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Paseo de Carolina Marín que ya está en semifinales

La española se deshace de la coreana Sung y deja muy buenas sensaciones

Carolina Marín celebra uno de los puntos contra la coreana Sung Ji Hyun.

Pues tenía razón Carolina Marín cuando, nada más llegar a Río, dijo que nunca se había encontrado tan bien. Lo repitió también después de los dos primeros partidos. Ayer se deshizo en cuartos de la coreana Sung Ji Hyun (21-12; 21-16). Un 16 de agosto, la misma fecha en la que en 2015 se proclamó campeona del mundo en Indonesia. Mientras en el pabellón 4 de Riocentro la arropaban gritando: “España, España” y “Caro-linaaa, Caro-linaaa”, ella levantaba el puño y celebraba los puntos con rabia. Al final del partido recibió el abrazo, entre otros, de Alejandro Blanco, presidente del COE.

“Aquí me siento como en casa”, dijo con su medalla de la Virgen del Rocío colgada en el cuello. “Todo el mundo me dice que ya tengo la medalla de oro, cuando vine a la Villa Olímpica me esperaba encontrarla ya encima de la cama. Pero no me la he encontrado... La única medalla que tengo es esta de la Virgen del Rocío que siempre me acompaña en cada partido”, contaba risueña y feliz por la victoria. Llevaba cintas rojas en las muñecas para el sudor y dos tiritas redondas en el dorso de las manos. ¿Qué es eso? “Secreto”, contestó.

La española ya está en semifinales, las jugará el jueves por la mañana (a partir de las 13.30 hora española dependiendo de si es el primero o el segundo partido). “Desde fuera parece que es muy fácil, pero para nada lo ha sido. He estado muy concentrada en mi estrategia y en mostrar desde el principio que yo aquí he venido a ganar y no dar ninguna oportunidad a mis rivales”, analizó. Sung Ji Hyun, mientras, abandonaba la zona mixta llorando. La número siete del ranking nunca entró en el partido. Marín se lo impidió. Llevando la iniciativa, defendiendo bien, llegando a todas las jugadas, por arriba, por abajo. Se le vio ágil y muy fuerte físicamente. Es como si no sintiera la presión. “Yo he venido aquí muy preparada y muy centrada. Pienso lo que tengo que hacer partido a partido y no me salgo de ese guion”, explicó.

Recordó también que nunca había tenido una preparación tan dura. “Por eso me encuentro muy cómoda ahora”, prosiguió. Ahora tiene 24 horas para preparar la semifinal contra la china Li Xuerui, una de las favoritas al oro (es la campeona olímpica), que Marín derrotó en la final del Mundial de 2014. Se han enfrentado cinco veces y la china ganó 3 “Será una recuperación táctica, mi equipo analizará a la rival, en función de eso decidirán la táctica entrenaremos situaciones de partido que me encontraré”, explicó. Dice que se siente a gusto en el pabellón y que el apoyo de su familia está siendo fundamental.

¿Te respetan mucho más las rivales?, le preguntaron antes de que se marchara a ducharse. “No sé si me respetan o no, lo que sé es que no le tengo miedo a nadie porque aquí vengo a ganar, sé lo que tengo que hacer y no quiero darles ni una oportunidad”, contestó.

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