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Iago Aspas añade a España otra especie de goleador

El delantero del Celta sustituye al lesionado Diego Costa para jugar contra Macedonia e Inglaterra

Iago Aspas a su llegada a Madrid.
Iago Aspas a su llegada a Madrid.

La imaginería popular tiene a los futbolistas por gente casquivana y desaforada que trabaja una hora diaria tres días por semana. Casos como el que refirió ayer Iago Aspas contradicen el prejuicio. “Estaba duchándome”, dijo el delantero del Celta, “cuando vino el utillero...”. El utillero le trasladó que el seleccionador español Julen Lopetegui le dio la baja a Diego Costa, incapaz de recuperarse de la lesión muscular que sufría, y en su lugar le había convocado a él. Primero, mediante una llamada a la secretaría técnica del Celta, y de ahí a las instalaciones de A Madroa, y de ahí al utillero que corrió a las duchas en busca del joven. Veterano, más bien, pues a sus 29 años Iago Aspas ha hecho carrera a fuerza de dar el callo. Si hubiera trabajado una hora diaria tres días por semana seguramente que el utillero no le hubiera pillado listo para secarse, vestirse, y acudir presto a la llamada del deber.

La incorporación del zurdo de Moaña a la excursión del equipo nacional para jugar un partido de clasificación mundialista contra Macedonia y un amistoso contra Inglaterra es una novedad en sí misma. Pero, sobre todo, supone algo nuevo porque por primera vez desde su nombramiento, el pasado verano, Lopetegui incorpora a la lista a un punta que no se parece a los puntas clásicos. Un nueve que no se caracteriza por su poderío físico, ni por sus ataques a los espacios abiertos, ni por su vocación de fricción con los centrales rivales. Iago Aspas no es como Diego Costa, ni como Aduriz, ni como Morata, todos encuadrados en el mismo molde. El gallego es un punta que también podría ser un nueve y medio. Un atacante escurridizo, de buen pie y apariciones sorprendentes. Lo más parecido a David Villa que quedaba entre los españoles de la Liga.

Iago Aspas, que suma 14 goles este curso, celebró su primera llamada para la selección absolutLa imaginería popular tiene a los futbolistas por gente casquivana y desaforada que trabajan una hora diaria tres días por semana. Casos como el que refirió ayer Iago Aspas contradicen el prejuicio. “Estaba duchándome”, dijo el delantero del Celta, “cuando vino el utillero...”. El utillero le trasladó que el seleccionador español Julen Lopetegui le dio la baja a Diego Costa, incapaz de recuperarse de la lesión muscular que sufría, y en su lugar le había convocado a él. Primero, mediante una llamada a la secretaría técnica del Celta, y de ahí a las instalaciones de A Madrona, y de ahí al utillero que corrió a las duchas en busca del joven. Veterano, más bien, pues a sus 29 años Iago Aspas ha hecho carrera a fuerza de dar el callo. Si hubiera trabajado una hora diaria tres días por semana seguramente que el utillero no le hubiera pillado listo para secarse, vestirse, y acudir presto a la llamada del deber.

A partir de este sábado, Lopetegui podrá experimentar no solo con esquemas y formaciones variables en la defensa y el mediocampo. También podrá indagar en un ataque diferente. Tal vez, la forma más eficaz de ataque cuando el rival se recluye en su área y niega los espacios a los puntas que viven de su superioridad física antes que de la búsqueda de líneas de pase.

 

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