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Fernando Alonso: “El mejor debe ganar las carreras más importantes”

El español correrá las 500 Millas de Indianápolis con McLaren en vez del GP de Mónaco por su deseo de ser visto como el número uno

Alonso, en el garaje de McLaren en Shanghái.
Alonso, en el garaje de McLaren en Shanghái. EFE

McLaren informó ayer que Fernando Alonso, su buque insignia, no participará en el Gran Premio de Mónaco del último fin de semana de mayo para disputar las 500 Millas de Indianápolis. El español, que para la ocasión será sustituido por Jenson Button, afirma que toma esta decisión animado por su escudería puesto que disputará la mítica prueba al volante de un McLaren, que regresa a la Indy tras 38 años de la mano de la estructura Andretti-Autosport. Como en el caso del monoplaza habitual del asturiano, este bólido con el número 29 también incorporará un motor Honda.

El protagonista de la jornada de este miércoles justificó el bombazo a partir de un objetivo personal: alzarse con la triple corona, aquel galardón honorífico que se otorga a quien es capaz de proclamarse campeón del mundo de F-1 y también se impone en Indianápolis y en las 24 Horas de Le Mans, algo que hasta el momento solo ha logrado Graham Hill. “Para ser el mejor tengo dos opciones: o ganar ocho Mundiales para superar los siete de Schumacher o hacerlo en las carreras más importantes”, aseguró Alonso. “Sé que es un objetivo ambicioso pero estoy decidido a intentarlo. Aún no sé cuándo voy a poder participar en Le Mans, pero solo tengo 35 años, así que hay tiempo de sobra” , añadió desde Bahréin, donde este domingo se celebra la tercera parada del campeonato.

La compañía de Woking (Gran Bretaña) acepta perder a su mejor baza en la que, probablemente, sea la cita del año en la que más opciones tiene de rascar un buen resultado. Las calles que culebrean por Montecarlo dibujan el trazado más lento de todo el calendario, y eso camuflará la flojera que acompaña al MCL32 en este arranque de temporada, en el que ni Alonso ni su compañero, Stoffel Vandoorne, han logrado todavía puntuar.

Al mismo tiempo, este golpe de efecto también hace evidente la fuerza que tiene el ovetense dentro de McLaren. Más que nada, porque es difícil imaginarse a Ron Dennis, apartado de sus funciones como patrón a finales del año pasado, aceptando este tipo de tratos. Este movimiento deja con cara de póker a los nuevos promotores del Mundial, que verán cómo uno de sus activos más populares se borra de la carrera más universal de todas para irse a correr a Estados Unidos. Como ocurre en el caso de McLaren y Dennis, también chirriaría mucho ver a Bernie Ecclestone permitiendo a una de sus estrellas un desplante como este, y menos aún para darle brillo a la competencia. “Toda la comunidad IndyCar está encantada y emocionada de que alguien tan brillante como Fernando haga su debut en nuestra carrera más grande”, celebró Mark Miles, el consejero delegado del certamen americano.

“No voy allí con la obligación de ganar, pero tampoco a ver pasar los coches. Volaré a Estados Unidos justo después del Gran Premio de España [14 de mayo] y a partir de entonces trataré de hacer el mayor número de kilómetros cada día para cumular la máxima cantidad de información posible”, advirtió Alonso.

Miles mantiene una amistad desde hace mucho tiempo con Zak Brown, el ejecutivo de más alto rango en McLaren, después de la reestructuración que padeció la estructura británica a finales del año pasado. Ellos son dos de las piezas clave que finalmente han conseguido materializar una carambola que hace algún tiempo hubiera sido catalogada como chifladura: llevar a un bicampeón del mundo de Fórmula 1 en activo a correr las 500 Millas de Indianápolis. El tercer nombre es el de Stefan Wilson, el piloto que cederá su volante para que Fernando Alonso convierta la edición de este año del evento en una de las que más expectación de siempre generará.

Hace dos semanas, Miles recibió una llamada de Brown, en la que este le pedía si podía mediar para que McLaren llegara a un acuerdo con alguno de los equipos motorizados por Honda, para que Alonso disputara la prueba de 2017. “Le dije a Zak que movería cielo y tierra para que eso ocurriera”, afirma Miles en declaraciones a Racer.com. “Así que contacté con varios equipos que incorporan propulsores Honda, pero no conseguí nada. Y entonces tuvimos un golpe de suerte”, añade el ejecutivo, en referencia al gesto que tuvo Wilson, que le cedió su monoplaza al asturiano por el bien del campeonato. “Aunque tenía muchas ganas de correr en Indianápolis, prefirió optar por el bien común de la Indy y eso es una muestra de su generosidad”, ahonda Miles, que una vez encontró el coche se enzarzó en un ir y venir de mensajes con Brown, Honda y Michael Andretti, el jefe del equipo con el que ovetense afrontará este reto tan tremendo.

“En Australia, hablando con Zak y con Eric [Boullier, el director de McLaren] , hablamos de planes de futuro. Y Zak también quiere que McLaren expanda su marca al mundo. En China nos volvimos a reunir y pensamos: ¿Por qué esperar cuando podemos hacerlo ya”, desveló Alonso.

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