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Demasiadas urgencias en Turín

El Sevilla, atormentado por las bajas y su mal inicio liguero, se enfrenta a una Juventus agobiada por su escaso rendimiento en la Serie A y las dudas sobre Allegri

Allegri junto a Bonucci en un entrenamiento este martes.
Allegri junto a Bonucci en un entrenamiento este martes. AFP

"Cuestionar al entrenador es una auténtica barbaridad", afirmaba José Castro, presidente del Sevilla, poco antes de que la expedición andaluza tomara el avión que le llevó a la nubosa y gris Turín, al pie de los Alpes. Una auténtica cordillera tiene ante sí el Sevilla, lastrado por las bajas de Beto, Escudero, Rami, Pareja, Carriço, Banega, Kakuta, Vitolo y Fernando Llorente. "Tenemos muchas bajas, es cierto, pero también una gran plantilla que nuestro entrenador dirigirá perfectamente", añadió el máximo dirigente del Sevilla. Especialmente llamativas son las ausencias de Vitolo y Fernando Llorente. Los dos futbolistas estaban tocados muscularmente, pero podían haber forzado para disputar este encuentro de Liga de Campeones, donde un triunfo en el Juventus Stadium dispararía las opciones de clasificación de los andaluces para los octavos de final.

Emery, no obstante, ha decidido no forzar. El motivo es la mala situación liguera de un equipo que solo ha ganado un partido de seis y lleva cinco tristes puntos cuando las expectativas en el verano eran la de pelear por la tercera plaza. El sábado llega el Barcelona y Emery ha tomado partido por la Liga. En el fastuoso estadio juventino, el vasco dará la oportunidad a jugadores como Konoplyanka, al que todo el sevillismo está deseando ver, o incluso cabe la posibilidad de que Immobile juegue de titular en este regreso a Italia. El fijo es Gameiro, pero el entrenador podría darle la camiseta al italiano para que se reivindique y despeje las grandes dudas que se ciernen sobre su rendimiento.

Lo curioso del caso es que Emery solo puede disponer de 16 profesionales, por lo que ha tenido que tirar de cuatro jugadores del filial —David Soria, Soriano, Matos y Juan Muñoz— para llevarse a 20 jugadores hasta Italia. "A pesar de todos los problemas que tenemos, queremos clasificarnos y hacerlo siendo el primer clasificado", insistió Castro. El Sevilla logró un gran triunfo por 3-0 ante el Borussia en el primer partido de este grupo D, denominado de la muerte y completado con el Manchester City.

La Juventus también vive momentos de zozobra. Su inicio de Liga ha sido muy malo, el peor desde 1970, y el equipo se encuentra en pleno proceso de adaptación. Se han ido jugadores importantes y el grupo de Allegri no funciona. El propio entrenador se encuentra ya cuestionado y todo lo que no sea una victoria le pondría en muchos apuros en cuanto a su continuidad.

Las lesiones también se han cebado con la Juventus y en el colmo de las desdichas aparecen temas extradeportivos que alteran la tranquilidad de la institución. El defensa Martín Cáceres, que también lo fue del propio Sevilla y del Barcelona, se estrelló con su Ferrari en la madrugada de este lunes contra la parada de un autobús. La irresponsabilidad del uruguayo es grande, ya que dio positivo en el posterior control de alcoholemia. Afortunadamente, Martín Cáceres resultó ileso y tampoco provocó lesiones a terceros.

La Juventus, no obstante, sí tuvo un buen inicio en esta Liga de Campeones al derrotar al Manchester City a domicilio (1-2) con goles de Mandzukic y Morata. El delantero español se encuentra en un gran momento de juego y es uno de los mayores peligros del conjunto italiano. Juventus y Sevilla, con tres puntos cada uno, juegan, por lo tanto, un partido marcado por las urgencias cuando apenas han transcurrido dos meses de competición. Es la lógica exigencia que acompaña a los grandes y el peaje que no tiene más remedio que pagar el conjunto andaluz en su regreso a la máxima competición continental cinco años después.

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