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Goleadores desesperados en la Eurocopa

Salvo Bale, que suma tres tantos en tres partidos, el resto de los delanteros más dominantes en las grandes Ligas ven disminuida su efectividad en Francia

Ibrahimovic se lamenta durante el partido con Bélgica.
Ibrahimovic se lamenta durante el partido con Bélgica. REUTERS

Zlatan Ibrahimovic conoce bien los campos de la Eurocopa porque jugó cuatro años en la Liga francesa. Hace un mes se despidió del PSG con 38 goles en 31 partidos en el último campeonato. En la madrugada del jueves abandonó el estadio de Niza con los ojos húmedos por la emoción. “Me voy decepcionado”, dijo, tras disputar su último partido con la camiseta de Suecia.  “Pero también me voy orgulloso. ¿Quién iba a decir que un chico como yo, que nació en un pequeño gueto, acabaría representando a mi país?”.

El sueco es una de esas estrellas rutilantes que han descubierto que la Eurocopa es un terreno inhóspito que no los encumbra como los torneos de club. Junto con Cristiano, Lewandowski y Bale, pertenece a la especie de goleador que pesa más que su propia selección. Una estirpe que, salvo Bale, ha experimentado una caída de efectividad durante el torneo.

Ibrahimovic es el primero de los grandes goleadores europeos en abandonar la Eurocopa y lo hace después de rematar un total de 12 veces, 11 fuera y una a portería. Consiguió hacer su único tiro entre los tres palos a falta de 15 minutos para el final del partido contra Bélgica, en una falta directa que despejó Courtois.

Cristiano hizo 25 remates antes de meter su primer gol en el torneo. Fue este miércoles en el tercer partido de Portugal, frente a Hungría. El delantero portugués marcó el segundo de cabeza a los pocos minutos, como si se hubiera liberado de un peso. Los 51 goles que ha sumado esta temporada entre 48 encuentros de Liga y Champions con el Real Madrid hablan de una fiabilidad en el acierto que no ha demostrado con Portugal, al menos en las primeras jornadas.

Peor le ha ido a Robert Lewandowski. El máximo artillero de la Bundesliga venía de convertir 30 goles en 32 partidos de Liga y 9 en 12 encuentros de Champions. Con Polonia solo ha logrado cuatro remates fuera. “Con la selección tenemos que defender todos”, explica el polaco, “y eso implica que los atacantes debemos reprimirnos para ayudar al equipo; luego, que haga yo los goles o que los haga otro es lo de menos”.

Harry Kane es otro caso de desconexión. Venía de ser el goleador de la Premier con 25 goles en 38 jornadas y se ha encontrado con que en Inglaterra le cuesta encontrar situaciones claras de remate. Kane suma siete disparos y solo uno entre los tres palos. La producción sintoniza con la media. Con 36 goles en 69 partidos disputados, el promedio de la Eurocopa es de dos tantos por encuentro, una cifra inferior a los 2,5 goles que se marcaron en 2008 y 2012.

“No sé por qué se están marcando menos goles que en las Eurocopas de 2008 y 2012”, dijo ayer el seleccionador sueco, Erik Hamrén. “Supongo que el fútbol va por ese camino porque los equipos cada vez se organizan mejor defensivamente”.

Gareth Bale es el único caso de un futbolista que supera en entidad a su selección y que ha mejorado en Francia los promedios anotadores conseguidos con su club. Bale con Gales describe una trayectoria productiva superior a la del Madrid. Con la selección Bale ha metido tres goles en tres partidos en la Eurocopa, mientras que con el Madrid su promedio fue de 19 goles en 23 partidos de Liga y ninguno en ocho encuentros de Champions, si no se contabiliza el tanto que metió en la tanda de penaltis de la final de Milán.

Bale, con Álvaro Morata, son los únicos jugadores que acumulan tres goles en la Eurocopa. Les siguen con dos Perisic (Croacia), Payet (Francia), Lukaku (Bélgica), Dzsudzsac (Hungría), Stancu (Rumania), Ronaldo y Nasri (Portugal).

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