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Cenicienta vuelve al fútbol mexicano

El colombiano Juan Carlos Osorio es el nuevo entrenador de la selección mexicana

El técnico fracasó con el Puebla en 2012 perdiendo siete de once partidos

Juan Carlos Osorio
Juan Carlos Osorio con el Atlético Nacional en 2014. AP

La última vez que Juan Carlos Osorio estuvo en México fue para dirigir al Puebla, un equipo de fútbol que suele librar sus batallas en la Liga con la salvación en mente. En diciembre de 2011, el técnico colombiano fue presentado como el hombre que iba a liderar al equipo a la parte alta de la tabla, entre los ocho primeros de la competencia. “Tiene grandes aspiraciones, quiere probarse en el balompié mexicano”, dijo entonces Ricardo Henaine, el presidente del club. Tres meses después, Osorio estaba volando de vuelta a Colombia después de haber perdido siete de once partidos dejando al equipo en antepenúltimo lugar.

Meses después del fracaso, Osorio se justificó diciendo que la directiva le había prometido un proyecto distinto. El entrenador de 53 años tendrá ahora una nueva oportunidad de limpiar su reputación en el fútbol mexicano de mano de la Federación (FMF), que lo ha elegido como seleccionador nacional. La noticia no ha sido confirmada en la capital mexicana. El eco llegó de más de 7.000 kilómetros de distancia cuando el Sao Paulo anunció el martes que Osorio dejaba de ser su entrenador. “Me confirmó que deja la dirección técnica para dirigir a la Selección Mexicana durante las eliminatorias para el próximo Mundial”, escribió en un comunicado Carlos Miguel Aidar, presidente del equipo brasileño, cuarto lugar del Brasileirão.

Un migrante en Nueva York

La historia de Osorio es la de un esforzado migrante. Dejó el fútbol colombiano cuando se ganó una beca para estudiar en Iowa un curso sobre Ciencias del ejercicio. Tras un semestre se mudó a Nueva York. Tenía 22 años. Trabajó con unos portugueses en la construcción, pero decidió cambiar el taladro eléctrico que usaba para abrir las calles por los libros. En Connecticut estudió una carrera universitaria, que después complementó en el Reino Unido. La ciudad de los rascacielos lo vio nacer como profesional del fútbol. El Metro Stars (hoy Red Bulls) le dio la oportunidad de ser asistente técnico en el año 2000.

El Tricolor vive un interinato. Ricardo Ferreti, un experimentado entrenador local tomó las riendas del equipo después de que Miguel El Piojo Herrera perdiera el trabajo en julio por pegarle a un periodista. Osorio tendrá que encaminar al equipo en el largo camino rumbo a Rusia 2018. Las eliminatorias de Concacaf, la confederación de América del Norte, Caribe y Centroamérica, inician el próximo 4 de noviembre y concluirán en octubre de 2017. Una docena de equipos buscará tres boletos para el Mundial.

El nombramiento de Osorio no ha gustado en México. Los aficionados esperaban el anuncio de un gran nombre. En el proceso sonaron opciones como Marcelo Bielsa y Jurgen Klopp, que terminó rechazando el ofrecimiento por estar en un año sabático. Los directivos mexicanos, sin embargo, eligieron a alguien más acorde a sus posibilidades. Osorio cobrará 1.2 millones de dólares al año, el 60% del salario que recibía El Piojo Herrera.

Desde Colombia resaltan las virtudes de Osorio, que en su juventud jugó como volante en el Deportivo Pereira. “Es un estudioso del fútbol, un enfermo”, asegura el periodista Nicolás Samper. “Dedica muchas horas a estudiar rivales, formaciones y estrategias. Es muy puntilloso para no dejar nada al azar”, dice.

El método obsesivo se le quedó a Osorio en sus años de formación en Inglaterra. En 2001 el Manchester City le hizo una oferta. Estuvo allí seis temporadas, en las que trabajó con Kevin Keegan y Stuart Pearce. Ahí se convirtió en asistente técnico y desarrolló el trato con los jugadores. En 2006 regresó a su país para dirigir a Millonarios. Ese fue el inicio de su trayectoria como director técnico, en la cual ha ganado tres Ligas, dos copas y una Supercopa con el Atlético Nacional colombiano. También ganó el Torneo de Finalización con el Once Caldas en 2010. 

Osorio ha desarrollado una teoría que llama la memoria operativa, una serie de ensayos y movimientos técnicos con balón que los jugadores repiten una y otra vez en los entrenamientos para saber cómo enfrentar diversos escenarios en los juegos. Samper asegura que el método de trabajo ha ayudado a Osorio a explotar las habilidades en jugadores limitados. “Lo hizo con Sherman Cárdenas en el Atlético Nacional, un volante que terminó siendo un importante ofensivo, y con Jaime Castrillón en Once Caldas, que lo recuperó y lo hizo uno de sus puntales”, afirma.

Está por verse si Osorio puede adaptar la teoría, que le ha funcionado en clubes, a un equipo que se reúne esporádicamente. Aún así, el entrenador colombiano tiene otras ventajas. Una de ellas es el conocimiento de la MLS, la Liga de Estados Unidos, donde entrenó al Chicago Fire y a los Red Bulls de Nueva York. La selección americana se ha convertido en un complicado rival para el equipo mexicano. Doblegarlo en las eliminatorias de Concacaf serán clave de su éxito.