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Nuno dice adiós en Sevilla

El técnico portugués anuncia su marcha tras un partido en el que el Valencia acabó con nueve y no tiró a la puerta defendida por Rico

El entrenador portugués del Valencia, Nuno Espírito Santo.Foto: atlas | Vídeo: ATLAS
Rafael Pineda

Un gesto técnico de Banega y la gran definición de Escudero definieron un duelo gris, donde Sevilla y Valencia demostraron estar en horas bajas. En especial el conjunto de Nuno, que anunció su adiós tras el encuentro. Si bien el portugués tiene el argumento para defenderse de que su equipo jugó con 10 jugadores desde el minuto 35, también es cierto que su planteamiento, demasiado reservón, tuvo la consecuencia nefasta de hacer creer a sus jugadores que la única misión válida era la de defender. El Valencia no tiró a la puerta del Sevilla, mostró una imagen preocupante, que no corresponde a un equipo de Liga de Campeones, y acabó por allanar el camino de la victoria de los andaluces.

Tampoco el Sevilla anda demasiado fino. El Valencia jugó el último cuarto de hora con nueve tras una nueva expulsión, ahora de Javi Fuego, y los de Emery fueron incapaces de anotar un segundo gol, desperdiciando una buena ocasión de obtener un gran triunfo a favor teniendo en cuenta posibles desempates. En el pase de Banega, a los 50 minutos, y la gran definición de Escudero estuvo la clave de un encuentro tosco, de escaso brillo, con demasiado respeto y poco fútbol. El Sevilla sigue siendo fiable en casa y el Valencia desperdició una buena ocasión de acercarse a puestos de Liga de Campeones. No obstante, el problema es mucho más profundo y reside en la falta de confianza en Nuno y en la puesta en escena de un equipo que no sabe a lo que juega.

Sevilla, 1 - Valencia, 0

Sevilla: Rico; Mariano, Rami, Kolo, Escudero (Krohn-Dehli, m. 83); Krychowiak, Nzonzi; Vitolo, Banega, Konoplyanka (Reyes, m. 86); y Llorente (Immobile, m. 68). No utilizados: Soria; Coke, Luismi e Iborra.

Valencia: Ryan; Cancelo, Santos, Abdennour, Gayà; Javi Fuego, Danilo; Enzo Pérez (Feghouli, m. 62), Parejo, Santi Mina (Vezo, m. 46); y Alcácer (Bakkali, m. 78). No utilizados: Domenech; Orban, De Paul y Rafa Mir.

Goles: 1-0. M. 50. Escudero, tras gran pase de Banega.

Árbitro: Velasco Carballo. Expulsó a Cancelo (m. 35) y Javi Fuego (m. 77) por doble amarilla. Amonestó a Gayà, Rami, Abdennour, Javi Fuego, Mariano, Vitolo,

Ramón Sánchez Pizjuán. Unos 38.000 espectadores.

Se midieron mucho el Sevilla y el Valencia. Los dos equipos viven por momentos de dudas, pues sienten la presión de una clasificación no acorde con sus objetivos. El nuevo equipo de Emery no despega y eso se nota, por ejemplo, en las vueltas que le da el entrenador vasco a la hora de escoger a su delantero. Jugó Llorente donde antes lo hicieron Immobile o Gameiro. A Emery le cuesta descifrar su crucigrama particular y Nuno vive también lo suyo. La afición no lo quiere y en Nervión sacó del campo a uno de sus mejores jugadores, el portero Domenech, para volver a alinear al australiano Ryan. Todo un mensaje que dicta quién manda en Mestalla. Además, Nuno pobló sobremanera su centro del campo, ofreciendo un tufo de lo más conservador. El Valencia casi ni tiró a puerta.

El Sevilla llevó la iniciativa, aunque rara vez golpeó. Emergía lo que se suele llamar un partido táctico, sinónimo de dolor de muelas para el espectador. Los de Emery tenían el balón, pero Banega no encontraba el hueco justo, bien tapado por Javi Fuego y Pareja, con lo que su potencial ofensivo se limitaba a las carreras y los centros de Mariano buscando a Llorente. En una cuestión clave sí ganaba el equipo andaluz. El Valencia se iba cargando de amarilla de forma peligrosa. Tres de sus defensas fueron amonestados. Uno de ellos Cancelo, quien se protegió con el brazo ante el acoso de Escudero. Velasco Carballo lo mandó a la ducha en el minuto 35. Torpe el jugador y poco magnánimo el colegiado, que no dudó. Curiosamente, el Sevilla había tenido minutos antes las dos únicas ocasiones claras de la primera mitad. Ambas protagonizadas por Fernando Llorente.

La roja a Cancelo varió el partido. Nuno, sin sacar las manos de los bolsillos, ordenó dos líneas de cuatro y mandó a Danilo al lateral. El Valencia no tenía otra orden que defender y el Sevilla, lento, con un fútbol demasiado plano, era incapaz de encontrar los espacios para las carreras de futbolistas como Vitolo o Konoplyanka.

La gota de clase que necesita el desequilibrio del partido la destiló Banega. Un estratosférico pase a Escudero culminó en un gran remate del lateral irrumpiendo desde atrás en el área. Un golazo que premió el buen estreno del zaguero en la titularidad. El Valencia, un alma en pena, vio cómo Velasco Carballo también echaba a Javi Fuego, quizás en esta ocasión con argumentos que en la primera expulsión. Con nueve futbolistas, los de Nuno bastante hicieron con no encajar una goleada ante un Sevilla incapaz de aprovechar su superioridad numérica. La etapa de Nuno ha llegado a su fin.

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