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Chris Evert bendice a Muguruza

"Tiene la fuerza y la determinación para ser la número uno", dice la estadounidense, que conquistó 18 'majors' a lo largo de su carrera. "Solo puede ir hacia arriba", remacha

Evert saluda a Navratilova tras ganar Roland Garros en 1985
Evert saluda a Navratilova tras ganar Roland Garros en 1985. CORDON

Que Garbiñe Muguruza está llamada a protagonizar el futuro del tenis femenino no es ningún secreto, pero si lo dice ella, leyenda de la raqueta, ganadora de 18 majors como 18 soles, la hipótesis gana consistencia. "Tiene más determinación que nunca para dar el siguiente paso; lo tiene todo para ser la número uno. Tiene el carácter y la personalidad para ser nuestra líder", asegura  con una amplia sonrisa la estadounidense Chris Evert, embajadora de la Copa de Maestras de la WTA en Singapur, radiante a sus 60 años. La palabra de Evert vale oro. Por algo es la tercera jugadora que más título del Grand Slam ha conquistado en la era Open, por detrás de Steffi Graf (22) y la reina actual, Serena Williams (21).

Este jueves, en el marco de una jornada en la que pasaron muchas cosas en el Singapore Indoor Arena, la exjugadora atendió a los enviados especiales desplazados al torneo. Y Evert tiene tablas, vaya que si las tiene. Fantástica sobre la pista, campeona del Abierto de Australia (1982 y 1984), Roland Garros (1974, 1975, 1979, 1980, 1983, 1985 y 1986), Wimbledon (1974, 1976 y 1981) y el US Open (1975, 1976, 1977, 1978, 1980 y 1982), ahora se desenvuelve de fábula como analista, delante de los micros. Por algo tiene un gran tirón en las retransmisiones que efectúa la televisión estadounidense.

Ofreció un espectáculo dialéctico, con pausas, ademanes, risotadas y un puñado de soliloquios muy bien condimentados. Y, en uno de ellas, por supuesto, surgió el nombre, cómo no, Garbiñe asociada a dos conceptos: el futuro y el trono. "Estoy impresionada con ella; muy, muy impresionada con ella. Después de Wimbledon fue lentamente y todos pensamos: ya estamos otra vez. Ese éxito en Londres hizo que toda la presión se depositase sobre ella y, realmente, no lo hizo bien en la gira de verano. Pero volvió con más fuerza y con la actitud correcta", se arrancó en la disertación, a mediodía, después de que la hispano-venezolana sellase su pase a las semifinales del dobles junto a Carla Suárez tras vencer por 7-5 y 6-4 a las hermanas Yung-Jan Chan y Hao-Ching Chan.

Tiene el carácter y la personalidad para ser la líder, lo tiene todo"

Continuó Evert. "Por lo que he leído, ella tiene la disposición correcta y es positiva, así que no creo que vaya a dejar escapar el momento como lo hizo Eugenie Bouchard o lo hicieron otras jugadoras. Tiene más determinación que nunca para dar el siguiente paso; lo tiene todo para ser la mejor, pero si lo será o no... Eso es ya otra cuestión. Ella lo tiene todo; eso es evidente después de ver lo que hizo en la final de Wimbledon, de sus saques, de la actitud... Solo puede ir hacia arriba".

A una pregunta de un periodista español, que le planteó a quién le recordaba Muguruza, la norteamericana, con reloj y un anillo de oro en su mano izquierda, dejó un nombre, no sin que el interlocutor le insistiera un par de veces, rumiando mucho la comparativa: "¿De mi época? Hace ya tanto tiempo... Es una pregunta difícil. No es la típica jugadora española, obviamente. En mis años estaban Arantxa y Conchita, y una serie de jugadoras que eran buenas contragolpeadoras, que se defendían muy bien", recordó. "Pero ella tiene un molde de agresividad y de fuerza, por lo alta que es y la agresividad que demuestra jugando. ¿Si había una jugadora de su estilo? Estoy devanándome los sesos... Yo diría que Jennifer [Capriatti], quizá. Lo digo por su forma de jugar sobre la pista, por su fuerza y su tenacidad, y por ir siempre a por los tiros. Probablemente diría que se asemeja a Jeniffer en ese sentido. ¿Alguien más lo piensa? ¿O soy la única?", agregó, en medio de su performance.

Garbiñe Muguruza posa junto a Miguel Ángel Navarro Portera, embajador de España en Singapur, y Gabriela Martínez de Aragón, directora regional de BBVA en Singapur. ampliar foto
Garbiñe Muguruza posa junto a Miguel Ángel Navarro Portera, embajador de España en Singapur, y Gabriela Martínez de Aragón, directora regional de BBVA en Singapur.

Al margen de la irrupción estelar de Evert, un lujo, el día dejó varias píldoras. Primero, el acceso de la pareja española a las semifinales, que se jugarán el sábado, como las individuales; con dos triunfos y la retirada de Caroline Garcia y Katarina Srebotnik ante Lucie Safarova y Bethanie Mattek-Sands (6-2 y 3-0), Garbiñe y Carla avanzaron a la penúltima fase. Un premio que a la vez supone una carga adicional para la primera, que por la tarde departió con el embajador español en Singapur, Miguel Ángel Navarro Portera. "A ver cómo se da, pero soy consciente y tengo clarísimo que se me puede acumular el trabajo en el fin de semana. Aunque hoy ya no entrenaremos, físicamente no hay ningún problema. Sí es evidente que hay un esfuerzo de mentalización, de estar mentalizada para la siguiente situación", expresó.

Garbiñe y Carla jugarán las semis del dobles; Sharapova y Radwanska liquidan a Pennetta y Halep

También deparó la jornada la que podría ser la última actuación de la italiana Flavia Pennetta, ganadora este año del US Open, con 33 años. Su derrota ante Maria Sharapova, primera del grupo Rojo, supuso en un principio -en un principio, porque el gobierno italiano le aprieta para que estire su carrera y pueda jugar el dobles en los Juegos de Río- el adiós de la tenista de Brindisi, pareja sentimental de Fabio Fognini, afincada en Barcelona desde hace varios años. "No quiero dramas, no quiero llorar", bromeaba, ya apeada. Serán Sharapova y Agnieszka Radwanska dos de las cuatro que lucharán por una plaza en la final, puesto que la polaca hizo también su parte: 7-6 y 6-1 a la rumana Simona Halep.

En Singapur, ya sin la neblina de cenizas de episodios previos, día de bendiciones, risas, progresos y despedidas.

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