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Ramos es el catalizador

El traslado del central al mediocampo permite al Madrid cerrarse mejor atrás y ganar espacios para las carreras de Bale y Cristiano

Ramos intenta una chilena ante el Sevilla.
Ramos intenta una chilena ante el Sevilla. AP

Carlo Ancelotti gestionó la abundancia superponiendo mediapuntas y puntas en un esquema que, en el último año, ha hecho fama entre los técnicos de toda Europa por su extravagancia. La semifinal de la Champions que el Madrid comenzará a disputar el próximo martes contra la Juventus en Turín invierte el paradigma. La eliminatoria obliga al entrenador a gestionar la escasez. Faltarán Modric y Benzema, en opinión del técnico los dos futbolistas más lúcidos de la plantilla a la hora de dirigir los ataques. Pero Ancelotti ha reinventado el modelo con naturalidad. Primero, adelantando a Ramos al centro del campo. Después, devolviendo a Bale a la punta del ataque y sacándolo del centro de la cancha, donde se mostraba sufriente o disperso.

Joaquín Caparrós, el primer entrenador de Sergio Ramos en Primera, no tiene dudas sobre el éxito del muchacho como volante interior. “Sergio tiene talento activo”, dice Caparrós. “Es coordinado, potente, seguro de sí mismo, capaz de influir en los demás. Genéticamente es un dotado para el deporte. Sabemos incluso que es buen torero. Yo estoy convencido de que si lo llamasen para jugar la Copa Davis él no desentonaría”.

Ancelotti cree que así libera a Kroos y desahoga a los puntas

“El Madrid no tiene otra solución que poner a Ramos en el mediocentro”, explica Caparrós, “porque Modric está lesionado y Khedira debe tener la mente en otra cosa. Así ayudas a Kroos, que no está en su mejor momento físico. Tener al lado un futbolista con esa potencia te oxigena y te libera”.

Las soluciones de Ancelotti remiten a algo tan italiano, tan íntimo, como el sentido de la supervivencia. En tiempos de mudanza, el técnico se aferra a las ideas esenciales: que jueguen los más entusiasmados; que se organicen según el viejo esquema de 4-4-2; que retrasen la presión, como antaño; que Cristiano y Bale disfruten del contragolpe; y que Ramos sienta que manda.

Ancelotti ha ido moviendo las piezas sobre el tablero en una sucesión aparentemente improvisada, reaccionando a las bajas. Sin darse aires de estratega. Con la discreción del campesino y la velocidad mental del gran maestro de ajedrez. Ha instalado la convicción en un equipo que salió del Calderón cargado de incertidumbre tras el 0-0.

“Sergio no desentonaría ni jugando la Copa Davis”, dice Caparrós

Mandar a Ramos a jugar como volante interior fue el punto de apoyo de toda la transformación. “Sergio se está acostumbrando”, dice Ancelotti. “Cada vez lo está haciendo mejor. Está haciendo algo muy importante”.

El traslado de Ramos ha obrado ventajas tácticas particulares y generales. Ramos cubre la franja entre Kroos y los centrales y además permite que su compañero se descuelgue en ataque cuando el equipo tiene el balón. Seguro de que el sevillano le vigila la espalda en defensa, Kroos se proyecta más que nunca para exhibir su tremendo disparo de media distancia. Su promedio de tiros por partido es de uno; pero contra el Atlético remató dos veces y contra el Sevilla cuatro.

“Con Sergio por delante somos más defensivos, pero nos funciona”, dice Varane

Ramos también permite potenciar a los puntas. Ancelotti considera que el triángulo Ramos-Pepe-Varane ofrece al Madrid la posibilidad de defender en su propio campo, algo que con Kroos, James, Modric o Isco, resultaba difícil por las características ofensivas de los cuatro. Desde que no pudo contar con Alonso y Di María, Ancelotti procuró llevar el equipo al campo rival y defender allí el mayor tiempo posible. Esto daba una impresión general de dominio pero agobiaba a Cristiano y Bale encofrándolos en el último tercio del campo. Los técnicos siempre han creído que estos goleadores se sienten mucho mejor si el equipo espera atrás.

“La victoria sobre el Atlético nos dio mucha confianza”, dice Varane. “Cuando Sergio juega por delante nos aporta su fuerza física. Como recupera bastantes balones eso nos ayuda. La ventaja de coincidir Pepe, Sergio y yo, es que nos conocemos muy bien. El sistema es más defensivo pero nos funciona”.

En el vestuario coinciden en que James juega mejor en la banda que Bale

Benzema se lastimó los ligamentos de la rodilla derecha hace dos semanas y es casi seguro que no podrá jugar en Turín de inicio. Pero Ancelotti ha intentado extraer el máximo provecho del infortunio. Empezando por la sustitución de Benzema por Bale en el ataque y la restauración de su sistema favorito, el 4-4-2, con cuatro centrocampistas. El modo más equilibrado, según el entrenador, de ocupar el campo. Una fórmula que, además, brinda los espacios que Bale y Cristiano necesitan para brillar, y permite una excelente versión de James como interior derecha, allí donde antes se movía con dificultad el galés. Técnicos y jugadores destacan el buen encaje del colombiano en este papel.

Puede que esta no sea la versión más refinada del Madrid. Pero los jugadores se sienten cómodos interpretándola.

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