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Federer se alía con Ljubicic

El número tres del mundo cierra su relación de dos años con el sueco Stefan Edberg e integra en su equipo técnico al exjugador croata, sin títulos reseñables y hasta ahora tutor de Raonic

Federer, durante un partido de la Copa de Maestros. Ampliar foto
Federer, durante un partido de la Copa de Maestros. AFP

A sus 34 años, camino de su 18ª temporada en el circuito profesional, Roger Federer ha dado un nuevo golpe de timón a su carrera. El suizo, número tres del mundo, abordará 2016 con una novedad en su cuerpo técnico: saldrá Stefan Edberg, con el que ha mantenido un fructífero bienio, y entrará Ivan Ljubicic, exjugador croata. Como nexo entre uno y otro, el helvético Severin Luthi, que le acompaña desde 2008 y continuará siendo el eje vertebrador del cuerpo técnico.

En un comunicado transmitido a través de su página oficial de Facebook, Federer anunció anoche la novedad en el banquillo de cara a la próxima temporada. “Después de dos años de éxitos me gustaría dar las gracias a Stefan Edberg, ídolo de mi infancia, por aceptar a unirse a mi equipo", señala el de Basilea, ganador de 88 títulos, 17 de ellos grandes; "fue un sueño hecho realidad. Pese a que solo iba a ser parte de ello en 2014, Stefan accedió a ampliar nuestro compromiso durante 2015, algo que agradezco. Él me ha enseñado mucho y su influencia en mi juego va a seguir permaneciendo. Siempre va a ser parte de mi equipo”.

Aunque no haya conseguido levantar ningún major más, Federer encontró a principios de 2014 el estímulo perfecto para reconstruir su juego. Después de firmar su temporada más pobre -cayó al séptimo peldaño de la lista mundial y solo conquistó un título, en Halle-, y de cerrar su ciclo con Paul Annacone, el nórdico (49 años) le aportó frescura y hambre, clarividencia en la pista y fuera de ella. Con el sueco, Federer reconquistó el juego a media pista y el dominio en la red. Sin embargo, ambos han optado por poner punto final a la alianza.

"Después de un asombroso 2014, decidí continuar un año más, pero con el acuerdo claro de que sería mi último año. Creo que Roger tiene aún mucho que dar al tenis y es capaz de ganar los grandes torneos. Seguiremos siendo amigos cercanos y siempre me sentiré parte de su equipo", expresa el extenista sueco, ganador de seis trofeos del Grand Slam, en un comunicado emitido a través de la ATP.

Ljubicic, en su época de jugador.
Ljubicic, en su época de jugador.

En estos dos años, Federer ha recuperado la chispa competitiva. Su cosecha está lejos de los mejores tiempos -Cincinnati (2) y Shanghái como cetros más reseñables, y finales en Wimbledon (2), Nueva York y la Copa de Maestros (2)-, pero el suizo sigue intimidando y en este 2015 ha sido prácticamente el único que ha estorbado el reinado de Novak Djokovic. Ahora, con la llegada de Ljubicic a su banquillo, se abre un interrogante: ¿Qué le puede aportar al que muchos consideran el mejor tenista de todos los tiempos un hombre que nunca fue más allá del número tres (mayo de 2006) y en cuyo expediente no figuran mayores logros que una semifinal en Roland Garros (2006) y un Masters 1.000 de Indian Wells (2010)?

Ljubicic, sexto sacador más dañino de la historia, ha entrenado en los dos últimos años a Milos Raonic

Cuesta pensar que el Ljubicic, un clásico de la década reciente, pueda dar lecciones técnicas a un jugador de la talla de Federer. El croata, retirado desde 2012, era un sacador feroz -es el sexto más efectivo de la historia, con 8.138 aces en 689 partidos- y un pegador de sangre caliente, pero tenía lagunas en los otros aspectos del juego. Quizá, lo que Federer pueda buscar en él ahora es una nueva óptica que enfoque no tanto lo técnico como lo mental, algo esencial para tratar de arrebatar algún trofeo a Djokovic. La transición Edberg-Ljubicic no hace sino reflejar ese deseo de Federer de seguir reinventándose y creciendo, de explorar nuevos retos.

De Ljubicic, 36 años, dicen que es un comunicador cercano y empático, amigo del suizo desde hace años. Habrá que ver, no obstante, cómo encaja en el ecosistema Federer; esto es, en su particular universo familiar, en la estructura de su equipo (el técnico Luthi, el fisioterapeuta Daniel Troxler y el preparador físico Pierre Paganini) y en su deseo de compaginar el tenis y conocer mundo. En los dos últimos años, Ljubicic ha ejercido como entrenador del canadiense Milos Raonic, que aunque actualmente es el 14º del mundo se ha consolidado en el top-10 del circuito. Ahora, el croata debe asesorar a Federer, palabra mayor. A partir del 3 de enero, en Brisbane (Australia), comenzará la nueva fórmula del suizo.

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