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Red Bull toma aliento

El perfil de Hungaroring permite a la escudería energética acercarse como nunca a Mercedes

Ricciardo, este viernes, en Hungaroring. Ampliar foto
Ricciardo, este viernes, en Hungaroring. AP

Agazapado y embotellado entre el pelotón la mayor parte de la temporada, Red Bull emerge con fuerza en Hungría, donde este viernes, la primera jornada de ensayos libres de la última parada del calendario antes del parón veraniego, se ha acercado más que nunca a Mercedes. Lewis Hamilton ha liderado las dos sesiones de entrenamientos, seguido muy de cerca por los dos pilotos de a escudería del búfalo rojo en la tanda de la tarde. El ruso Daniil Kvyat ha logrado el segundo mejor registro, a sólo tres décimas del británico, mientras que Daniel Ricciardo, su compañero en la estructura de Milton Keynes, terminó el tercero. Al australiano, sin embargo, se le chamuscó el motor de su RB11 a 20 minutos del final, pero la avería no le acarreará ninguna suspensión porque el propulsor que en ese momento incorporaba su monoplaza era antiguo. Carlos Sainz fue el sexto y Fernando Alonso, el octavo, a 1,8 segundos de Hamilton en el que fue uno de los mejores viernes del asturiano.

El reglamento vigente acentúa más que nunca la importancia de las unidades de potencia y deja muy poco margen para que los ingenieros se saquen inventos de la chistera. Es por eso que Hungaroring, un escenario en el que el motor pierde el protagonismo que gana en otros circuitos, el habitual orden establecido en el pelotón se ve alterado. Esta pista situada a las afueras de Budapest es, junto a la que dibujan las avenidas de Mónaco, la que demanda la configuración con mayor carga aerodinámica. En este punto cobra sentido la revitalización de Red Bull, que en estas circunstancias concretas parece capaz de contrarrestar las carencias que en la mayor parte de los trazados le supone el motor Renault que incorporan sus monoplazas.

Aunque Adrian Newey haya dado un paso atrás para centrarse en otros proyectos, la mano de este mago del lápiz y el papel todavía está muy presente hoy en día en los bólidos de Milton Keynes (Gran Bretaña). El año pasado, precisamente aquí, Ricciardo consiguió la segunda victoria de su trayectoria en la F-1, rompiendo la ‘dictadura’ que venía imponiendo Mercedes. “Creo que podemos optar a pelear por el podio”, reconocía este viernes el corredor de Perth, caminando de regreso al taller y mientras la grúa recuperaba su coche, todavía humeante.

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