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Las dudas de Italia son la esperanza de España

Reemplazar al carismático Conte y convencer a los jugadores de que las ideas que les sirvieron para destacar en la última Eurocopa necesitan una revisión, las tareas de Ventura

Los jugadores italianos comentan una acción en el amistoso ante Francia
Los jugadores italianos comentan una acción en el amistoso ante Francia AFP

La sonora derrota de Italia ante Francia (1-3) en el amistoso que jugaron en la noche del jueves en Bari, alumbra las esperanzas españolas de clasificación directa para la Copa del Mundo que se celebrará en Rusia en 2018. El gol de Martial en el minuto 17, controlando un balón largo de Pogba con un desmarque vertical por el carril central, expuso carencias y dudas en Chiellini, y por extensión, en todo el equipo italiano. Incertidumbres derivadas del cambio de seleccionador en un nuevo contexto competitivo. Giampiero Ventura tiene trabajo doble: reemplazar al carismático Antonio Conte y convencer a los jugadores de que las ideas que les sirvieron para destacarse en la última Eurocopa necesitan de una revisión. Las dificultades de Italia pueden allanar el camino de España, que visita Turín el próximo 6 de octubre con cierta desventaja psicológica. Italia no solo eliminó a España de la última Eurocopa. Fue superior en todas las líneas.

España e Italia se disputarán el billete mundialista, básicamente, en los dos duelos que prevé el Grupo G. Primero en Turín, el 6 de octubre, y luego en España el 2 de septiembre del año que viene. El formato de la criba europea, que prevé la clasificación directa exclusivamente del primero de cada uno de los nueve grupos, empuja a los dos equipos a una especie de eliminatoria de ida y vuelta. El resto de los rivales, Albania, Israel, Macedonia y Liechtenstein, no deberían oponer mayor resistencia.

“Estoy satisfecho”, dijo Ventura tras el partido, y lo argumentó en el hecho de que solo llevaba dos días trabajando con el grupo. “Los dos primeros goles han sido realmente evitables”, añadió. “Si la próxima vez no cometemos estos errores no será complicado mejorar”.

La repentina baja de Leonardo Bonucci, ausente para cuidar de su hijo Matteo, gravemente enfermo, trastornó el plan continuista de Ventura. Sin el líder de la defensa de la Juventus, el libero en el esquema de 5-3-2, sus compañeros de retaguardia, Buffon, Barzagli y Chiellini, perdieron el principal punto de referencia, mientras que el resto del equipo fue privado del jugador que habitualmente da el primer pase. Expuesto De Rossi al marcaje de los atacantes franceses, que acudieron a taparlo, Italia no encontró vías para salir con claridad. El 0-1 de Martial puso de manifiesto las carencias. Replegada sobre su área, Francia se encontró con la clase de paisaje que más agrada a su entrenador. Deschamps es más conservador que los italianos. En esto comparte profeta con Ventura. Ambos se sienten deudores de Marcello Lippi.

Los medios de comunicación italianos comienzan tímidamente a derramar críticas sobre Ventura. Unos le acusan de poner en peligro el poderoso esquema defensivo que hizo del equipo de Conte un competidor temible en la Eurocopa. Señalan que el baricentro, indicador de la línea media de colocación del equipo, fue muy alto (52,2 metros), y esto hizo que la distancia entre los zagueros y Buffon se alargase peligrosamente. Otros critican a Ventura por insistir en el mismo esquema y en los mismos jugadores que promovió Conte, cuando ahora Italia no tendrá que imponerse a las mejores selecciones de Europa. Salvo España, en el Grupo G todos los rivales que encontrará, esperarán agazapados atrás. Librarlo todo al contragolpe carece de sentido en la nueva estrategia.

La mejor noticia de Italia fue el regreso de Marco Verratti. Ausente de la Eurocopa por lesión, el mejor centrocampista italiano entró en el minuto 21 del segundo tiempo para reemplazar a Bonaventura. 

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