Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Barça de 2017 encaja casi tanto como marca

El equipo de Luis Enrique ha recibido un gol cada dos disparos a portería en los últimos tres partidos

Saborit remata de cabeza en el partido de Copa. Ampliar foto
Saborit remata de cabeza en el partido de Copa. EFE

Vuelta de octavos de final en el Camp Nou. Luis Enrique se desespera en la banda. Saborit cabecea en el área pequeña un centro de Elustondo, el balón bota en el suelo y supera la estirada de Cillessen. Era la primera vez que el Athletic disparaba entre los tres palos. Un tiro, un gol.

El Barcelona no anda fino en su propia área. Ha encajado cinco goles en nueve disparos en los últimos cinco encuentros. Un tanto cada 1,8 disparos. El registro ha variado respecto a la media de la temporada: una diana cada 3,76 tiros entre los tres palos. “Estamos en una de aquellas rachas en las que penalizamos mucho las ocasiones del rival”, admite el técnico.

El equipo presenta este curso el peor promedio de goles en la era Luis Enrique. Encaja 0,86 goles por encuentro, por los 0,81 del pasado y los 0,63 de la primera temporada. “Estoy seguro de que la mala dinámica será algo pasajero, pero debemos mejorar en las marcas”, avisa Luis Enrique. El rendimiento de Ter Stegen y Cillessen no mejora las cifras de Bravo, que se fue en verano al Manchester City. El chileno recibía 0,59 goles por partido, mientras que Ter Stegen encaja 0,91. Cillessen, que ha disputado cuatro encuentros, ha encajado tres goles.

“Estoy acostumbrado a que rematen poco a portería y marquen porque en el Ajax viví situaciones así”, expresa Cillessen, el meta suplente. De Masip, relegado a los partidos amistosos, nada se sabe. Su última aparición fue en la eliminatoria contra el Villanovense de finales de 2015. “Tengo mucha paciencia, pero algún día se me puede acabar”, advirtió en octubre. Su suplencia en la Copa, incluso con Cillessen lesionado, muestra la poca confianza del técnico.

El poco impacto de los porteros en los últimos partidos contrasta con su animada actividad con el balón en los pies. La construcción del ataque comienza por ellos. “El portero es clave y decisivo en nuestra manera de jugar porque es el primero que genera superioridad”, recuerda Luis Enrique. Alternan distintos tipos de pases en los partidos. Registran ocho pases largos por partido en 2017, mientras que Ter Stegen realiza unos 30 en la Liga, más que Suárez (26,6) y Alcácer (14,1).

La escasa solidez defensiva coincide con la baja efectividad del equipo en el área rival en los tres encuentros de este año. El Barça ha necesitado 19 tiros a puerta para cantar las últimas cinco dianas. “Con muy poco nos hacen gol y para colmo no estamos precisos en los últimos metros”, se lamentaba Luis Enrique. El técnico quiere volver a crecer en las áreas.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información