Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sin duelo de leyendas españolas en el derbi neoyorquino

Raúl González y Villa se iban a enfrentar en el derbi de Nueva York pero el asturiano no quiso jugar porque se disputó en césped sintético

Raúl y David Villa se saludan antes del partido
Raúl y David Villa se saludan antes del partido EFE

El azar hizo que los equipos de Raúl González y David Villa coincidieran la noche de este miércoles en el torneo con más historia en Estados Unidos. Pero el esperado careo entre los dos mayores goleadores de La Roja en el derbi entre el New York Cosmos y el New York FC nunca llegó. Un duelo con un toque romántico que podía haber servido para que se midieran las dos leyendas del fútbol español. El Guaje siguió todo el encuentro en pie desde el banquillo, mientras la afición le vitoreaba para que jugara. El entrenador Jason Kreis reconoció al final del encuentro que quería "conservar" al jugador dada la pobre condición del campo, que era sintético.

Ni ellos mismos lo esperaban cuando debutaron en el país del soccer. La anterior ocasión en la que se enfrentaron en el césped fue en Mestalla, hace cinco años. El Valencia perdió entonces frente al Real Madrid por dos goles a tres. El escenario, esta vez, era muy diferente. El James Shuart es un estadio mucho más modesto cuando se compara con las catedrales del fútbol en Europa, con capacidad para solo 12.000 personas. Está instalado además en un centro universitario, a casi una hora en tren de cercanías desde la frenética isla de Manhattan.

Desde la estación, los seguidores se mezclan en un autobús escolar amarillo para llegar al campo del Cosmos. “Técnicamente es solo para nosotros”, decía un seguidor del equipo de Raúl a tres irlandeses que lucían camisetas azules. “Nosotros somos del Bronx”, le respondieron, a la vez que le ofrecían compartir una cerveza mientras un fuerte olor a quemado se apoderó del habitáculo. “Te imaginas venir hasta aquí a cada partido. No se si saldremos vivos de esta”.

Todo muy de película en la US Open Cap, como tampoco podían faltar las cheerleaders animando. Pero las peripecias del viaje daba igual, si de lo que se trataba era de poder ver a los dos Embajadores de La Liga frente a frente. Juntos suman 113 goles con la selección y los dos llevan cuatro marcados cada uno desde que debutaron en EE UU, en la temporada de primavera. Cuando el balón empezó a rodar, solo Raúl se dejó ver ante unas gradas casi llenas. El exmadridista tuvo ocasión, incluso, de estrenar el marcador a los 14 minutos.

El primer gol lo marcó el NYC diez minutos después. Fue obra de Kwadwo Poku, casi inesperado, porque el juego arrancó en la dirección opuesta. Así acabó la primera mitad, sin que llegara el duelo entre los dos españoles y con los visitantes metiendo presión. Arrancó la segunda y de nuevo la estrella del equipo del Bronx saboreó el segundo gol de su equipo, en el minuto 56, sin haber tocado una sola vez el balón. Otro de Poku.

Leo Fernández recortó distancias solo dos minutos después. Raúl fue sustituido casi al final y justo cuando se cumplía el minuto 90, llegó el empate. Se abrió entonces una ventana de oportunidad para que el máximo goleador en la historia de La Roja pudiera jugar durante la prórroga. “Queremos a Villa, queremos a Villa”, se escuchaba desde la esquina en la que se confinó a los seguidores del NYC FC. Pero la posibilidad de ver a los dos españoles juntos ya se había esfumado. Tampoco estuvo Marcos Senna, que deja el Cosmos en otoño.

El duelo quedó en un abrazo y en el casi obligado intercambio de camisetas. Otra ocasión es casi imposible. Los dos equipos de Nueva York juegan en competiciones diferentes. Mientras que el Cosmos de Raúl coronó la NASL en la temporada de primavera, el New York City de Villa va el décimo, a la cola de la conferencia del Este de la MLS, con solo tres partidos de la quincena disputados ganados. Esa diferencia de rendimiento en las dos ligas -la NASL es inferior- presagiaba un encuentro ajustado. Además, el NYCFC venía de encadenar dos victorias. Y así fue.

Al final se impuso el Cosmos en la ronda de penaltis, que pasa de ronda. La US Open Cup es el torneo con más salero en EE UU, con un siglo de historia. Es el único en el que compiten los equipos de todas las ligas oficiales. El club que se alce con el título jugará la Liga de Campeones de la Concacaf. El NYCFC necesitaba casi con desesperación recuperar el orgullo ante la afición neoyorquina, tras la derrota 2-1 el mes pasado frente a los Red Bulls, el derbi oficial. Los dos equipos de la MLS volverán a enfrentarse el 28 de junio en el estadio de los Yankees.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.