EUROLIGA | ZALGIRIS KAUNAS, 89 - BARCELONA, 85

El Zalgiris pone al Barça entre la espada y la pared

Los errores e intermitencias sitúan a los azulgrana al borde del colapso en la Euroliga

Navarro se zafa de Javtokas.
Navarro se zafa de Javtokas.VALDA KALNINA / EFE

El Barcelona reincide de tal forma en sus errores, acumula tantas derrotas, es tan incapaz de alcanzar una velocidad de crucero que faltan todavía nueve jornadas y ya está al borde del precipicio en la Euroliga. Perdió también en Kaunas. Fue su octava derrota fuera de casa en la competición europea.

El desconcierto lo pueden expresar dos detalles, dos balones perdidos, uno de Navarro y otro de Doellman en los últimos dos minutos del partido. O también dos desconexiones, las que le hicieron perder pie en un abrir y cerrar de ojos: un parcial de 12-4 mediado el segundo cuarto y, sobre todo, un 9-0 ya en el último asalto. Fue cuando la primera y única canasta de Tomic y un contragolpe de Rice parecían por fin encauzar la victoria que tanto necesita el Barcelona, cuando dominaba por 64-70. Pero en poco más de un minuto, Milakniks, un especialista en los triples, y Lekavicius, un base que evidenció las lagunas defensivas de Rice, volvieron a propulsar a su equipo.

ZALGIRIS, 89; BARCELONA, 85

Zalgiris Kaunas: Westermann (8), Pangos (2), Ulanovas (17), Jankunas (15), Lima (4) –equipo inicial-; Lekavicius (17), Seibutis (0), Motum (8), Diagné (0), Javtokas (0), Milaknis (14) y Kavaliauskas (4).

Barcelona Lassa: Rice (12), Koponen (12), Perperoglou (7), Doellman (11), Faverani (11) –equipo inicial-; Claver (5), Navarro (17), Vezenkov (6), Peno (2) y Tomic (2).

Parciales: 18-24, 21-14, 22-23 y 28-24.

Árbitros: Belosevic (Serbia), Latiseus (Letonia) y Hordov (Croacia). Señalaron faltas técnicas a Navarro y Jasikevicius, entrenador del Zalgiris.

Zalgirio Arena de Kaunas. 12.347 espectadores. 21ª jornada de la Euroliga.

Bartzokas no es capaz de encontrar un patrón de juego estable. Navarro cuajó un segundo cuarto extraordinario. Y por momentos fue el hombre del partido. Pero después de enlazar ocho puntos consecutivos, Bartzokas consideró que era el momento de darle un descanso. El equipo lo acusó muchísimo. Porque el capitán es uno de los pocos que genera, que desequilibra las defensas rivales. Es tan evidente que incluso se pasa de vueltas, en un ejercicio heroico que no hace sino delatar la falta de iniciativa de muchos de sus compañeros.

Tomic, excelente en Vitoria, volvió a cuajar una actuación desangelada, sin apenas peso en el juego de su equipo. Claver se sumó a la lista de bajas y tuvo que retirarse tras solo cinco minutos. El Barcelona mejoró en ataque respecto a partidos anteriores fuera de casa, pero su defensa fue nefasta y Lekavicius, Jankunas y Milaknis lo aprovecharon. Ulanovas puso el 82-76 en el marcador cuando faltaban dos minutos para el final y a partir de ahí, el Barcelona sucumbió definitivamente. Su camino europeo no puede ser más insatisfactorio, el peor que ha recorrido en varios lustros.

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