenso del Girona que su entrenador, Pablo Machín (Soria; 42 años), persistente en el empeño, cansado ya de los playoffs, enganchado ahora a la segunda plaza que da acceso directo a la Liga con cinco puntos de ventaja cuando quedan seis por disputarse. Es decir, le resta uno para lograr el ascenso y se lo juega este domingo ante el Zaragoza (20.00 horas, Movistar Partidazo), que también le falta un punto para asegurar su permanencia.

Pregunta. ¿Después de rozar el ascenso en un par de ocasiones últimamente, diría que esta va a ser la definitiva?

Respuesta. Sí. Llevo aquí tres temporadas y media, y cuando llegué el objetivo era distinto. En mi primer año el equipo se salvó milagrosamente y las dos siguientes temporadas tocamos el ascenso con los dedos... Ahora, nos encontramos en la posición más favorable y dependemos de nosotros mismos.

P. ¿Cómo vive la afición y la ciudad la situación del equipo?

R. La afición del Girona no está acostumbrada a este tipo de situaciones. Tradicionalmente, ha sido una ciudad en su mayoría de aficionados del Barça. Pero ahora la gente se empieza a identificar más con el club, es lo que noto, y es fruto de mucho esfuerzo. Eso sí, hay aficionados que son relativamente nuevos, dispuestos a subirse al carro, a festejar el posible ascenso, pero que al principio no estaban. ¿Qué es lo que ocurre con esta clase de aficionados? Que cuando hay algún traspié o algún marcador adverso son los más pesimistas y son los primeros en desfallecer. Y cuando va bien son los más optimistas.

P. ¿Qué significaría el ascenso para un club como el Girona?

R. Lo cambiaría todo. Primero, porque multiplicarías tus ingresos por 10, prácticamente. También afectaría de manera positiva a la ciudad, que tendría más notoriedad. Y para los que estamos dentro supondría pelearse con equipos que, en teoría, no nos corresponden. Aun así, el sueño de cualquier profesional es llegar lo más lejos posible en su carrera. Y el reto de la Primera División es nuestro objetivo.

P. ¿Cómo ve al equipo?

R. Aunque somos un equipo bastante joven, somos conscientes de lo que estamos haciendo, que es muy difícil, y hemos cambiado la mentalidad de la afición.

P. Usted ha sido el artífice de la mejora progresiva del equipo desde 2014. ¿Cree que ascender sería un premio a su trayectoria en el club?

R. Un premio, egoísta e individualmente, sí, pero sobre todo sería una recompensa al trabajo de todos. Yo soy ahora la cabeza visible, pero ha habido otra gente que ha estado antes y ha aportado mucho al equipo. Un entrenador triunfa si detrás tiene un buen grupo de profesionales que hacen un trabajo encomiable para que el proyecto salga adelante.

El ascenso lo cambiaría todo en este club

P. Su equipo es el más goleador de la Liga (64) y el que más remata. A nivel ofensivo no se puede pedir más…

R. Esa es una de las cosas que más mérito tiene. Que sea máximo goleador un equipo que, en teoría, no cuenta con los mejores delanteros, ni con el mayor poder económico para fichar, ni su historia es muy grandilocuente, dice mucho en favor del espíritu del plantel.

P. También es el que ha marcado más goles a balón parado. ¿Le da mucha importancia a la estrategia?

R. Sí. Desde siempre, tanto cuando estaba en el Numancia de segundo como cuando entrenaba en las categorías inferiores lo tuve muy presente. Hay muchos partidos que, por estadística, se desequilibran a balón parado y creo que es una labor a la que, en general, no se le dedica mucho tiempo; antes se dejaba un poco a la inspiración e improvisación de los jugadores. Bajo mi punto de vista, esta faceta es igual de importante que cualquier otra y mis jugadores tienen claro cómo defender y como ejecutar en ataque.

P. Algunas veces se ha comparado al Girona con el Atlético y a usted con el Cholo Simeone.

R. Que te comparen con alguien que ha sido capaz de plantar cara al Madrid y al Barcelona es enormemente halagador. Tenemos similitudes, también por ser un poco el pupas..., sobre todo si repasamos sus finales de Champions y nuestro partido fatídico con el Lugo; nos identificamos con ellos por lo ocurrido y porque somos también un equipo que lo da todo en el campo y procura cuidar hasta el mínimo detalle; es nuestra filosofía. En caso contrario, no podríamos competir con otros que son mejores.

P. Comparten también la filosofía de que la victoria es más importante que el juego.

R. Todos jugamos para ganar; la cuestión es que hay muchas formas de conseguir un buen resultado. Hay equipos que prefieren practicar un fútbol más elaborado y de combinación y otros que prefieren un juego más directo, de contraataque. La clave es llevar tu plan a la acción con el mejor resultado posible. Hay que ver qué plantilla tienes y qué planteamiento conviene para sacar el mejor rendimiento. No hay que fijarse en un solo modelo de entrenador. A los mejores, técnicos top como Simeone, Guardiola, Del Bosque, Luis Enrique o Ancelotti, les ves desde lejos y puedes intuir qué cosas están trabajando, pero lo realmente enriquecedor es poder compartir con ellos el día a día, ver cómo encaran las situaciones adversas, cómo trabajan en el fondo. Yo he tenido la gran suerte de ser el segundo entrenador de grandes técnicos, ver su método, trabajar con ellos. Y todo eso me ha ayudado a forjar el míster que soy hoy en día.

P ¿Cuál es la mejor baza de su equipo? ¿Considera que tiene la mejor plantilla que podría tener?

R. La dirección deportiva ha sabido optimizar muy bien los recursos económicos de que disponemos. Desde este punto de vista tengo una plantilla súper competitiva. Evidentemente, siempre se puede mejorar y hay que intentarlo siempre.

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