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Otra fiesta de Llull

El líder del Real Madrid celebra su partido 400 en la ACB arrollando al Retabet Bilbao (104-76) con 7 triples y 29 puntos

Llull, en una entrada a canasta
Llull, en una entrada a canasta acbmedia

El programa del evento recogía una conmemoración redonda: Sergio Llull cumplía 400 partidos en la ACB. Era la ocasión de reconocer a un deportista en plenitud, abrazado al acierto febril y a la furia competitiva. Pero el mejor homenaje se lo dio el mismo con otra actuación sobresaliente, esta vez, ante el Retabet Bilbao: 29 puntos, con siete triples y un 81% de acierto.

En los 399 partidos anteriores Llull sumaba una media de 10,6 puntos, 3,2 asistencias, 1,8 rebotes y 11,7 de valoración. La mejor estadística de su carrera en la Liga Endesa la había conseguido esta misma temporada ante su Manresa (el equipo con el que debutó), ante el que logró 24 puntos, 6 asistencias, 3 rebotes y 37 de valoración. Los registros anotadores saltaron por los aires ante el Bilbao Basket. Su inspiradora actuación, contagió después a Caroll e impulsó a su equipo por encima de los 100 puntos (104-76).

Se presentaron intrépidos los Hombres de negro con la brújula de Tabu y los puntos de Lapornik, pero Llull no tardó en llegar a su fiesta. Con tres triples en un minuto, el base de Mahón decretó el final de la galbana en su equipo y volteó el marcador en un santiamén. Su estadística al descanso era de nuevo demoledora: 18 puntos, con cuatro de cinco en triples, además de dos asistencias y cuatro faltas recibidas para un 20 de valoración con 15 minutos en pista. Ni la productividad de Mumbrú, ni la intendencia de Micheal Eric pudieron contener la constancia de Llull (46-39, m. 20).

En la reanudación, el desembarco de Randolph con ocho puntos consecutivos descosió el debate competitivo. La vibrante secuencia del pívot estadounidense y el quinto triple de Llull completaron un parcial de 11-0 en tres minutos que dejaron grogui al Bilbao Basket (57-39, m. 23). Carles Durán leyó la cartilla a sus jugadores con una reprimenda de efecto tan inmediato como fugaz. A la vuelta del corrillo un 0-8 como propósito de enmienda. Todo en balde. Tras otro toque de corneta, esta vez de Laso, que lanzó la pizarra al suelo para espolear los suyos, se activó de nuevo a Llull. Con su séptima diana desde el 6,75, batió su récord de puntos, igualó su mejor marca de triples en la Liga y colocó el 65-50 en el marcador. 29 de esos 65 puntos eran de Llull.

El trabajo de Felipe (15 puntos) y el acierto de Carroll sostuvieron después la obra cimentada por Llull y pusieron a cien al conjunto de Laso. Otros tres triples del escolta de Wyoming prolongaron el guateque en el Wizink Center (91-66, m. 33). Se fue Carroll hasta los 25 puntos igualando los siete triples de su compañero. El Madrid coge carrerilla.

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