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“¡Un último saque!”

Pese a las turbulencias de este curso, Nadal mantiene su programa de trabajo

Hoy se mide a Almagro (no antes de las 13.00, Eurosport) en la segunda ronda

Nadal en el Roland Garros 2015 Ampliar foto
Nadal, durante un entrenamiento en París.

Hay una secuencia, un puñado de palabras que denotan el hambre del campeón. “¡Espera! ¡Un último saque y nos vamos!”, suelta Rafael Nadal en mitad del bosque de Boulogne, un pulmón verde y laberíntico, en el que se cobijan tres pistas, solapado al complejo de Roland Garros. Allí, el español atizó a la pelota ayer una y otra vez: drive-drive-drive; ¡zasca, zasca, zasca! Golpes durísimos y planos; cada uno más seco y potente que el anterior. Le instaba a recoger las cosas y marcharse Carlos Costa, su agente, pero ese espíritu infatigable que domina al rey del torneo parisino le hizo soltar una última estocada al colombiano Robert Farah, su sparring durante la última sesión de entrenamiento. ¿Resultado? ¡Zas! Ace. Punto directo.

Nadal, que este jueves se mide (no antes de las 13.00, Eurosport) a Nicolás Almagro en su segundo duelo en París, no pierde un segundo. “Le está pegando muy bien a la pelota”, matizó su tío Toni después de la sesión. “Pero las cosas hay que hacerlas cuando vienen los partidos complicados. No es un tema de que haya que mejorar el drive o el revés, no. Venimos de entrenar muy bien, el primer día jugó bien y el nivel de todos los entrenamientos desde que llegamos hasta aquí ha sido lo suficientemente bueno. Lo que hay que hacer es competir bien”, agregó el preparador del número uno español.

Tiene el nivel necesario para ganar el torneo"

Toni Nadal, preparador

¿Tiene Rafael el nivel necesario para ganar el torneo? “Lo tiene”, precisó el técnico, siempre puntilloso en su discurso; “una cosa es el nivel de juego y otra el de los resultados, que es lo que necesitamos ahora mismo. En muchas ocasiones hemos tenido un nivel más bajo aquí y nos ha ido bien, así que ya veremos qué pasa”.

Frente a la adversidad y las turbulencias que atraviesa desde que se coronase por última vez en la Philippe Chatrier, hace un año, Nadal vive el presente desde la normalidad y el trabajo metódico. Mantiene la rutina de trabajo, así que nada de novedades ni golpes de timón en el planteamiento diario. “No hemos entrenado nada específico. Intentamos hacer lo que sabemos, lo que hemos hecho siempre. Es decir, tener un juego consistente, que es lo que nos ha fallado hasta hoy. En todo el año él ha sido capaz de hacer buenos partidos, pero le ha faltado consistencia para hacer cuatro o cinco seguidos buenos. Entonces, ¿Qué le falta? Le falta eso”, explicó Toni.

Nadal, durante en su estreno contra Quentin Halys. ampliar foto
Nadal, durante en su estreno contra Quentin Halys. REUTERS

Así que, según el preparador, calma. “Cuando hemos estado nerviosos, Rafael casi siempre ha ganado. Este año le pegamos mejor a la pelota que muchos años en los que ha ganado. Las rutinas son las mismas. Llevamos muchos años aquí y no tenemos que ir dando tumbos. No vamos a dramatizar por tres derrotas. No llegamos pletóricos de confianza y tenemos más dudas porque no sabes cómo vas a responder, pero el juego en los entrenamientos es muy bueno”, prolongó Toni, que a su vez aseguró que su sobrino ha digerido correctamente los traspiés de 2015 (Berdych, por dos veces Fognini, Raonic, Verdasco, Djokovic, Murray y Wawrinka): “Ha aceptado bien las derrotas. En esta vida no queda otra. Hay que aceptarlo y seguir trabajando; es lo que ha hecho Rafael toda la vida”.

Le pega mejor a la pelota que muchos años en los que ha ganado aquí"

Le espera al de Manacor una prueba exigente con Nicolás Almagro. Después de mucho tiempo encallado, como consecuencia de una fascitis plantar que le obligó a pasar por el quirófano, el duelo contra el murciano (154 del ránking) permitirá calibrar mejor las sensaciones. Desde luego, mejor que en el estreno contra el francés Quentin Halys (296 del mundo). No tanto por los precedentes numéricos (13 cruces, 12-1 a favor del balear y 3-0 sobre la tierra batida de Roland Garros), como por el juego combativo y los intercambios que pueda plantearle. “Será un test duro”, anticipa Toni, que antes de tomar uno de las sendas de tierra para volver a pie hasta la zona de jugadores respondió una última pregunta. ¿Quiere jugar Rafael la Copa Davis, contra Rusia? “Tiene la predisposición para ir. ¿Qué no es un lugar ni un momento apetecible? Obviamente no. Pero, claro, después está por ver si le convencen o no, o si está en condiciones para ir o no”. Es decir, puntos suspensivos… .

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