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Jason Day gana el PGA Championship y Spieth es ya número uno del mundo

El australiano logra su primer grande con récord de golpes bajo par (20)

Spieth, segundo ayer, arrebata el trono mundial a McIlrroy

Jason Day, con el trofeo Wanamaker como ganador del PGA Championship
Jason Day, con el trofeo Wanamaker como ganador del PGA. AP

El golf es un deporte de superación y misticismo, lleno de historias y leyendas. Jason Day puso este domingo en Whistling Straits (Kholler, Michigan, EE UU) su pequeño grano de arena al ganar su primer grande con la puntuación más baja vista en la historia: 20 golpes bajo par. El joven golfista australiano, 27 años, superó al estadounidense Jordan Spieth (-17), que con este segundo puesto se convierte a sus 22 años en número uno del mundo en detrimento de Rory McIlroy.

El PGA Championship está considerado el menos importante de los cuatro grandes que se juegan cada año en el circuito mundial de golf pero a tenor de lo visto estos días esta idea podría cambiar. En una gran última jornada, Day fue capaz de aguantar el ataque de Spieth gracias a su constancia y su dominio de los pares 5, donde en estas cuatro jornadas consiguió 14 de los 20 golpes bajo par. Tras un gran inicio y un estratosférico putt para par en el hoyo 7, Day cometió su único error grave en el hoyo nueve al quedarse lejos de green tras un pobre golpe. Sin embargo, un gran putt para par le dio la tranquilidad necesaria para afrontar la segunda parte del recorrido. Es uno de los pocos momentos en los que Day mostró sus emociones.

Una historia de redención

Cuando en el hoyo 16, un par cinco que ha dominado todos los días, Day llegó a green con el segundo golpe, se dio la vuelta, golpeó con el puño el brazo de su caddie Colin Swatton y sonrió. Sabía que lo tenía hecho y quería agradecérselo a su mentor y amigo. La historia de Day no ha sido fácil. Huérfano de padre y joven problemático, a los 12 años ingresó en una institución para menores con serios problemas con el alcohol y la delincuencia. Una biografía de Tiger que cayó en sus manos y la mano salvadora de Swatton, que desde entonces ha sido su guía, entrenador y caddie, le salvaron.

Day, tras su birdie en el 7.
Day, tras su birdie en el 7. efe

Desde entonces, un recorrido vital no lleno de dificultades para un golfista que da lo mejor de sí en los grandes le ha llevado hasta la cima. No era la primera vez que estaba cerca de conseguirlo. Day ya había sido segundo en tres ocasiones y acumula nueve top ten en 20 participaciones en los majors. Toda una carta de presentación para un golfista agresivo y sólido que está llamado a seguir en la cima.

"Me lo he pasado muy bien y decidí no parar de luchar con todas mis fuerzas hasta el final", dijo un emocionado Day enjugándose las lágrimas mientras recordaba la pérdida de su padre y el largo camino hasta llegar aquí.

Spieth, nuevo número uno

Pero si se habla de jóvenes talentos hay que hacer una mención especial al nuevo número uno del mundo, Jordan Spieth. El texano no pudo con Day pero tras su segundo puesto sube al trono mundial en sustitución de Rory McIllroy, que volvía en el PGA tras dos meses de baja por lesión. Spieth, que no dio nunca su brazo a torcer, completó una gran última vuelta para 17 bajo par y un total de -54 en los cuatro grandes, con lo que derrumba el récord de Tiger Woods (-53) en el año  2000, el mejor de la historia de Tiger.

Spieth completa así un ciclo soberbio en la que ha ganado el Masters de Augusta y el Open USA, ha quedado cuarto en el Open Británico, donde se quedó a un golpe de jugar el play off, y ha terminado segundo en el PGA.

"Ha sido fantástico. Hemos jugado muchas rondas de grandes juntos y esta ha sido la vez en que le he visto jugar mejor", dijo de Day del estadounidense Jordan Spieth.

Spieth felicita a Day tras su victoria.
Spieth felicita a Day tras su victoria. AFP

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