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El Rayo agranda su marca

El conjunto vallecano ha potenciado una imagen de equipo formador y solidario

290 jugadores se entrenan repartidos en 14 equipos

Los jugadores del Juvenil A del Rayo celebra el título de Copa.
Los jugadores del Juvenil A del Rayo celebra el título de Copa. EFE

75 jugadores han pasado por el primer equipo del Rayo Vallecano desde 2011. 77 se han marchado en el mismo periodo. Aunque la resta de entradas y salidas ofrezca un resultado negativo, el saldo para el club madrileño desde que ascendiera a Primera hace cuatro temporadas ha sido más que positivo. A la par que el equipo de referencia se afianzaba en la máxima categoría, sus escalones inferiores han ido explotando. Los equipos benjamín, infantil y juvenil se han proclamado este curso campeones de Liga, logrando este último la Copa de Rey tras derrotar al Real Madrid en la final. Un balance de resultados deportivos que conforman la mitad de la marca Rayo Vallecano, y que completan iniciativas solidarias como la asunción del pago del alquiler de una de las vecinas del barrio, Carmen Martínez, cuando iba a ser desahuciada, o la inclusión de un arcoíris en su camiseta en señal de apoyo a siete causas sociales.

No somos el Sevilla  pero sí que intentamos aprender de todos los equipos"

Felipe Miñambres, director deportivo del Rayo Vallecano

Somos un club simpático y la gente que nos ve sabe que llevar este escudo significa algo. Todos los que han trabajado por el Rayo nos lo ha ido contando y eso te da un prestigio y orgullo. Cuando sales fuera la gente te conoce, sabe cómo jugamos, lo que somos, y uno se enorgullece de que seamos un equipo conocido también por aspectos que no son sólo deportivos”, confiesa Felipe Miñambres, exjugador y responsable de la dirección deportiva del conjunto madrileño, recientemente renovado por el club al que lleva nutriendo de futbolistas desde 2007.

Su tarea forma parte de un engranaje minucioso. Condicionado por las directrices de los administradores concursales desde 2011 hasta 2014, sus negociaciones han sido más diplomáticas que mercantiles. “Tratamos de traer jugadores que no hayan tenido oportunidad de triunfar en otros equipos o que hayan estado en Segunda. Somos un equipo en el que los jugadores se revalorizan y eso sirve de aval a la hora de negociar”, señala Miñambres.

Altas y bajas por temporada

Temporada 2011/2012

Altas: 20

Bajas: 15

Gastos: 340.000 euros

Ingresos: 1,8 millones de euros

Temporada 2012/2013

Altas: 17

Bajas: 19

Gastos: 0

Ingresos: 2,57 millones

Temporada 2013/2014

Altas: 18

Bajas: 19

Gastos: 0

Ingresos: 7 millones

Temporada 2014/2015

Altas: 20

Bajas: 24

Gastos: 500.000 euros

Ingresos: 350.000 euros

La imposibilidad de firmar un contrato superior a dos años por restricciones legales ha evitado que el Rayo haya hecho caja con la salida de muchos de sus jugadores. Sin embargo, los traspasos de Coke (1,8 millones al Sevilla), Michu (2,5 al Swansea) o Leo Baptistao (7 al Atlético) sí que han servido para dar algo de aire a un club que ha encontrado la forma de transformar el agobio financiero en una forma de vida saludable.

Asociado a uno de los barrios más identificables de Madrid, de espíritu obrero, contestatario y contracultural, Vallecas no se entiende sin el Rayo. Sin embargo, a esa imagen aguerrida y orgullosa le sigue ahora la distinción de club formador.

En la Ciudad Deportiva de la Fundación del Rayo se entrenan 290 jugadores repartidos en 14 equipos, asesorados por 58 profesionales. Cuenta con unas instalaciones de 75.934 metros cuadrados repartidos en cinco campos de fútbol, más uno dedicado exclusivamente a la formación de porteros. “Para nosotros ha sido una alegría, antes estábamos desperdigados por ahí, no teníamos una casa”, apunta Miñambres. Gracias a este salto logístico y a los resultados deportivos, equipos como el Atlético o el Real Madrid empiezan a encontrar dificultades a la hora de llevarse a alguno de sus jugadores. “Ahora son más fieles, el estar en Primera y ser un equipo atractivo les convence. Algunos siguen yéndose, pero muchos otros se quedan con nosotros porque ven más futuro”, añade.

Desde la llegada de Paco Jémez en 2012, el Rayo se ha transformado en un equipo ofensivo y reconocible a pesar de verse obligado a renovar por completo al equipo cada temporada. “Estamos acostumbrados. Tenemos que esperar hasta los últimos días del mercado para tratar de conseguir a los jugadores más interesantes. Pero no hay ningún truco, sabemos qué tipo de jugadores necesita Paco para hacer el juego que pretende y nuestra parcela se limita a proveerle de ese tipo de jugadores”, señala Miñambres.

“No somos el Sevilla, porque cada club tiene sus particularidades, pero sí que intentamos aprender de todos los equipos. Aquí viene gente a ver cómo trabajamos, pero lo que hacemos es muy sencillo”, añade. Tan sencillo como reconocible.

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