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La explosión de ‘La Bomba’ Muguruza

Pese a quedarse a las puertas de la final en Singapur, Garbiñe cierra a sus 22 años un 2015 fantástico, como la número tres de la WTA: "A partir de ahora tendré que estar a la altura"

Muguruza, durante el duelo contra Radwanska. Ampliar foto
Muguruza, durante el duelo contra Radwanska. Getty

Se esfumó el sueño de Garbiñe Muguruza en Singapur. Lo volatilizó Agnieszka Radwanska, que se impuso en las semifinales por 6-7, 6-3 y 7-5, y hoy (11.00, Tdp) se jugará el trono de la Copa de Maestras con la checa Petra Kvitova. Esta doblegó contra pronóstico a Maria Sharapova, por lo que Garbiñe cerrará 2015 como número tres del circuito. "En los principios de los sets ella ha jugado mejor que yo, me ha costado darle la vuelta. Creo que, simplemente, ella ha estado más encendida en esos momentos y eso es concederle demadiada ventaja, porque luego tienes que estar remontando y eso no es fácil, sobre todo cuando tienes a una chica que está jugando muy bien", resumió la hispano-venezolana.

Pese a superar situaciones adversas, el pulso con Radwanska se inclinó a partir del segundo set. Ahí, la polaca impuso su juego y el timing.  "Ella se siente muy cómoda en esta superficie. Se ha sentido muy sólida, cómoda también cambiando las jugadas, ha defendido muy bien... Ella hoy ha sido mejor, pero estoy contenta por el torneo que he hecho", manifestó Garbiñe, fatigada por el hecho de simultanear el individual con el dobles esta semana, con 24 horas menos de descanso que su rival; "no he estado con la misma chispa de los otros partidos, pero yo sabía que esto iba a ser así porque ha sido mi elección".

Pese al sinsabor que supone quedarse a las puertas de algo grande, Muguruza valoró su trayectoria de este año, el de su explosión definitiva. Alcanzó en julio la final de Wimbledon y recientemente logró en Pekín su primer Premier Mandatory (equivalente a un Masters 1.000), después de haber tenido que retirarse de la final de Wuhan. La Copa de Maestras, por tanto, era el lazo a un curso fantástico. "El que ahora piense que Garbiñe no ganó... mal, mala visión", indicó la protagonista. "Han habido picos muy altos y también momentos no tan buenos, pero los altos han sido muy altos. Creo que ha sido un buen año en general, sobre todo este tramo final de la temporada. Después del mal trago que tuve después de Wimbledon he conseguido llegar hasta aquí, clasificarme y ganar partidos. Creo que es un final de año inmejorable", describió.

Es explosiva en cada tiro: derecha, revés, servicio, resto... Todo viene tan rápido hacia ti...”

Radwanska, sobre Muguruza

La hispano-venezolana, desde ahora, asciende claramente de estatus en la WTA. En 2016 será ya una de las referencias del tenis femenino. “Este año he aprendido que para estar arriba no puedes permitirte tener días malos”, apuntó Muguruza, de 22 años que el próximo curso tiene la intención de arrancar en Brisbane. “Ha sido una recta final inmejorable y quedo en una muy buena posición. Este año he aprendido que para estar arriba del todo se requiere un nivel muy alto todo el año, no puedes permitirte tener malos días", prolongó; "noto que a partir de ahora tengo que estar a la altura. Si estoy aquí es porque juego bien, así que tengo que estar a la altura, entrenarme y entrenarme fuerte. Me he ganado esa posición y es genial".

Desde el otro lado, desde el de Radwanska, piropos. “¿Que a mí me llama La Profesora? Había oído que me llamaba así Flavia [Pennetta] desde hace años, pero... Si yo soy La Profesora, ella es La Bomba", precisó la polaca, 26 años y que en su séptima participación en las Finals luchará por primera vez por el cetro. "Creo que Garbiñe es La Bomba, porque es explosiva en cada tiro: derecha, revés, servicio, resto... Todo viene hacia tí tan rápido...”, le elogió la de Cracovia.

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