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Toni Freixa: “Nosotros podemos esperar, el Barça no”

El candidato a la presidencia, liberado, defiende su perfil futbolero y conciliador al tiempo que reclama recuperar el valor de La Masia

Toni Freixa, durante una entrevista. Ampliar foto
Toni Freixa, durante una entrevista. efe

Más allá de la que se autoimponga, Toni Freixa (Barcelona; 46 años) no tiene ninguna presión en la carrera electoral del Barça porque no partió como favorito sino que ahora sorprende por sus propuestas, bagaje y conocimiento adquirido en sus dos etapas como directivo en el club. Se divierte mientras los demás se tensan. “Me siento liberado”, confiesa quien estuviera en las candidaturas de Laporta y después Rosell, sobre todo porque se siente más cómodo sin corsés, delegando en vez de ser la espalda en la que delegar. Rehúye, en cualquier caso, de un modelo presidencialista y presume de su cultura futbolística, donde muchos, incluso cuando le daba patadas al balón, le llaman Don Antonio. El Barça es su pasión, dice, y sólo le falta “dar un pasito más”.

Pregunta. Laporta, Rosell, Bartomeu y Freixa participaban en la candidatura de 2003… ¿Qué ha ocurrido para que dividieran de esta manera su camino?

Respuesta. Representábamos un grupo nuevo que no tenía ligazones con la anterior generación. Y la gente pidió ese cambio. Después, aparecieron vanidades, celos… cosas de la condición humana. Ahora, aunque en el proceso de precandidatos ha habido buenas propuestas, la gente no les ha dado tanto recorrido porque no piden un cambio de ciclo. Por eso deben escoger qué perfil quieren para dirigir el club”.

P. Pero ha habido procesos judiciales y acusaciones de todo tipo. ¿Por qué?

R. Porque la junta directiva ha de gestionar con rigor, responsabilidad y dentro de la legalidad de sus estatutos. Si hubiésemos hecho esto, se reducirían los juicios en un 90%. No se puede gobernar fuera de la Ley. Seguro que si el contrato de Neymar se hubiera hecho con rigor, tampoco hubiera sucedido todo lo sucedido.

P. Usted, en cualquier caso, se autodenomina como la opción de conciliación pero se lleva mal con los otros candidatos.

R. Discrepo. No pasaremos juntos el verano, pero tengo una relación cordial con ellos y podemos sentarnos en una mesa a hablar. Ocurre que la diferencia está en el modelo de gestión del club porque uno es presidencialista y el otro toma decisiones sin consultar con la junta.

“Tengo equidistancia tanto con el ‘rosellismo’ como con el ‘laportismo”

P. ¿Pero, en caso de ser presidente, retiraría la acción de responsabilidad que hay sobre Laporta?

R. “Yo fui el único que quiso llegar a un acuerdo entre las dos partes. Y me encontré la negativa de Laporta y de Sala-Martín, también de mi junta en pleno además de un enfado por haberme atrevido a tomar esa decisión. Ahora, entiendo que habría que ver qué dice el tribunal para que sirva en el futuro y para garantizar la independencia económica del Barça con directivos solventes y responsables. Resuelto esto, nuestro compromiso es que la ejecución de la sentencia en segunda instancia pase por la asamblea de compromisarios y nuestra junta votará en contra.

P. ¿Fue esta intervención la que le distanció de Bartomeu?

R. No lo sé.

P. ¿Pero no lo hablaron?

R. Sí, tuvimos una conversación pero fui incapaz de entender el mensaje que trató de trasladarme.

P. ¿Y entiende que le acusen de ventajista porque siguió en el club y ahora critica la gestión que se hizo?

R. Lo que digo ahora lo decía allí dentro. No me fui por vocación de servicio, por la voluntad de ayudar desde dentro, por evitar polémicas. En el Barça hacía un papel y me sentía responsable del club, igual que cuando defiendo un juicio. Tenía que actuar de barrera para posibles ataques que hubieran a la junta. Pero no tenía la experiencia de ahora y de todo se aprende. Creo que se pueden decir las cosas con mensaje, contenido, sin necesidad de malas palabras. He aprendido a expresarme con tranquilidad. Me siento liberado porque ahora me represento a mí mismo. He pasado por una etapa que no era demasiado agradable y ahora disfruto mucho.

P. ¿Se siente fuerte?

R. Sí. Me rodea un gran equipo y por eso siempre he pensado: ‘¿Por qué no?’. Hemos sido los primeros en confiar en nuestra candidatura, confiamos en ganar y para nosotros no es una sorpresa que empecemos a gustar. Sabíamos que por nuestro contenido llegaríamos a la gente. Mucha gente ya nos reconoce que somos la mejor candidatura, bueno… ¿sí es así, por qué no podemos ganar? Pero queremos hacerlo con nuestro estilo, con contenido.

“Se ficha porque la estructura deportiva es que el técnico pide y la junta ejecuta”

P. ¿Y cuál es su estilo?

R. Si hablamos de estilo, una candidatura comete faltas, otra juega al catenaccio y nosotros hacemos el jogo bonito [no incluye el juego de la opción Benedito].

P. ¿Qué ha aprendido durante sus años en el club?

R. Que el presidente no puede hablar nunca mal de nadie porque representa a la institución y debemos ser generosos a nivel institucional.

P. ¿Y qué tiene usted que no tengan los otros?

R. Tengo la experiencia como Laporta y Bartomeu, un perfil muy futbolero que Bartomeu no tiene y una equidistancia tanto con el Rosellismo como el Laportismo. Yo no tengo ningún ismo. Y es evidente que si no voy en la candidatura de Bartomeu pues no soy su submarino, como decía Laporta. Garantizo la paz social y eso nos hace una propuesta única.

P. Siempre resalta su perfil futbolero…

R. Es que estaba en una junta en la que les gustaba autoconfesarse como ignorantes del fútbol. He sido un rara avis. Pero un directivo debe saber de muchos ámbitos del club, y el fútbol es muy importante.

P. ¿Pero si todo se ha hecho tan mal, cómo es posible que se ganara el triplete?

R. No se ha hecho todo mal. Hay que felicitar al técnico, a los jugadores y al director deportivo que ya no está. Pero el club está basado en fichajes y no parece que La Masía sea el engranaje. No podemos basarnos en la inversión constante, en priorizar el scouting a formadores con vocación y profesionales. Es como cuando nos dicen que si perdemos en estas elecciones, podremos esperar a las siguientes elecciones. Nosotros podemos esperar, pero el Barça no porque La Masia debe tener una gestión que busque la excelencia.

"Estaba en una junta en la que les gustaba autoconfesarse como ignorantes del fútbol"

P. ¿Pero tendría viabilidad económica el club con esta apuesta?

R. Sí porque si La Masia funciona, no se deberán hacer tantas inversiones sino que se ganará en identificación con el club. Así potencias la marca y aumentarán los ingresos. Lo que no puede ser es que dependamos de los fichajes.

P. Ocurre que luego los equipos ingleses pagan más y muchos canteranos se van…

R. Por eso no nos sentaremos a negociar con representantes de menores de 16 años antes de su primer contrato como profesional. Si conseguimos desligar al jugador de una óptica comercial y acercarlo a la de formación, reduciremos las marchas. Y no ficharemos tanto.

P. Pues ya se han incorporado Aleix Vidal y Arda Turan cuando en su momento la junta se autoimpuso no hacer fichajes durante este verano porque se gastaron ya 180 en el curso anterior…

R. Eso sucede porque la estructura deportiva de ahora es que el técnico pide y la junta ejecuta. Es un modelo de quien se autoconfiesa que no sabe. Y no nos gusta. Queremos estar en primera línea para asumir las responsabilidades junto con el área deportiva.

P. ¿Y qué se puede hacer para revitalizar las secciones?

R. Hay que implantar el modelo de formación del fútbol, con entrenadores vocacionales y conseguir que los equipos profesionales tengan jugadores formados en La Masia.

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