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La selección femenina de gimnasia artística no estará en Río 2016

Suiza arrebata la 16ª posición a España, que sumará su tercera ausencia consecutiva en unos Juegos

Roxana Popa, durante su actuación en asimétricas. Ampliar foto
Roxana Popa, durante su actuación en asimétricas. AP

Los Juegos de Río serán los terceros consecutivos sin participación de la selección femenina de gimnasia artística. El sábado, en una jornada apuradísima y nocturna, Suiza arrebató a España la 16ª posición en el Mundial de Glasgow, que marcaba el grupo de ocho equipos con pase al preolímpico de abril, último tren a los Juegos del año que viene.

"Lo que hemos hecho no se ha reflejado en las puntuaciones", asegura por teléfono Lucía Guisado, la seleccionadora. España fue la primera en competir el viernes por la mañana, y en el equipo creen que ese factor ha sido clave en el resultado. "Con los ejercicios de mis gimnastas, sin ver puntuaciones, estaba feliz y satisfecha. Las notas no estaban bien compensadas, y menos comparándolo con ejercicios similares", añadió. El equipo refuerza este argumento con el caso de la todopoderosa Rumanía, con la que compartía subdivisión, y que deberá jugarse el pase olímpico en abril.

La selección cerró su actuación en Glasgow con una puntuación de 210,094, insuficiente para lograr el objetivo. La participación española estuvo marcada por la vuelta a la competición de Roxana Popa tras su lesión en la rodilla. La española de origen rumano, de 18 años, solo participó en asimétricas. No fue el regreso esperado, con caída incluida, y ahora la gran esperanza de la gimnasia solo estará en Río si es seleccionada para la única plaza individual a la que tiene derecho España. "Popa falló por arriesgar, que es lo que hacen las campeonas. Hizo un enlace todo seguido para ganar unas décimas más y tuvo mala suerte", analiza Guisado. También fallaron Ana Pérez y Claudia Colom en barra. "Maria Paula Vargas hizo un ejercicio muy bueno en los cuatro aparatos y las notas no fueron acordes".

Pocos días antes de viajar a Glasgow, las sensaciones en el equipo español en Madrid ya eran poco optimistas. Quedar entre los ocho mejores equipos se daba por imposible. El objetivo, como mucho, era fiarlo todo al preolímpico. La selección femenina no compite en unos Juegos desde Atenas 2004, donde fue quinta por equipos y donde Patricia Moreno logró la única medalla de su historia: el bronce en suelo. "Tenemos la costumbre de mirarnos solo a nosotros. Ucrania no tenía equipo en este Mundial, Bielorrusia tampoco, y son historia de la gimnasia", expone la entrenadora, que omite que equipos hasta hace muy poco más débiles, como Bélgica, Holanda, Suiza o Corea del Sur, han superado a España esta vez.

"Me parece que competimos bastante bien", opina María Paula Vargas, de 20 años. "Las niñas llevan pocas competiciones encima, y hubo fallos, sí, pero no cuatro caídas en barra ni nada por el estilo", abunda. Ahora la gimnasia femenina española se enfrenta al reto de encarar un nuevo horizonte sin el reto olímpico, una travesía en el desierto que comenzó en Pekín y que continuará en Río. Hoy es el turno de los chicos.

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