Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Espanyol, el último refugio de Diego López

El guardameta de 34 años, tras su tensa etapa en el Madrid y discontinua en el Milan, llega cedido a Cornellà

Álvaro Vázquez; Ángel Gómez; y el portero Diego Lopez, durante la presentación de los jugadores en las instalaciones del RCD Stadium. Ampliar foto
Álvaro Vázquez; Ángel Gómez; y el portero Diego Lopez, durante la presentación de los jugadores en las instalaciones del RCD Stadium. EFE

Diego López no paró de sonreír durante su presentación como nuevo portero del Espanyol, en momentos con ironía, como cuando le preguntaron si, caso de no contar con minutos de juego, contemplaba irse a otro club en el mercado de invierno. “Acabo de llegar, eso ni se me ha ocurrido”, respondió el guardameta gallego, hace tres temporadas titular en el Real Madrid, y que ahora aterriza en Cornellà en calidad de cedido por el Milan. A sus 34 años, evidencia que ya está más que curtido y preparado para responder a las cuestiones más inesperadas o espinosas. Todo parece poco si se compara a la experiencia que vivió en 2013. Entonces tuvo que soportar la presión de vivir bajo los focos en un club como el Real Madrid, involuntariamente en medio de la tormentosa penúltima etapa en el Bernabéu de Iker Casillas, al que empezó relegando José Mourinho, y después también Carlo Ancelotti.

Aquél fue, quizás, su momento de mayor exigencia mental como futbolista. En enero de 2013, después de la lesión de Casillas, Mourinho pidió el fichaje del guardameta. A pesar de que Palop y Varas no le permitieron ser apenas titular en el Sevilla, el entrenador portugués consideraba que Diego López reunía las características básicas que exigía: altura (1,96 metros), seguridad y dominio del juego aéreo. Con su incorporación Mourinho dio inicio a una de las épocas más convulsas en el Real Madrid, un enfrentamiento que supuso la división de la grada del Bernabéu. Los pitos y los silbidos se fusionaban cuando los nombres de ambos arqueros sonaban por la megafonía. El rendimiento del jugador gallego fue notable, pero el mayor peso institucional de Casillas y la llegada de Keylor Navas le empujaron a buscar una salida.

Fichó por el Milan, pero su experiencia italiana tampoco ha sido fácil. Durante la primera temporada gozó de la continuidad que todo portero necesita, pero en la segunda, tras una lesión, vio a un joven de 16 años robarle la titularidad, Gianluigi Donnarumma. Ahora también tendrá una gran competencia, otro fichaje de este verano: Roberto Jiménez. Al guardameta gallego no le asusta: “Siempre he tenido competencia, es necesaria”. “Mi idea es aportar dentro y fuera, ayudar a los jóvenes y darlo todo para el beneficio colectivo”. Llega a Cornellà en calidad de cedido, sin opción de compra. El Espanyol pagará una parte de su ficha, pero Diego López no renuncia a continuar: “En principio es un año, pero ojalá puedan ser más”.

Diego López lleva tiempo afrontando retos y situaciones complejas. La dirección deportiva del club mantiene que la edad no supone ningún problema. “Es una bestia entrenando, es un gran profesional”, asegura Ángel Gómez. Así lo corrobora el propio Diego López: “Me encuentro físicamente mejor que en mi etapa en Villarreal. 34 años no son muchos para mi posición”.

Álvaro Vázquez completa la delantera

El Espanyol también presentó a Álvaro Vázquez. El delantero de Badalona ya fue perico durante siete temporadas entre su paso por la cantera y su primera etapa en el primer equipo. Ahora, con 25 años y “mucho más maduro” como ha explicado, espera “explotar del todo” en su vuelta a casa. El jugador ha aclarado lo sucedido con el Deportivo, equipo con el que llegó a pasar reconocimiento médico: “Estaba esperando la oferta del Espanyol y cuando llegó no había nada que pensar”. El club ha pagado tres millones de euros al Getafe para recuperar al futbolista que será perico las próximas cuatro temporadas y tendrá una cláusula de 18 millones.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información