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Peter Lim impone su ley en el Valencia

La marcha del presidente del club de Mestalla deja al club en manos del magnate y del agente de futbolistas Jorge Mendes como plataforma para sus negocios conjuntos

El presidente del Valencia, Amadeo Salvo, la noche del martes. Ampliar foto
El presidente del Valencia, Amadeo Salvo, la noche del martes. EFE

La afición del Valencia se ha despertado del sueño de grandeza que la acometió hace menos de un año con la llegada de Peter Lim, el magnate de Singapur. En los últimos días, se han desencadenado los acontecimientos: primero el anuncio de que Lim manejará los derechos de imagen de Cristiano Ronaldo, lo que puede generar conflicto de intereses y desagrada sobremanera al valencianismo, y ahora la marcha, comunicada a última hora del martes, del presidente, Amadeo Salvo, y del director deportivo, Rufete.

Ambos están enfrentados al entrenador, Nuno Espirito Santo, un hombre, a su vez, del agente de futbolistas Jorge Mendes, el representante de Cristiano. A los resquemores contribuye la presencia sempiterna de Mendes, socio de Lim, en la confección de la plantilla del Valencia, una colaboración muy poco desinteresada, ya que el club le está sirviendo como escaparate para promocionar a sus representados.

En unos meses la percepción de los seguidores ha comenzado a cambiar. A mediados de agosto del año pasado, 6.000 aficionados, arengados por Amadeo Salvo, exigían a Bankia, el principal acreedor del Valencia, con una deuda de 220 millones, que aceptara las condiciones de compra ofrecidas por Lim. El magnate era la opción que la Fundación del Valencia consideraba más idónea para relanzar el club y recuperar la senda de los éxitos.

El empresario compró el 70% de las acciones en manos de la Fundación por 94 millones de euros, de los que solo desembolsó de entrada 22 tras pactar la financiación del resto en tres años. Advertía Salvo que la única solución para evitar el concurso de acreedores era Lim. Y la afición de Mestalla se lanzó a los brazos del rico asiático y su empresa, Meriton. La presión hizo que Bankia aceptara las condiciones de Lim y consintiese refinanciar 160 millones de deuda a un bajo interés.

Antes de ser dueño del Valencia, Lim ya impuso su voluntad. Renovado como entrenador Juan Antoni Pizzi, el magnate obligó a Salvo y a Rufete, valedores del técnico argentino, a desdecirse y contratar a Nuno, portugués de 40 años amigo de Lim y representado por Mendes. Se fraguaba así el trío que ha marcado los designios del club. La llegada de jugadores como Negredo, Rodrigo o Andre Gomes aumentó la calidad del equipo, junto a Otamendi y Mustafi, fichados ambos por Rufete, el director deportivo hoy defenestrado. Las victorias y la ilusión volvieron a Mestalla. Y nadie reprochaba de dónde venían los jugadores, ni lo que costaban, ni quién los pagaba. Sobre todo, con el retorno a la Liga de Campeones.

El magnate Peter Lim. ampliar foto
El magnate Peter Lim. AFP

La afición obvió incluso que los 100 millones que Lim anunció que iba a invertir en el Valencia se han convertido en un préstamo a devolver por el club en 15 años y por el cual el empresario singapurense se embolsará 25 millones. Tampoco reparó en los 85 millones desembolsados en cuatro jugadores procedentes del Benfica —Enzo Pérez, Rodrigo, Cancelo y André Gomes—, todos ellos representados por Mendes a través de su empresa Gestifute, de la cual es socio el propio Lim. Solo André Gomes ha justificado el precio pagado.

Elementos decorativos

En apenas nueve meses, el Valencia se ha transformado. Lim nombró a Salvo como presidente ejecutivo con alta remuneración y mantuvo a Rufete como mánager general. El día a día lo ha manejado Lay Hoon, presidenta del Consejo, junto a Kim Ho, hombre de confianza de Lim. Pero Salvo y Rufete descubrieron que se habían convertido en elementos decorativos. Y todo se precipitó a medidados de junio, con el frustrado fichaje del brasileño Rodrigo Caio, pretendido por Nuno, Lim y Mendes, a espaldas de Salvo y Rufete, que mientras tanto negociaban con el belga Imbula. En las últimas horas, lanzaron un órdago difícil de aceptar para Lim: o ellos o Nuno.

Salvo y Rufete se van junto a sus colaboradores, entre ellos el exfutbolista Ayala. El hasta ahora presidente ha negado que vaya a percibir una indemnización millonaria, en contra de lo publicado por varios medios. El control del Valencia quedará exclusivamente en manos de Lim y Mendes. El representante portugués ha ampliado la estrategia comercial pasando de colocar futbolistas en los principales clubes de Europa a nombrar entrenadores y directores deportivos. Un puzle completo para asegurar y redondear el negocio, que está haciendo despertar a la afición de Mestalla.

Los motivos de Salvo en su adiós

Amadeo Salvo y Lay Hoon, este miércoles por la noche.
Amadeo Salvo y Lay Hoon, este miércoles por la noche. EFE

Amadeo Salvo compareció en la sala de prensa de Mestalla acompañado de Lay Hoon, presidenta del Consejo de Administración del Valencia, para anunciar con algún sollozo lo sabido por todo el mundo, su marcha del club. Anunció Salvo que su despedida se debe a motivos personales. “En la familia estamos viviendo un momento complicado, mi padre tiene cáncer”, esgrimió como argumento principal el hasta ayer presidente ejecutivo de la entidad che, negando que vaya a cobrar una indemnización millonaria de Meriton a cambio de su elegante salida. “Mi sueldo es de 147.000 euros brutos”, matizó.

Como pudo, disimuló Salvo las evidentes desavenencias con Nuno y Lim que han llevado a tomar la decisión. Con Salvo se marchan también Rufete y Ayala. “Si yo siguiera ellos continuarían en el club”. No negó Salvo que ha habido diferencias entre sus colaboradores y los rectores del club. “El Valencia ahora es otro Valencia y tiene un dueño que es Lim y es el que decide”, explicó. “Habrá cambios en la estructura del club”, sentenció Lay Hoon sin saber decir si habrá recambio para Rufete. De momento las decisiones son de Nuno y Lim.

Lay Hoon agradeció el trabajo realizado por Salvo. Sin él, posiblemente su jefe, Lim, no sería el dueño del Valencia. Confirmó Hoon que ahora ejercerá de presidenta ejecutiva mientras buscan a una figura que represente al club y que sirva de “nexo con la afición”. Con la espantada de Salvo, otros consejeros como Manuel Peris y la comisión deportiva encabezada por Rufete y Ayala, solo quedan singapurenses en la cúpula del Valencia. Negó Hoon que para fichar por el Valencia es necesario ser representado por Mendes. “El Valencia ficha a jugadores sea quién sea el que los representa”. No se pronunció la presidenta sobre si habrá más contrataciones. Tampoco dijo ni mu sobre si Meriton está pagando su deuda con Bankia. “No entiendo el interés. No estaría aquí si no fuera así”. Tanto Salvo como Hoon, que escenificaron un abrazo final, anunciaron la ampliación de capital del Valencia por 100 millones de euros. La cantidad que Meriton ha prestado al Valencia.

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