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El Atlético comienza a carburar

El cuadro rojiblanco derrota al Oviedo con un ejercicio algo más sincronizado en el que destacó la conexión de Vietto y Griezmann

Carrasco disputa el balón con Jonathan Vila
Carrasco disputa el balón con Jonathan Vila EFE

Segundo partido y segunda victoria del Atlético, esta vez ante un voluntarioso Oviedo (0-2) que, sin embargo, no pudo con una versión cada vez más cercana del equipo que Diego Simeone tiene en mente para esta temporada. Algo más engrasados, principalmente en ataque, los rojiblancos ajustaron su medio del campo, donde destacó principalmente Gabi, cuya ubicación liberó a Koke, lo que sirvió para conectar a los tres de arriba.

Carrasco continúa sin hacerse a un puesto que desequilibra la línea de ataque

Sigue ensayando el argentino con Vietto, Griezmann y Carrasco en ataque y el triángulo continúa cojeando por una de sus patas. Mientras el primero y el segundo parece que empiezan a congeniar (también físicamente pues a distancia resultan difíciles de distinguir) el belga no parece haber identificado todavía las muchas características de su puesto. En determinadas fases del partido Carrasco bajó al centro del campo a recibir la pelota, lo que generó descordinación a la hora de adaptar el vacío pendiente en la banda derecha, ya que Vietto y Griezmann pecan de acostarse en muchas ocasiones en la banda izquierda, lo que desequilibra por completo la zona de ataque.

Radicales del Atlético, en una pelea antes del partido

La nota desagradable del encuentro tuvo lugar antes de que comenzara el partido. Una peña de hinchas radicales del Atlético conocida como Suburbio protagonizó una pelea con aficionados del Oviedo en las inmediaciones del estadio Carlos Tartiere, según informó la Policía Nacional.

A diferencia del primer encuentro contra el Numancia, Koke recuperó por momentos (mucho tuvo que ver la incapacidad del Oviedo para presentar batalla en el centro del campo) su posición de la temporada pasada, cercana a la línea de ataque. Con Gabi y Tiago limpiando la zona central, el capitán rojiblanco se ganó el derecho de asomarse por posiciones más adelantadas con la seguridad de que la casa quedaba a buen recaudo. Fruto de una de sus múltiples recuperaciones llegó el primer tanto del Atlético. Rápido en la ejecución, el 6 rojiblanco entregó la pelota a Vietto, que en medio centímetro encontró el hueco por el que filtrar un pase a Griezmann, para que el francés, en carrera y con la pierna izquierda preparada, enviase el balón al fondo de la portería defendida por Esteban con un remate a bocajarro.

Con Juanfran y Siqueira en los laterales, la línea de centrales estuvo ocupada por Savic y Lucas, uno de los canteranos a los que más bola está dando Simeone, y que en Burgo de Osma consiguió el primer tanto del Atlético esta pretemporada. Un despiste del serbio, sin embargo, permitió que el Oviedo dispusiera de la ocasión más clara del partido cuando Linares se plantó solo ante Oblak. El portero esloveno demostró su fortaleza en el mano a mano y desvió con el cuerpo el disparo del delantero zaragozano.

Quiso darle continuidad Simeone al once titular y lo mantuvo intacto sobre el campo durante el comienzo de la segunda mitad. A medida que el cansancio del Oviedo iba en aumento se sincronizaban los movimientos de los jugadores del Atlético a pesar de que el conjunto asturiano siguió tratando de acercarse al área de Oblak con empeño. Pero como los amistosos están para probar jugadores, Simeone dio entrada de una sola tacada a seis futbolistas, entre ellos a Óliver Torres, del que el argentino sigue esperando mucho más de lo que el extremeño le ha ofrecido hasta ahora. También tuvo minutos Fernando Torres que marcó su primer gol de la pretemporada tras aprovechar un rechazo de Esteban a un centro de Raúl García. El internacional español se estiró desde el suelo para embocar el balón y firmar el segundo y definitivo tanto del encuentro.

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