Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Flamenco, Coldplay y ‘hambre’

La savia nueva de España, encarnada por Nolito, Lucas Vázquez o Morata inyecta ambición y hábitos al grupo

Los jugadores de España, en el entrenamiento de este jueves. Ver fotogalería
Los jugadores de España, en el entrenamiento de este jueves.

A Nolito, uno de los máximos exponentes de la savia nueva de la selección en esta Eurocopa, el flamenco le arregla el cuerpo. En Madrid, concentrado con la selección se le ha podido ver en Casa Patas, donde en los días libres que les concedió el seleccionador acudió en busca de la alegría que dice que le transmite el cante jondo. No lo pone en el vestuario, donde se impone la música moderna como él llama a la música electrónica, pero sí lo escucha en solitario. Campechano y muy gracioso, a Del Bosque su gracejo gaditano parece provocarle la misma hilaridad que en su día Dani Güiza. Pero sobre todo, le considera un recurso decisivo para romper los partidos donde más cuesta, en los últimos metros.

 “Jugadores como Nolito que vienen frescos y con mucha hambre son necesarios”, apunta Cesc Fàbregas, que ya es uno de los veteranos. “Lo de los líderes”, prosigue Fàbregas, “es un poco relativo, pero Casillas, Ramos, Iniesta, Silva o yo, los que llevamos más tiempo, tenemos que tirar del carro. Yo he venido a la seleccion con 18 o 19 años y me sentía participe de todo. Quieres remar y es lo que están haciendo ellos. Esto es un equipo y entre todos hay que tirar porque nos falta gente muy importante dentro del gran ciclo que tuvimos como Puyol, Xavi, Xabi Alonso, Torres y Villa”.

“Nosotros aportamos juventud y ganas. Los veteranos se divierten con nosotros, aunque hay diferencias. Muchos están casados y tienen hijos, pero nos lo pasamos bien juntos”, concede Morata, que comparece con la cabeza rapada al uno tras pasarle la máquina uno de los veteranos. “Hace dos años Sergio Ramos me cortó el pelo y empecé a meter goles. Los dos somos muy supersticiosos”, explica el delantero de la Juventus, que recientemente estuvo en Niza viendo en directo a Coldplay, se ha traído la tablet cargada de series y se ha encontrado en el hotel con una mesa para jugar al ping-pong, una de sus debilidades. “Estamos en la selección española, hay gente que podría estar aquí, que se lo merecían tanto o más que yo. Es una responsabilidad muy grande, genera mucha presión, pero estoy preparado. Acostumbrado a jugar en Italia, hacerlo aquí es una maravilla por los pases que te meten. Espero que este de aquí al lado [Koke] me de muchos”.

Una nueva generación

“Somos un grupo de jóvenes y algunos ganamos el Europeo sub-21 de Israel en 2013. Aportamos juventud y tenemos ganas de ganar”, apunta Koke, que fue uno de los primeros elegidos por Del Bosque para iniciar el relevo generacional al convocarle para el Mundial de Brasil junto a De Gea.

“Es importante tras un golpe como el del 2014 que entre una nueva generación y si tiene talento como ésta de los De Gea, Koke, Morata y Thiago, mejor”, dice Luis Milla, el técnico con el que conquistaron ese campeonato en Israel. “Lucas Vázquez no estaba, pero es un recurso bueno para dar amplitud al campo”, prosigue Milla, que completa: “Todos tienen carácter para competir, aunque el que más liderazgo tiene es Thiago”.

Los Bruno, San José, Sergio Rico, Bellerín, incluso el veterano Aritz Aduriz, que llegan a su primera gran competición de selecciones, también contribuyen a esa dosis extra de ambición por conquistar el título. “Veo a la gente con mucha hambre”, concluye Fàbregas.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información