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Simeone recupera la retaguardia

Savic y Godín viajan a Barcelona para liderar el entramado defensivo del Atlético

Godín y Savic tratan de despejar ante el rayista Quini.
Godín y Savic tratan de despejar ante el rayista Quini. REUTERS

Bajo un cielo plomizo que descargó un breve aguacero, Diego Pablo Simeone recorrió el campo de entrenamiento para situarse justo detrás de la dupla de centrales que previsiblemente ocupará el centro de la defensa mañana en el Camp Nou ¡“La espalda, la espalda Savic”!, le advertía Simeone al central montenegrino durante el último entrenamiento del Atlético en Majadahonda. A su lado, Diego Godín, se empleaba con absoluta normalidad. Por precaución, ni uno ni otro entraron en la convocatoria para el duelo del pasado sábado con el Betis. Al uruguayo, los servicios médicos del club optaron por no darle el alta médica hasta hoy. Al montenegrino, le libraron de jugar por un uñero.

Siempre a no más de un par de metros de ellos, Simeone quiso escudriñar de cerca el estado de la pareja durante el partidillo organizado contra una formación de esforzados canteranos. “Me preocupa el entrenamiento de mañana”. A cada intervención de uno de los dos, seguía una mirada del técnico para comprobar si se resentían de sus lesiones. Savic se preocupó muy mucho de golpear casi siempre con el interior de su pierna derecha para no dañarse la uña infectada, aunque no dudó en ejecutar un golpeo largo con todo el empeine en un despeje y tampoco en forzar en un arrastre resbalando por la hierba para cortar un ataque.

No se movió Simeone de la espalda de sus centrales en la media hora larga que duró la pachanga. No pareció importarle quitar visión a Moyá. Fiscalizó de cerca a ambos defensas a poco más de 48 horas de afrontar un partido que el técnico argentino visualiza a 180 minutos. “Salir vivos del Camp Nou” es la frase más repetida en el Cerro del Espino desde que se conoció el emparejamiento.

Con Giménez lesionado, la confianza de Simeone en Savic es plena. Incluso el técnico le aprecia alguna cualidad en la que supera al joven y aguerrido central charrúa. Su mayor rapidez y contundencia en los desplazamientos hacia los costados es muy valorada por el entrenador argentino. Savic, como Giménez, juegan a la derecha de Godín, por lo que en los cierres y en las ayudas a los laterales le tocará lidiar más con Neymar que con Luis Suárez, más tendente a intercambiar posición con Messi. En la retina del cuerpo técnico y del plantel permanece el gol del uruguayo en el último partido de Liga que supuso el 2-1. El duelo estaba controlado por el Atlético, pero un pase a la espalda de Godín y la ayuda tardía de Giménez la aprovechó Luis Suárez para marcar.

Desde la llegada de Luis Enrique, Simeone ha elogiado la mejora del repertorio del Barça. A Luis Suárez le considera “un monstruo”, “el mejor nueve del mundo” y a Rakitic le ve como el centrocampista que verticaliza el juego azulgrana cuando se abre la posibilidad de realizar un contragolpe. En los seis enfrentamientos, todos saldados con victorias del Barça, Simeone ha hecho hincapié en la necesidad de no ser sorprendidos por las rápidas transiciones del Barça, sobre todo tras las pérdidas de balón en ataque. Hasta ahora, no ha logrado que la eficacia sea total. En esa media docena de encuentros, Oblak siempre encajó goles.

 

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