Vettel:“Mi vida y la de Hamilton no se parecen en nada”

El piloto alemán charla con EL PAÍS sobre qué significa para él liderar el nuevo proyecto de Ferrari tras el regreso de Fernando Alonso a McLaren

Vettel, en septiembre en Monza, Italia.
Vettel, en septiembre en Monza, Italia.MAX ROSSI (REUTERS)

Sebastian Vettel (Alemania, 28 años) atraviesa el momento más dulce de su vida y eso se le ve nada más sentarse en la mesa a charlar con EL PAÍS. No hay un piloto en la parrilla del Mundial de Fórmula 1 con un palmarés similar al suyo; Ferrari recurrió a él para que abanderara la era post Fernando Alonso y el mes pasado nació Matilda, su segunda hija, de la que apenas se sabe nada por la obsesión que tiene el tetracampeón por mantener su vida privada lejos de los focos.

Pregunta. ¿Esa es una elección suya o de su familia?

Respuesta. De ambas partes. Hay gente que lo respeta y otra que no. Soy un deportista, nada más. Evidentemente, cuando estás el domingo en la parrilla de salida y las gradas están llenas de gente que te anima, que lleva tu bandera o la de Ferrari, es como si volaras. Pero mi vida privada es otra cosa, no tiene necesariamente que estar ligada a mi trabajo, al menos es como yo lo veo.

P. Hamilton ya se prepara el terreno para cuando deje de correr. ¿Usted tiene planes de futuro?

R. Mi estilo de vida y el de Hamilton no se parecen en nada. Pero cada uno vive su vida como quiere y le gusta. De momento estoy muy ocupado con lo que hago porque Ferrari todavía no está todavía donde queremos. No he pensado demasiado en qué haré cuando deje esto, pero difícilmente estaré aquí en 10 años. Seguro que encontraré algo que me llene.

P. Si Red Bull es rock & roll, ¿qué es Ferrari?

R. Cada escudería tiene su estilo, pero creo que encajo bien aquí. La gente es muy amable, muy familiar, y me han recibido estupendamente desde el principio.

Este invierno pasaron muchas cosas en Ferrari: se nombró a un nuevo director, se fichó a mucha gente y otros se marcharon"

P. Se le ve entusiasmado. Su mirada es parecida a la que tenía en sus inicios en la F-1.

R. Es que la temporada pasada no fue buena, lo pasé mal y no rendí al nivel que me hubiera gustado. Cuando eso ocurre no tienes demasiados motivos para sonreír. Por eso pensé que era el momento de probar algo nuevo, de dar un paso en una dirección distinta.

P. ¿Cuándo supo que debía cambiar de aires?

R. Con el nuevo reglamento introducido en 2014, en Red Bull también se hicieron muchos cambios. Y tal como fue evolucionando el curso, cada vez tenía más claro que quería iniciar una nueva historia. Fue una suerte que se me planteara esta posibilidad, aunque no tenía ninguna certeza de cómo iba a salir. No quiero parecer arrogante, pero ya había mantenido conversaciones con Ferrari antes. Entonces no era el momento adecuado porque había contratos que lo impedían.

P. Esos primeros contactos fueron con Stefano Domenicali como director, el contrato lo firmó con Marco Mattiacci y cuando aterrizó se encontró a Maurizio Arrivabene en su lugar.

R. Un poco raro, ¿verdad? Todo terminó cuadrando en un momento de mucho movimiento. Mi motivación seguía intacta, podíamos comenzar de cero, traer a gente nueva y darle otro aire a la mentalidad que había.

P. ¿Qué clase de equipo se encontró?

R. Es difícil de comparar porque no sé qué ambiente había antes de que yo llegara, pero creo que eran tiempos complicados. Este invierno pasaron muchas cosas: se nombró a un nuevo director, se fichó a mucha gente y otros se marcharon. Que los resultados llegaran pronto ayudó mucho a que los cimientos cogieran consistencia.

Si tenemos en cuenta de dónde venimos, hemos dado un gran paso adelante y los resultados lo avalan" 

P. Me refería a cómo encontró al personal desde el punto de vista emocional.

R. Puedo intuir a qué te refieres, y lo único que puedo decirte es que el ambiente en estos momentos es fantástico.

P. Alonso se fue de Ferrari después de haber terminado subcampeón tres veces (2010, 2012 y 2013). Usted habla de ese buen rollo que hay, pero sigue sin estar al frente de la tabla.

R. Siempre es mejor que haya buen ambiente que tensión. Si miras a la clasificación de constructores, también vamos segundos, y si tenemos en cuenta de dónde venimos, está claro que hemos dado un gran paso adelante. No quiero centrarlo solo en mí porque se trata de un esfuerzo colectivo pero los resultados lo avalan. Mi perspectiva sería la misma si ya estuviéramos arriba del todo. Y entre Kimi y yo todo va de fábula, hay un gran respeto mutuo. Lo que más me gusta de él es que pasa de tonterías, no trata de esconder nada y eso ayuda mucho.

P. El año pasado, Ricciardo le superó de forma evidente. ¿Llegó a dudar de usted?

R. Sí, claro que dudé de mí mismo, y no me avergüenzo al reconocerlo. Al fin y al cabo es natural que en algún momento pueda pasarte. Evidentemente, hubo factores que influyeron, como la aparición de los nuevos motores y los pocos kilómetros que dimos en pretemporada. O sea que sí, hubo veces que no rendí como debía, pero también hubo malos resultados dados por cuestiones que no salieron a la luz. Lo importante es que yo sepa cuándo pude dar más y cuándo, no.

Claro que el año pasado dudé de mí mismo, y no me avergüenzo al reconocerlo. Es natural que en algún momento pueda pasarte"

P. ¿Cómo le sienta a un tetracampeón que le pidan que se deje adelantar por su compañero?

R. Una cosa es el orgullo que puedas tener, y otra el respeto por los demás. Sería muy estúpido por mi parte pensar que como tengo cuatro títulos, los otros pilotos son idiotas. Habrá días en los que te ganarán y algunas veces por mucho margen, pero también habrá momentos en los que tendrás la oportunidad de demostrar lo bueno que eres. Claro que quiero ser el mejor y cuando me ganan me cabreo, básicamente conmigo mismo. Pero respeto mucho cuando alguien lo hace mejor que yo.

P. Usted tiene muy buen rollo con Dietrich Mateschitz, el dueño de Red Bull. ¿Cómo lleva la posibilidad de que su ex escudería deje la F-1?

R. Es muy duro pensar en ello.

Sería estúpido pensar que como tengo cuatro títulos los demás pilotos son idiotas"

P. ¿Qué hace los lunes después de un gran premio?

R. A veces trato de aislarme un poco, pero hay aspectos de la carrera siempre quedan por allí, pululando. No creo que sea bueno olvidarse de todo, pero pasarse el lunes y el martes dándole vueltas tampoco me ayuda. No me cuesta demasiado distraerme en otras cosas cuando estoy en casa.

Hamilton tiene el título a tiro

La novena victoria de la temporada para Lewis Hamilton, combinada con el abandono de Nico Rosberg por una avería en el acelerador de su monoplaza, le ofrece al británico la posibilidad de celebrar su tercer título en Austin, dentro de dos semanas. Lo hará si suma tres puntos más que Sebastian Vettel, segundo en Sochi, y nueve más que Rosberg. Sergio Pérez sacó tajada del accidente de Valtteri Bottas y Kimi Raikkonen en la última vuelta para sumar el quinto podio de su carrera.

Este último no fue el fin de semana de Carlos Sainz. O mejor dicho no lo fue de su coche. Tras sufrir el sábado el peor accidente de su trayectoria deportiva, al estrellarse contra las barreras de la curva 13 a unas 150 kilómetros por hora, el Toro Rosso número 55 volvió a golpear esas mismas protecciones el domingo, pero esta vez porque Sainz se quedó sin frenos. Fernando Alonso terminó el décimo, pero recibió cinco segundos de sanción por haber traspasado los límites de la pista, circunstancia que le dejó fuera de los puntos. Roberto Merhi concluyó el 13º, una vuelta por delante de Will Stevens, su compañero en Manor.

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