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El Espanyol recupera a un tercio de su plantilla

Los ocho jugadores blanquiazules superan la gastroenteritis y estarán frente al Betis

Galca, junto a su plantilla.
Galca, junto a su plantilla.

El lunes por la mañana, Víctor Álvarez llegó a la ciudad deportiva del Espanyol afectado por una gastroenteritis. Después de ser tratado por el cuerpo médico del club en Sant Adrià, se marchó a su casa para evitar el contacto con el resto de sus compañeros. La idea era prevenir que, en caso de ser un virus, este se propague al resto de la plantilla. Hasta entonces, todo era normal en la casa de entrenamientos blanquiazul. El problema sucedió el martes por la mañana. Antes de llegar a la ciudad deportiva Dani Jarque, Burgui llamó a los médicos y les dijo que se había pasado “la noche en el lavabo”. “Llamé al doctor y me dijo que ya había un par de jugadores”, cuenta Víctor Sánchez. Y así se fueron sumando a la enfermería Marco Asensio, Hernán Pérez, Gerard Moreno, Álvaro González y Abraham. Nada menos que ocho de los 11 titulares del equipo de Galca que venció al Sporting el sábado.

“Había estado toda la noche de lunes malo, pero no los quería molestar a las cuatro de la mañana. Pensé que no era nada grave”, le dijo Abraham a los médicos. Rápido el cuerpo de galenos tomó cartas en el asunto y aisló a los ocho afectados. Los jugadores se repartieron entre el CAR de Sant Cugat y la ciudad deportiva para continuar con el tratamiento. “Es un proceso gastroenterítico agudo, pero limitado en el tiempo. No es de gravedad, pero la transmisión es muy rápida”, explicó Antoni Turmo, jefe de los servicios médicos del club. Entonces, la entidad catalana estaba preocupada por la salud de sus futbolistas y temía que la situación se extienda al resto de la plantilla y el Espanyol no se pudiera jugar ante el Betis este jueves (20.30 horas).

El cuerpo médico del club comenzó a analizar las posibles hipótesis del brote de gastroenteritis. La plantilla cenó por última vez toda junta en Gijón, tras vencer al Sporting. Antes de cada comida o cena del grupo, uno de los miembros de los servicios médicos del club entra en la cocina del restaurante en cuestión y echa un vistazo. Sin embargo, las dudas respecto del estado de la comida en Gijón surgieron a partir de que los ocho jugadores afectados compartieron mesa en el restaurante. “Es una hipótesis, pero es muy difícil de saber. Es cierto, también, que los ocho chicos siempre están juntos en las habitaciones y en los viajes y es probable que uno de ellos tenía el virus y se lo contagió al resto”, advierte uno de los galenos.

“Los 30 que viajamos a Gijón comimos lo mismo, los que sufrieron la gastroenteritis fueron los titulares y tras el desgaste del partido seguramente estaban con el sistema inmunológico más bajo”, completan. Tras dos días en vilo, los servicios médicos recuperaron a los ocho futbolistas y este miércoles se entrenaron con normalidad. “Han mejorado mucho, pero hay que ver cómo están para mañana. Supongo que tendrán más fuerzas. Los que todavía están más afectados son Hernán Pérez, Marco Asensio y Burgui”, contó Galca. El técnico rumano convocó a todos los afectados por el brote y esperará hasta último momento para saber el estado de sus jugadores y definir el once frente al Betis. “Van a estar bien, pero quizás no todos podrán aguantar los 90 minutos”, concluyen desde los servicios médicos.

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