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Irlanda y Escocia citan a Inglaterra en el Seis Naciones

Las selecciones celtas descartan a Francia y Gales antes de retar al campeón en las dos últimas jornadas

El galés Rhys Webb, en el partido contra Escocia.
El galés Rhys Webb, en el partido contra Escocia. Getty Images

La defensa del título de Inglaterra pasará por la Copa Calcuta más esperada de este siglo y una visita a Dublín en San Patricio. Las esperanzas de Escocia e Irlanda para levantar el torneo han sobrevivido a una jornada eliminatoria –todos sumaban una victoria y una derrota- en la que han perecido las de Gales y Francia. El XV del Cardo ha superado la baja de su capitán, Greig Laidlaw –se pierde todo el torneo- mientras Irlanda ha recuperado a su motor, Jonathan Sexton, y la fuerza de su juego al pie. Inglaterra, que recibe este domingo a Italia (16.00), tendrá que someter la rebelión celta.

Escocia descarta a Gales derrotándoles (29-13) por primera vez desde 2007 en un duelo estelar de zagueros, espejos de sus equipos. Dominó el primer acto Gales con Leigh Halfpenny como garantía. Todos los puntos llevaron su sello, desde las patadas a palos a la asistencia para el ensayo de Liam Williams tras una fugaz salida de la melé de Rhys Webb. El 15 añade su solidez defensiva, embolsando balones bajo presión y secundando el gran trabajo de la delantera galesa, con placajes y robos notables de Jones, Warburton o Tipuric. El XV del Dragón se marchó ganando al descanso (9-13), un margen que debió ser mayor.

Tras el intermedio, todo fueron gaitas. Stuart Hogg no tiene la fiabilidad ni el pie de Halfpenny, pero es un abrelatas superlativo. Su aportación resultó decisiva en los dos ensayos que materializaron el avasallamiento escocés. Primero, la paciencia para esperar al momento justo en que la defensa cayera en el amago de un compañero, creando la superioridad que acabaría transformando Seymour –el ala tuvo mucho mérito al mantenerse en el campo y posar pese al brillante placaje de Scott Williams-. Después, con Gales aún a tiro, exhibió velocidad para asistir en un suspiro a Visser junto a la banda y culminar una acción excelente del XV del Cardo: contundencia en delantera y ejecución dinámica.

Sin Laidlaw, Finn Russell ha probado su valía como pateador –anotó sus siete intentos- y líder. La presencia del apertura, de 24 años, creció en todos los ámbitos, siempre valiente cuando llevaba el oval. No dio opción a Gales, que confirmó sus carencias a la hora de transformar ocasiones en puntos. Tuvieron sus opciones con dos internadas propicias de Jonathan Davies y el diabólico Webb, que no pudo asegurar la continuación de su compañero y, después, pisaría la cal antes de ensayar. La culpa la tuvo un placaje salvador de Visser.

Irlanda exhibe pateo

Sexton se medía en su reaparición al rival que más partes médicos le ha causado, desde conmociones cerebrales a la lesión que le apartó de los cuartos del pasado Mundial. Le costó entrar en juego, pero su acierto a palos y la asociación con un brillante Conor Murray decantaron el choque para Irlanda (19-9), elevada por su kicking game. La presión del presidente de la federación gala, Bernard Laporte -dijo que era “el partido más importante del año”- no le sirvió al seleccionador Guy Novès para sumar en Dublín su primer triunfo a domicilio con Francia.

Estaban en liza las dos mejores melés del torneo y ambas selecciones usaron la herramienta. Pesaba más la confianza propia que la intimidación rival. Francia golpearía primero y sacaría rédito de una brillante patada de Spedding a la mismísima esquina de marca irlandesa que no supo juzgar Zebo. Hundiría la melé posterior Irlanda y Francia elegiría repetir castigo. La acción terminaría frustrada por las manos blandas de Fickou y López canjearía entre palos lo que era el 0-6. No volvería a rozar el ensayo una Francia brillante en defensa pero yerma en 22 rival: suma dos marcas en tres jornadas.

Irlanda también confiaría en su pack cuando pudo haber canjeado puntos. Así anotó el único ensayo, repitiendo melé a cinco metros para que Murray decidiera salir a territorio salvaje y terminara anotando en la siguiente fase, percutiendo con músculo en el agrupamiento.

Prototipo de medio-melé moderno, atrevido en terreno fronterizo y con gran presencia física, honra el legado de predecesores como Van der Westhuizen. Su entendimiento con Sexton inclinaría el campo sin remedio. Irlanda se marchó al descanso tras ver cómo dos posesiones profundas que rozaron el ensayo culminaban sin puntos, pero aprendió la lección y estiró su ventaja con nueve tantos en los primeros 15 minutos del segundo acto. Pese a alguna caricia gala, Sexton se soltó -anotó un drop- y Murray dirigió a la delantera mientras pateaba con GPS. Irlanda intimida y Francia sigue sometida.

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