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Infantino se presenta para presidir la FIFA y la UEFA lo respalda sin fisuras

"Tiene todas las cualidades necesarias para abordar los grandes retos que hay por delante", dice el organismo europeo

Gianni Infantino
Infantino en el sorteo de la Eurocopa el pasado 18 de octubre. EFE

Con Michel Platini al borde del fuera de juego, el suizo Gianni Infantino es el candidato que la UEFA ha presentado a las elecciones a la presidencia de la FIFA, que se celebrarán el 26 de febrero de 2016. El grueso del fútbol europeo, representado por un Comité Ejecutivo que se reunió por videoconferencia, decidió apoyar la candidatura de su secretario general el día que se cerraba el plazo para presentarse. Infantino, como la mayoría de los candidatos pertenece al sistema, tan sacudido por los escándalos de corrupción. Así que la regeneración de la FIFA, si es que la hay, porque ninguno de los candidatos habla de tirar de la manta hasta el final, se hará desde dentro.

La UEFA (53 votos) ha sido la última en mover ficha. Ha esperado a que se definieran todos las candidatos para emerger con un aspirante que parece jugar a caballo ganador desde su figura de alto ejecutivo del fútbol europeo. Su imagen en los sorteos de la Liga de Campeones, reconocida por su brillante cuero cabelludo, le convierte en un personaje cercano a los aficionados. Cuando la UEFA decidió que Villar asumiera el poder y las funciones de Platini, fue Infantino el que dio la rueda de prensa posterior. Allí fue agresivo con la FIFA, al asegurar que esta necesitaba cambios que la UEFA no precisaba porque se "porta muy bien".

Con pocas esperanzas de que Platini pueda validar finalmente su candidatura al estar inhabilitado por 90 días que pueden incrementarse a una sanción de hasta 5 años, Infantino se presenta como su delfín tapado. En un principio contaría con los mismos apoyos que tenía el suspendido dirigente francés, es decir, Asia (46 votos), que ha presentado a Seikh Salman y la Conmebol (10 votos), que, muy golpeada por la corrupción tras el FIFAgate, no ha tenido la fuerza suficiente para presentar candidato.

Sobre un total de 209 votos, esta triple alianza, aunque no todos votaran en bloque, obtendría un número muy elevado de apoyos. Algunos más dentro de la Concacaf, como el de Estados Unidos o México y los países que quieran romper por completo con la plutocracia que creó Jack Warner, el antiguo presidente pendiente de ser extraditado, afianzan esa condición de favorito de Infantino. Este ha estado en los últimos días de gira por Asia, que trata de garantizarse que el Mundial de Qatar se mantenga pase lo que pase en las investigaciones.

La entrada en escena de Infantino también supone el intento de bloqueo del otro candidato europeo, el francés Jerome Champagne, primero amigo intimo y ahora enemigo acérrimo de Platini. Champagne ha publicitado un programa en el que ha puesto en el puno de mira la desigualdad que originan el reparto de los derechos televisivos entre las grandes asociaciones europeas y sudamericanas frente al resto del mundo. Champagne apunta a África como posible continente a pactar, aunque la CAF ha colocado en la parrilla de salida a Tokyo Sexwale, antiguo compañero de celda de Nelson Mandela. En algunos corrillos de la FIFA en Zúrich se habla de él como el gran tapado del también inhabilitado Joseph Blatter.

El príncipe jordano Ben Alí y el exinternacional de Trinidad y Tobago David Nakhid , son otros dos candidatos. El primero, tras ser apoyado por Platini cuando se enfrentó a Blatter en las últimas elecciones, ha renegado recientemente del francés. Podría restarle votos a la alianza UEFA-Asia, pero no parece que su tirón fuera excesivo. Nakhid representará a la Concacaf (35 votos), una confederación muy atomizada ahora. Oceanía (11 votos) no está tan revuelta y siempre fue territorio de Blatter.

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