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Wiggins tiene una hora para acabar con todas las horas

El ganador del Tour del 12 intentará en el velódromo olímpico de Londres fijar el récord en una distancia imposible

Wiggins, el martes, durante uno de sus últimos entrenamientos. Ampliar foto
Wiggins, el martes, durante uno de sus últimos entrenamientos. Getty Images

Después de los teloneros, la estrella. Después de Voigt, Brändle, Dennis y Dowsett, los ciclistas que han convertido el récord de la hora en un asunto plenamente anglo y sajón, sir Bradley Wiggins, barba de hípster, vestimenta de mod, música de los Who y los Jam, rey del fixie, quien, en Londres, en el velódromo que le consagró olímpicamente, intentará el domingo (19.30, Eurosport), la hora que acabe con la hora. La marca que debe batir Wiggins es los 52,937 kilómetros que su compatriota Alex Dowsett consiguió el 2 de mayo pasado en Manchester; su hoja de marcha (16,1 segundos por vuelta; 223 vueltas a una pista de 250 metros) está basada en una referencia de 55,750 kilómetros; su objetivo verdadero, los 56,375 kilómetros que otro de sus compatriotas, Chris Boardman, logró en 1996 con la posición de superman, prohibida desde el año 2000. No se ve en el panorama a ningún corredor capaz de superarla en los próximos años.

Wiggins, de 35 años, pistard de éxito antes que routard, piensa en Boardman y los aficionados piensan en Petit Breton, Fausto Coppi, en Jacques Anquetil, en Eddy Merckx, en Miguel Indurain, los cuatro ganadores del Tour que también se han atrevido, y lo han conseguido, con el récord de la hora, la prueba absoluta del valor ciclista. Wiggins, ganador del Tour del 12, sería el quinto en la galería, y entre el público, entre los 6.000 espectadores que agotaron las entradas del velódromo olímpico, llamado ahora de Lee Valley, estará Miguel Indurain, el último que batió el récord con una Pinarello, la misma marca de bicicleta que utilizará el noble inglés.

A Indurain (53,050 kilómetros, Burdeos, 1994), Fausto Pinarello le armó con una Espada, una bici de formas y concepción revolucionarias; a Wiggins le ha provisto de la llamada Bolide HR, una evolución atómica de la bici que usó el Sky en las contrarreloj en 2013, dotada de unas horquillas delanteras rectas tan pegadas a la rueda que apenas cabe un pelo entre ambas y de un manillar único. Si la bici completa de piñón fijo pesa unos siete kilos, el cuadro, de carbono en una sola pieza son 1,9 kilos; las ruedas lenticulares están calzadas con tubulares dorados y los apoyos para los codos, 600 gramos de titanio pulverizado con rayo láser, están fabricados a la medida con una impresora 3D que tomó como guía un escáner de los antebrazos del corredor. “Fabricar la bici, en la que han trabajado, a medias con los ingenieros de Jaguar, unas 50 personas, ha costado 200.000 euros”, dice en la Gazzetta dello Sport el hijo a quien Nani Pinarello bautizó con el nombre de su admirado Coppi.

Será como poner el piloto automático a 16,1s por vuelta"

En sus declaraciones previas, Wiggins, el calculador, hacía el símil entre su organismo, capaz de desarrollar 470 vatios durante 60 minutos, y el motor de un coche al que regulara la velocidad con un piloto automático. El ciclista, que se siente capaz de ello después de hacer un ensayo de 30 minutos, puede controlar todas las variables exteriores salvo una, quizás la más importante. Puede controlar la temperatura de la pista, la temperatura y la humedad ambiental o la cera de la madera del velódromo, pero no puede hacer nada con la presión atmosférica, que, desgraciadamente para sus intenciones, se prevé alta en Londres, lo que le puede suponer, según los expertos, hasta un kilómetro a su marca.

Froome y Nibali, en los Alpes

Después de estarse unas semanas compartiendo Parador en el Teide, vigilando sus entrenamientos y comidas respectivos, Chris Froome y Vincenzo Nibali volverán a tener que aguantarse una semana más en los Alpes franceses, donde corren el Dauphiné, que comienza el domingo en Albertville. Falta justo un mes para el comienzo del Tour de Francia, en el que sus dos últimos ganadores tendrán como principales rivales a Alberto Contador (ganador en los Campos Elíseos en 2007 y 2009) y Nairo Quintana, quien aspira a convertirse en el primer colombiano de amarillo en París. Ambos se entrenarán en altura hasta finales de junio, cuando coincidirán, del 18 al 21, en la Ruta del Sur, en Lourdes y los Pirineos franceses.

La representación española en el Dauphiné está encabezada por Alejandro Valverde, ganador de la prueba en 2008 y 2009, y Purito Rodríguez. Concebido como un pequeño Tour, el Dauphiné, organizado por la misma empresa que la grande boucle, cuenta con una contrarreloj por equipos de 24 kilómetros (el martes) y cuatro etapas con final en alto: el jueves se llegará hasta Para Loup vía Allos, la misma etapa que se repetirá en el Tour; el viernes, a Villard de Lans; el sábado, a Mont Blanc, y el domingo 14, la última etapa, a Modane.

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