España arranca en quinta ante Lituania en el Eurobasket

Alba Torrens y Astou N’Dour, con 18 y 22 puntos respectivamente, lideran la solvente victoria de la campeona en el estreno en Hungría

Alba Torrens busca el pase
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“Jugamos siempre en quinta. Quien pueda, que nos siga”, afirma el seleccionador español, Lucas Mondelo, para resumir el libro de estilo de un equipo conmovedor que comenzó su andadura en el Eurobasket superando con solvencia a Lituania (58-72). Defendiendo con solidaridad y atacando con altruismo, enalteciendo la intensidad desde el primer minuto hasta el último y a tope de revoluciones, España lució con humildad su cartel de campeona en el inicio de una misión con el doble premio del título y el billete olímpico para Río 2016. Alba Torrens, con 18 puntos, siete rebotes y seis asistencias, y Astou N’Dour, con 22 puntos y 12 capturas, lideraron una exultante puesta en escena ante las gigantonas lituanas, abrumadas por el vértigo de un rival que acosa y derriba sin remilgos, por hercúleo que sea el enemigo.

Lituania, 58-España, 72

Lituania: Okockyte (7), Nacickaite (8), Petronyte (9), Kuktiene (7) y Linkeviciene (8) —equipo inicial—, Gutkauskaite (5), Solopova (8), Grigalauskyte (2), Siksniute (2) y Alminaite (2).

España: Palau (5) y Xargay (2), Torrens (18), Ndour (22) y Nicholls (6), —equipo inicial—, Domínguez (4), Martínez (-), Gil (-), Pascua (2) y Cruz (13).

Parciales: 5-13; 10-15; 20-21; 23-23.

Partido de la primera jornada del grupo D del Eurobasket femenino disputado en Sopron (Hungría) ante unos 200 espectadores.

De punta a punta, sin medida ni dosificación, desde el salto inicial y sin escatimar en entrega. En el quinteto de Mondelo, cuatro campeonas de Europa y subcampeonas mundiales —Laia Palau, Alba Torrens, Marta Xargay y Laura Nichols— y una debutante —Astou N’Dour—; las cinco, emigrantes curtidas en las ligas de Turquía, Rusia y la República Checa. La única jugadora de la Liga española en el inicio del partido estaba en el bando rival: la lituana Vita Kuktiene, del Girona, actual campeón. Paradojas de una crisis que ha debilitado la competición nacional por culpa del exilio, pero ha fortalecido a la selección a fuerza de competitividad. Así arrancó España el Europeo en el que buscará revalidar un título que nadie ha repetido desde 1991. Siguiendo la estela de su lustrosa preparación, en la que acumuló ocho victorias ante rivales de enjundia con 74 puntos a favor y 48 en contra de media, se presentaron en Hungría las jugadoras de Mondelo. Muy cerca de esos guarismos en las prácticas estuvo el marcador de la inauguración oficial, igual de ardorosa fue la defensa y de vertiginoso el ataque.

Solo cinco puntos en contra en el primer cuarto

En los 11 primeros minutos del choque la defensa española solo concedió dos canastas. Incapaces de encontrar tiros cómodos ante el atosigante marcaje de las de Mondelo, Lituania se estrelló ante un muro en sus primeros viajes al aro y tomó conciencia pronto de la complejidad de la misión. Alba Torrens acumulaba puntos —6 de los 10 primeros de su equipo— y Astou N’Dour coleccionaba rebotes —6 en el primer cuarto— a buen ritmo con el habitual guion de La Roja: presión y pasión. Con ocho jugadoras por encima del 1,80m, Lituania perdía la pelea del rebote ante un ejército dinámico y batallador con seis guerreras por debajo de ese techo. Donde no llegan los centímetros alcanza la vibrante abnegación.

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La diferencia creció tan fácil (5-15, m. 11) que la selección española cayó en la tentación de recrearse. No lo consintió Mondelo que, al instante, leyó la cartilla censurando el intento de lucimiento individual. “¡Somos un equipo!”, clamaba el técnico, tricampeón de la Liga china en su primer tiempo muerto. Volvió el alocado rigor, Marta Xargay y Anna Cruz dieron otra vuelta de tuerca, Silvia Domínguez dio un firme relevo a Laia Palau en la dirección, y España aceleró de nuevo (15-28, m. 20). Ni rastro de la jugona Kamile Nacickaite, que finalizó con ocho puntos y no anotó su primera canasta hasta la vuelta de vestuarios, ni de la artillera Marina Solopova. Con el paso de los minutos, Lituania se derretía en la caldera española. La rotación de Mondelo se cargó de puntos con los triples de Cruz y N’Dour disolvió cualquier nostalgia de la todopoderosa Sancho Lyttle.

Al descanso, 13 pérdidas de balón y un pobre 6 de 27 en tiros de campo retrataba la asfixia lituana ante un equipo aplicado y generoso en el esfuerzo que alcanzó los 20 puntos de ventaja mediado el tercer cuarto (21-41, m. 25) tras otro arreón de Torrens y N’Dour. Dando lustre al contraataque, desmontando constantemente la defensa rival. Solo una episódica sacudida de carácter rebajó la distancia en el marcador, pero nunca peligró la victoria para España. Mañana, ante Eslovaquia, el segundo partido de la primera fase (16.30, Teledeporte).

Sobre la firma

Faustino Sáez

Es redactor de deportes del diario EL PAÍS, especializado en baloncesto. Además del seguimiento de ACB y Euroliga, ha cubierto in situ Copas, Final Four, Europeos y Mundiales con las selecciones masculina y femenina. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS.

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